domingo, 15 de junio de 2014

Novedades editoriales junio 2.014

Ya estamos a mitad del año. El tiempo pasa rápido si lo miras con perspectiva, aunque hay semanas que se hacen eternas. Curioso. En fin, pensamientos extraños aparte, paso a enumerar las novedades que más me han llamado la atención este mes de junio:

'Hasta que volvamos a vernos'. Jamie Ford. 18,90 € Espasa.
Esta no es una novedad del mes de junio, pero quería rescatarla porque en su momento me pasó desapercibida y creo que he cometido una injusticia con esta novela. El autor, Jamie Ford, es el mismo que el de 'El sabor prohibido del jengibre', obra que me encantó. Por lo tanto, me encantaría volver a probar con el autor. Lo único que me echa un poco para atrás es que la sinopsis tiene muchas semejanzas con su anterior novela: situada en Seattle, una pareja protagonista de niños de origen chino, una incógnita por resolver... 


'Una y otra vez'. Kate Atkinson. 22,90 € Lumen
Esta vez de mano de la editorial Lumen llega esta novela cuya sinopsis me ha llamado mucho la atención y atraído hasta colarse en esta lista mensual que realizo. El tema del destino y sus posibilidades, del qué pasaría sí... son cuestiones que me llaman poderosamente la atención y me gustaría comprobar si a modo de novela me engancharía. No he leído nada de Kate Atkinson, ni siquiera tengo referencias de ella, por lo que iría a ciegas si me diese por esta lectura. 


'Un verano en el campo'. Heike Wanner. 18,90 €. Maeva
Maeva y sus bonitas portadas... pero esta vez no ha sido eso lo que ha llamado mi atención sobre esta novela, sino que pertenece a un nuevo género llamado farm-lit. Me pica la curiosidad conocer en qué consiste, aunque ya me han explicado, a grandes rasgos, qué puedo encontrarme o qué debo esperar de esta lectura. Supongo que comenzarán a salir reseñas por todas partes así que la decisión final de si la leo o no llegará con el tiempo.


'El río sin retorno'. Bee Ridgway. 21,90 €. Plaza & Janés
La portada es horrible (al menos en mi opinión), pero la sinopsis me ha llamado la atención y por eso lo incluyo en este post. Parar, rebobinar y avanzar en el tiempo es algo con lo que siempre me ha gustado fantasear. He leído novelas que incluían este elemento con resultados francamente dispares, así que no sabría qué esperar de este título. No tengo referencias de la autora, ni he leído reseñas. Supongo que si finalmente lo consigo, ya contaré qué tal fue mi experiencia.


Pues esto ha sido todo por este mes. Veamos qué tal se da el siguiente. ¡Felices lecturas!

jueves, 12 de junio de 2014

La lista de mis deseos, Grégoire Delacourt








Maeva, 2.013
Premios: ninguno.
Precio: 14,90 €
Adquisición: intercambio









“Solo en los libros se puede cambiar de vida. Se puede tachar una palabra entera. Hacer desaparecer el peso de las cosas. Borrar las bajezas y, al final de una frase, encontrarse de pronto en el fin del mundo.”

El autor

Grégoire Delacourt es un escritor francés nacido en 1.960. Es sobre todo conocido por su trabajo como publicista para empresas como Apple, Sephora o Gallimard. Sin embargo, tampoco se le dio mal su primera toma de contacto con el mundo literario ya que Grégoire Delacourt logró un gran éxito con su primer libro, 'L'Écrivain de la famille', con el que ganó premios como el Marcel Pagnol o el Coeur de France. En 2.013 se publicó su primera novela en castellano, 'La lista de mis deseos'.

Sinopsis

Jocelyne regenta su propia mercería en una pequeña ciudad francesa, y escribe un blog sobre costura y manualidades. Sus mejores amigas son las gemelas propietarias del salón de belleza vecino. Su marido, Jocelyn, es de lo más normalito, y sus dos hijos ya no viven en casa. En este punto de su vida no puede evitar sentir cierta nostalgia al pensar en sus ya caducas ilusiones de juventud, cuando soñaba con ser modista en París. Cuando las gemelas la convencen para que juegue al Euromillón, decide empezar a escribir una lista enumerando todos sus deseos.

