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martes, 26 de abril de 2016

¿Qué haría Jane Austen?, Laurie Brown








Versátil, 2.010
Premios: finalista premios RITA Romance Writers of America.
Precio: 18,50 €
Adquisición: intercambio.








La autora

Laurie Brown es una autora canadiense que escribe por pura vocación. Según sus propias palabras, lo necesita para estar cuerda y porque le ayuda a olvidarse de todas las tareas domésticas que tiene que hacer. Durante el día es contable, y por las noches y los fines de semana se dedica a escribir. Le encanta compartir historias con final feliz en las que se narran las alocadas aventuras de héroes enérgicos y de fogosas heroínas. Escribe romances paranormales, históricos y contemporáneos, todos ellos con un tono a la vez cómico y sensual. Además de impartir conferencias de Florida a Washington, ha enseñado en numerosas clases de escritura en College de DuPage. Su novela más famosa, '¿Qué haría Jane Austen?' quedó finalista en los prestigiosos premios RITA Romance Writers of