Mi crítica

No tenía demasiadas esperanzas puestas en esta novela porque había leído reseñas no demasiado entusiastas. Lo conseguí en un intercambio hacía ya tiempo y creí que ya iba siendo hora de que le llegara el turno de pasar por mis manos en una lectura. Quería comprobar si era cierto lo que muchos afirmaban en sus críticas y como se trata de una novela corta, no me dio pereza comenzar a leerlo.

'La lista de mis deseos' está protagonizado por la dueña de una mercería de una ciudad francesa. Está atravesando una especie de crisis de la mediana edad. Pocas cosas le agradan de su vida, pocas han ido como ella hubiese esperado o deseado. La frustración hace que la novela comience barnizada por un tono ligeramente pesimista.

El estilo narrativo de Grégoire Delacourt es sencillo: tanto sus palabras como sus frases, cortas. El dinero en grandes cantidades va acompañado es la incógnita en torno al cual gira la acción. Lo que se puede comprar con él o no, de lo tangible y lo intangible. Es una lectura agradable que trata temas interesantes, pero tengo la sensación de que el autor no termina de rematar las ideas: le falta algo a esta novela para ser redonda, sobre todo en su primera mitad.

No sé si será culpa de la protagonista, con la que no termino de congeniar y ni siquiera sabría decir por qué, pero la manera en que reflexiona sobre la riqueza material y la espiritual (amor, compromiso, fildelidad...) es, a mi modo de ver, un tanto simple. Esto no tiene por qué ser negativo en el sentido estricto del término. Sin embargo, piensa sobre muchas cosas diferentes, de temas diversos: el hilo conductor no está demasiado definido, sobre todo teniendo en cuenta la poca extensión de la obra. El autor parece divagar a través de su protagonista y esta característica de la novela no me terminó de convencer.

'La lista de mis deseos' podría haber dado más de sí, pues como he mencionado anteriormente, durante la primera parte de la novela no sucede apenas nada y toda la atención del lector ha de centrarse en la protagonista y sus reflexiones. El dinero cambia a las personas, incluyendo a aquellas que creemos conocer: esa es la idea principal que se extrae de esta obra. Por ello, cuando se introduce esta conclusión, pude disfrutar mucho más de la obra a partir de dicho momento. Me convenció mucho más la segunda parte que la primera: se vuelve más interesante.

El punto de vista, que hasta entonces siempre había permanecido junto a Jocelyne, la dueña de la mercería, cambia y se muestra al lector la “otra cara de la historia”. Considero que esto es todo un acierto que salva a la obra de Grégoire Delacourt de caer un poco en la mediocridad. El ritmo es más dinámico en esta segunda mitad, pero ahora que he terminado la novela y puedo analizarla con perspectiva, creo que era necesario que la acción discurriera más lenta al principio para que el detonante y el final pudieran causar ese efecto en el lector.

La dueña de la mercería es el personaje que más desarrollado está de la novela con mucha diferencia, pese a que la acción se centre en otra figura a partir de cierto punto. El mensaje que transmite el autor es mucho más importante que cualquier otro elemento que configura la obra. El final también lo protagoniza ella y me ha gustado, la verdad, considero que quizás algo podría haber cambiado para que fuese perfecto, pero la esencia hubiera sido la misma que la original.

Conclusión

La novela es un tanto melancólica y fui notando cómo me invadía esta sensación a medida que iba dejando las páginas atrás. El poso que deja la lectura no es del todo agradable pero se compensa con el hecho de que te hace reflexionar. Considero que gustará a aquellos que se sientan atraídos por el mensaje que transmite.

La verdad es que me parece una lectura recomendable que me ha gustado. La moraleja que se podría extraer de 'La lista de mis deseos' es que el dinero no trae necesariamente la felicidad, a veces todo lo contrario. Es una novela que se lee en seguida y que se puede disfrutar pese al poso melancólico que deja. Eso sí: no aconsejaría acercarse a la obra con las expectativas demasiado elevadas por si acaso. Quizá mi falta de ellas ha jugado un papel decisivo en mi valoración de la novela, pero lo cierto es que va de menos a más y eso siempre para mi será un punto positivo.

Valoración: 7/10
¿Recomendada?: .

lunes, 9 de junio de 2014

Up in the air, Walter Kirn






Suma de Letras, 2.010 (primera edición 2.001)
Adaptación cinematográfica de Jason Reitman en 2.009
Premios: ninguno.
Precio: 17 €
Adquisición: a través de libroscompartidos.com






"Pedir disculpas por tus principios (accesorios esenciales) significa pedir disculpas por tu misma existencia (…) aunque para mis adentros estoy gritando, no le explico nada”.

El autor

Walter Kirn es un escritor estadounidense nacido en el año 1.963. Cuando era un niño sus padres se unieron a la Iglesia Mormona, pero él se desligó de esta doctrina. Estudió lengua y literatura inglesa en la Universidad de Princeton. Su primer libro publicado fue el volumen de relatos 'My Hard Bargain' (1.990) y su primera novela se tituló 'Ella me necesitaba' (1.992). Trataba sobre una historia de amor que surge entre dos personajes que se encuentran en una protesta a las puertas de una clínica abortiva. La segunda novela de Walter Kirn fue 'Thumbsucker' (1.999), un texto escrito en tono humorístico que fue llevado al cine. Más tarde escribió 'Up In The Air' (2.001), novela centrada en un experto en recortes de empresa que comunica despidos a trabajadores por todo el territorio de los Estados Unidos y que también fue llevada a la gran pantalla. 

Sinopsis

Ryan Bingham trabaja como Asesor de Transición Laboral, ayuda a la gente que ha perdido su empleo a entenderlo como una oportunidad para el crecimiento personal y espiritual; es decir, él es una mano ejecutora de recortes de plantilla. Este empleo le ha mantenido viajando durante años de aeropuerto en aeropuerto, hasta el punto de que le encanta el estilo de vida que lleva en Mundo Aéreo, como él lo llama. Un lugar fuera de lo terrenal donde las turbulencias afianzan los vínculos humanos.Pero Ryan no tiene relaciones personales, y tampoco un hogar permanente fuera de su mundo. Tras haber dejado su carta de renuncia en la mesa de su jefe, la única y última meta de Ryan Bingham parece ser conseguir un millón de millas como viajero habitual.Un viajero habitual con la cabeza en las nubes y una maleta llena de carencias.

Mi crítica

Decidí leer 'Up in the air' porque buscaba algo diferente tras un par de lecturas largas y algo decepcionantes en ciertos sentidos. Y sí, encontré algo diferente. Para empezar, creía que la novela era más actual, y me sorprendió descubrir que la primera edición data de 2.001, pero esa no fue la única sorpresa con la que me topé.

El narrador de la novela de Walter Kirn se dirige directamente al lector como si estuviera manteniendo una conversación con él, tratándole de tú a tú. La vida que lleva el protagonista al comienzo de la novela parece buena dentro de lo que cabe, pero a medida que uno avanza se percata de que se trata de una existencia solitaria y, al menos bajo mi punto de vista, muy poco atractiva. Explica por qué se siente cómodo con la que ha terminado siendo, por circunstancias, su vida. Pasa las horas en el aire o en los aeropuertos de Estados Unidos, recorriendo el país de punta a punta.


La novela no me ha gustado mucho, la verdad. No contiene excesiva acción y el argumento no es demasiado sólido. Ryan reflexiona y reflexiona sobre el corporativismo, los viajes de negocios, las grandes empresas, el funcionamiento de los aeropuertos, anécdotas aquí y allá, conversaciones entre extraños que comparten fila de asientos durante unas horas... 'Up in the air' es una novela que gustará a aquellos que se sientan atraidos por este mundo. Si no es así, veo difícil que consiga atrapar realmente al lector.

Además, si el lector no está familiarizado con muchos de los términos utilizados en esta novela (por ejemplo, de ciertas costumbres “empresariales” de Estados Unidos, el mercado laboral americano, la cultura corporativa, las etiquetas, etcétera), parte de la esencia de 'Up in the air' a uno se le termina escapando. La novela se mueve entre espacios muy delimitados y en mi opinión, este es otro problema con el que se topará la mayoría de lectores no estadounidenses.


La obra de Walter Kirn no contiene apenas diálogos y sí muchas reflexiones, como mencioné anteriormente. El narrador-protagonista cuenta muchas historias sobre su vida, pero el lector no es espectador de cada una de ellas, sino que asiste a una reproducción de las mismas en diferido, y todo es observado y analizado bajo el peculiar prisma del protagonista. Esto no me acaba de convencer, prefiero una narración más directa, sobre todo en este tipo de libros en los que la acción es tan escasa.

Eso sí, considero que las conversaciones que mantiene con desconocidos en salas de descanso de los aeropuertos que transita y en los aviones son lo más entretenido de la novela. A medida que la obra va avanzando son más frecuentes y ello ayuda a dinamizar un poco la acción. Resultan un poco difíciles de seguir, algunas, en ocasiones, ya que uno puede preguntar sobre algo concreto y su interlocutor contestar algo totalmente inesperado, que no tiene nada que ver con la cuestión que el otro estaba tratando.

Ryan tiene una meta en mente que el lector conoce casi desde el principio. Gran parte de la trama gira en torno a este objetivo y a qué ocurrirá cuando lo consiga. A pesar de que el hecho de conocer qué sucede con esto es alentador para continuar la lectura, la novela no me ha enganchado en ningún momento: si he conseguido terminarla ha sido porque deseaba escribir una reseña sobre la misma, en caso contrario no habría dudado en abandonarla.

El protagonista es el centro del universo de la obra. La mayoría de personajes que transita por la obra apenas tiene repercusión en la vida de Ryan, ni siquiera su madre o su hermana, que aparecen retratadas como dos figuras entrometidas y pesadas, empeñadas en mantener el contacto de un modo abrumador. Ningún personaje me ha resultado cercano, casi ni siquiera real aunque supongo que son más habituales de lo que pensamos.

El final era predecible en lo que al cumplimiento del objetivo principal respecta, pero honestamente creo que todo lo demás resulta un tanto desconcertante.

Conclusión

No recomiendo 'Up in the air' a menos que al lector le interesen los temas tratados en la novela. Es una lectura que me ha aburrido, en parte por los temas que trata (trabajo y otros asuntos relacionados). Sí, es una crítica al corporativismo feroz norteamericano, pero no me ha llegado pese a ese deje profundo que se supone posee el libro. El vacío que dejan las multinacionales en los corazones de sus trabajadores más cualificados, la impersonalidad de todo trato, lo efímero de las relaciones humanas en estos contextos y lo deshumanizado que es ese mundo me han provocado mucho rechazo no solo a lo anteriormente citado, sino a la lectura. Se podría decir que estas características han ido invadiendo la novela poco a poco.

¿Recomendada?: No.

viernes, 6 de junio de 2014

La villa, Rosanna Ley







Bóveda, 2.014
Premios: ninguno.
Precio: 18 €
Adquisición: colaboración con la editorial








"La comida siciliana incorpora tanto humor como aflicción, escribió. Y lo mismo ocurre con la vida. (...) Era triste, pero podía hacerte sonreír. Agridulce...".
La autora

Rosanna Ley es una autora inglesa que ha trabajado como profesora de escritura creativa durante más de doce años, dirigiendo talleres en el Reino Unido y en el extranjero. Además, ha estado impartiendo un máster en escritura creativa. Sus vacaciones y retiros literarios tienen lugar en impresionantes lugares de Italia y España, en los que se inspira para escribir sus novelas. Rosanna Ley ha escrito numerosos artículos e historias para revistas nacionales. Cuando no viaja, vive al oeste de Dorset, junto al mar. 'La villa' es su primera obra traducida al castellano.

Sinopsis

Tres mujeres en busca de respuestas sobre su vida y orígenes: cuando Tess Angel recibe la carta de un abogado invitándola a reclamar la herencia que le ha dejado Edward Westerman, un hombre al que nunca conoció, se queda estupefacta. Se trata de Villa Sirena, una hermosa casa de recreo encaramada en unos acantilados de Sicilia. Pero lo único que la une a esa isla es su madre, Flavia, una siciliana que se marchó de allí durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque nunca ha propiciado que Tess se reencuentre con sus raíces, Flavia se da cuenta de que los secretos de su pasado están a punto de ser descubiertos y decide contarle su historia. 

Mi crítica

Definitivamente, 'La villa' es una novela de evasión tal y como expone la contraportada. Perfecta para el verano (parafraseo), para leer en la playa y para leer en la piscina. Siendo sincera, creo que 'La villa' es más que una novela de entretenimiento, me fui dando cuenta a medida que pasaba las páginas. Aunque no sea una lectura profunda ni su trama sea compleja, considero que la obra tiene mucha calidad y, desde luego, merece la pena.

Los personajes al principio no me convencieron mucho, pero según avanzaba Flavia, Tess y por último, incluso Ginny han ido conquistándome. Flavia es la que más me ha gustado de las tres, con su carácter fuerte, valiente y su personalidad inconformista. La determinación tan inquebrantable que demuestra tener para vivir su propia vida aporta mucho a la novela, y su historia, ambientada en la Italia de los años cuarenta. es sin duda la mejor, para mi gusto.

Tess es simpática y su historia ambientada en la Italia moderna me gustó también, aunque es menos espectacular que la de su madre Flavia, y bastante más típica, en mi opinión. La trama del tercer personaje, Ginny, hija de Tess y nieta de Flavia, no es demasiado llamativa. Se trata de un personaje un tanto estereotipado: adolescente con crisis de identidad con los típicos problemas de su edad en torno a chicos, amigos y estudios. Su madre no comprende su interior y la historia de Ginny se centra en esto durante la mayor parte de la novela.

'La villa' es una novela que va de menos a más, sin duda alguna. Las últimas ciento cincuenta páginas son lo mejor, bajo mi punto de vista. La lectura engancha, las tres tramas se vuelven mucho más atractivas (sobre todo las de Flavia y Tess) y sentía que no podía parar de leer. Eso sí, también hay pasajes un poco extraños (por ejemplo, me costó mucho aceptar que todos los personajes sicilianos masculinos tuvieran la sangre TAN caliente), pero por lo general, considero que la novela de Rosanna Ley no solo ha logrado estar a la altura sino que ha superado mis expectativas.

La relación entre las tres mujeres protagonistas -abuela, madre y nieta- está muy presente en esta novela; es más: es el hilo conductor de la trama. El amor intergeneracional, no siempre comprendido, el perdón, la oportunidad, la espera, la esperanza... 'La villa' nos habla de todo eso y enseña al lector que las historias se repiten en cierto modo y con mayor frecuencia de la esperada, pues los temas que se tratan en ellas son universales. Ginny, Tess y Flavia, en el fondo, no son tan diferentes como ellas creen. Épocas distintas, países distintos, pero circunstancias similares que terminan uniendo a las tres protagonistas.

El ritmo de la novela es ágil. En ningún momento me ha dado la impresión de que 'La villa' flaqueara en ese aspecto en concreto. Esto es digno de mención, sobre todo teniendo en cuenta que presenta más de quinientas páginas y son tres las tramas principales. Los personajes están mejor construidos y llevados de lo que parece en un primer momento. Tess pasa de ser una mujer a la que parece importarle más su inestable relación con un hombre que cualquier otro elemento de su vida a ser una figura con inquietudes y responsabilidades. Ginny pasa de ser una adolescente enfadada con su entorno porque nadie la comprende a ser una figura que toma sus propias decisiones y encuentra su camino en la vida. Flavia, pasa de ser una mujer empeñada en cerrar las puertas de un pasado doloroso a compartirlo y aceptarlo porque es parte de ella.

A la trama le sucede tres cuartos de lo mismo: al principio me pareció un poco insustancial sin embargo me sorprendí pensando en que merecía mucho la pena bucear en ella y descubrir más sobre las tres mujeres. No son muchas las obras que van de un extremo a otro, y en ese sentido, me quito el sombrero ante Rosanna Ley. Explora la condición femenina en muchos de sus aspectos y eso es lo que más me ha gustado de la obra. Amor, relaciones familiares, decisiones vitales que tomar, éxitos y fracasos... en definitiva, encontrar la felicidad. Por eso, además de otras razones, considero que la novela merece ser tenida en cuenta.

En cuanto al final, está bien pero no es espectacular, en mi opinión. Con esto me refiero a que no es de esos que dejan con la boca abierta al lector al descubrirse una sorpresa inesperada. Responde a muchas incógnitas, las protagonistas salen bien paradas y todo queda cerrado: es uno de esos finales que me gustan.

Conclusión

La novela de Rosanna Ley es muy recomendable, entretenida, refrescante, mucho más que una novela de evasión pero sin los puntos débiles que suelen presentar las obras encasilladas en dicho género. No solo es para pasar un rato agradable en la piscina o en la playa, sino que da para más. La verdad es que me he dedicado más a disfrutar de la lectura que a tomar notas para después elaborar la reseña, y ese es el mejor indicativo de que una novela me ha gustado realmente.

'La villa' ha terminado siendo una grata sorpresa que, lo confieso, no esperaba encontrar en un libro de estas características. Se cuela entre mis favoritos del año. Por tanto, no me importaría leer algo más de la autora en un futuro. Gustará a todos aquellos que disfruten con novelas de evasión, incluso de chick-lit, aunque esta esconde un valor añadido que no pasa desapercibido.

Valoración: 8/10
¿Recomendada?: .

martes, 3 de junio de 2014

Tatiana y Alexander, Paullina Simons








DeBolsillo, 2.012 (primera edición 2.008)
Premios: ninguno.
Precio: 10,95 € (en edición de bolsillo)
Adquisición: regalo







"Estamos solos en el mundo, pero si somos afortunados, llega un momento en que pertenecemos a algo, a alguien, y ese momento nos sostiene durante toda una vida de soledad…".

La autora

Paullina Simons es una autora norteamericana de origen ruso nacida en 1.963. A los diez años su familia emigró a Queen, en Estados Unidos y estudió en la Universidad Estatal de Nueva York. Casada con un inglés, marchó al Reino Unido, estudiando en la Universidad de Essex, en Colchester. Regresó a Estados Unidos y se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad de Kansas, trabajando como periodista y traductora financiera hasta 1.995, fecha en la que publicó su primer libro, titulado 'El sueño imposible', seguido de su trilogía 'El jinete de bronce' a la que pertenece esta novela, 'Tatiana y Alexander'. 

Sinopsis

Tatiana, embarazada y viuda a sus dieciocho años, huye de un Leningrado en ruinas para empezar una nueva vida en Estados Unidos. Pero los fantasmas del pasado no descansan: todavía cree que Alexander, su marido y comandante del Ejército Rojo, está vivo. Entre tanto, en la Unión Soviética, Alexander se salva en el último momento de una ejecución. Tatiana viajará hasta Europa como enfermera de la Cruz Roja y se enfrentará al horror de la guerra para encontrar al hombre de su vida...

Mi crítica

Cada vez leo más novela romántica, pero hubo un tiempo en que este género apenas lo leía y 'Tatiana y Alexander' constistuyó la excepción en mis estanterías. La razón por la que me decidí por él fue la fama que tenía la obra de Paullina Simons: me habían hablado tan bien de esta (gustará incluso a los más escépticos, está muy bien escrita, decían...) que opté por darle una oportunidad.

Más tarde me enteré de que tanto Tatiana como Alexander están presentes a lo largo de una trilogía: 'El jinete de bronce' es el primer volumen y el que da título a la saga, 'Tatiana y Alexander' es el segundo y 'El jardín de verano', la obra que cierra la historia. Quise empezar por el primero, como es lógico, pero como sólo estaba disponible el segundo, a él que me lancé. En honor a la verdad, reconozco que no tuve absolutamente ninguna clase de problemas por no leer la primera parte, pues nunca tuve la sensación de que me perdí algo: se deducía perfectamente bien qué había pasado al principio de la historia y la acción se centraba en lo que ocurría en este segundo volumen, y no en lo que ya había ocurrido.

¿Qué mejor prueba de amor que una guerra, el distanciamiento, el horror, la muerte? Otra de las razones por las que me lancé a leer la novela de Paullina Simons fue su argumento: el amor a prueba de las circunstancias más adversas. Tatiana es enfermera y Alexander, oficial del Ejército Rojo. Como es de suponer, el destino conspirará para mantenerlos separados, a pesar de que en todo momento ambos arriesgan su vida para poder reunirse de nuevo. 

La segunda guerra mundial continúa y mientras que Tatiana logra huir del horror sola y con un bebé en su seno, no se rinde y lucha por mantener la esperanza. En su fuero interno sabe que Alexander, pese a todo, está vivo. Mientras tanto, su marido se encuentra en la Unión Soviética, soportando todo tipo de vejaciones por parte de ejército rojo, convencido de que es un traidor por culpa de sus orígenes norteamericanos. Sólo el recuerdo de su esposa alimenta su espíritu ante la adversidad. 
La pregunta es: ¿llegará el día en que los amantes se reúnan de nuevo?

Desde el principio, los personajes (sobre todo los secundarios) actúan de cierta manera que es difícil de creer, la verdad. Las creencias e ideologías de ciertas figuras que intervienen en la trama parecen vagar sin rumbo debido a un capricho y no tanto a otras razones de más peso. Esto afecta a uno de los dos protagonistas de manera significativa, y cambiará el destino de ambos.

Una vez la acción se traslada a la Unión Soviética, esta primera parte de la novela me pareció la más creíble, la más documentada, la mejor en resumidas cuentas. Sin embargo, cuando Tatiana logra su primer objetivo, la novela volvió a flaquear: para mi gusto, las cosas le salen a la primera a la protagonista femenina en su lucha por recuperar a Alexander. La autora se empeña en separarles poniendo todas las trabas posibles en sus caminos para después dejarles vía libre en su deseo de reencontrarse. Un poco raro y un poco extremo, la verdad.

De vez en cuando la autora introduce flashbacks aquí y allá, la mayoría con bastante carga erótica, cómo no. La luna de miel (que duró un mes y dio para mucho), lo explícito de sus costumbres amatorias... Esta parte, sinceramente me pareció bastante menos interesante que la que nos cuenta Alexander desde su particular infierno. Al contrario de lo que pueda parecer, los diálogos entre los rudos militares se me hicieron más creíbles que los de cama entre los amantes.

Y hablando de los personajes, comenzaré por la protagonista femenina: Tatiana es una chica joven, dulce, buena y complaciente esposa (arquetípico, pero aceptable). En cambio Alexander, no me pareció un personaje que inspirara simpatía, precisamente. No es el galán que aparece en muchas novelas románticas, eso es cierto, pero eso de anteponer un cigarrillo a hablar con su mujer no me convence para que le pueda ver con buenos ojos. Él es duro con ella, le obliga a acatar órdenes sin rechistar, le grita... sí, estamos en los años cuarenta y los personajes se educaron en un entorno machista, pero se me hace muy difícil creer que este hombre sea digno del amor de nadie.

Durante el tiempo que pasan separados, parece que el lector le tenga que poner en un pedestal por no haberse acostado con ninguna prostituta y haberle sido fiel a su mujer. Por otro parte, es curioso ver cómo Tatiana, a la que tampoco le faltaron oportunidades, tiene fuertes remordimientos por no haber hecho nada, simplemente pensar en la posibilidad de pasada.

Otro aspecto del comportamiento del personaje de Alexander que me ha llamado la atención es que en la primera mitad de la novela no para de tener una actitud de macho sobreprotector y ultra celoso y más tarde, casi al final, parece cambiar radicalmente de idea, y está dispuesto a perdonar lo imperdonable en caso de que hubiera sucedido. No tiene lógica ninguna, pues el lector no ha asistido a una transformación tan extrema de su carácter no hay evolución ni progresión, tan solo el principio y el final del extremo.
En resumidas cuentas, son ambos personajes un tanto planos (sobre todo él), con ciertas contradicciones en sus caracteres a lo largo de la novela que no se justifican, lo que les convierte en figuras nada creíbles.

El final, por supuesto, es predecible en su máxima expresión. Todo es tan romántico que empalaga, se les nubla el sentido común y los pasajes se tornan muy inverosímiles. Ah, y mencionaré algo que no es spoiler pero os va a encantar: la segunda prioridad de Alexander es fumar... y la primera, no es escapar con vida y volver a ver a su hijo, precisamente...

Conclusión

Lo que la autora ha contado en casi setecientas páginas podría haberlo hecho en quinientas, o menos. Las páginas centrales son las más soporíferas, en mi opinión, lo mejor es el principio y las páginas que preceden al final. No tengo ganas de leerme el primero ni el tercer libro de la saga. Con lo que he leído ya tengo suficiente, y puedo más o menos imaginarme el principio y el final de la trilogía, así que para qué malgastar tiempo y dinero.

La novela engancha a ratos, porque es una lectura ligera que no exige demasiados esfuerzos pero a la vez se hace lenta y pesada en ocasiones. Sólo la recomendaría para fanáticas -y fanáticos- del género romántico. 
Aunque hay que tener en cuenta que la novela tiene un poquito de ambientación histórica que la verdad está bastante lograda, y ello le otorga cierto valor añadido, bajo mi punto de vista aprueba por los pelos.  

Valoración: 5/10
¿Recomendada?: No.
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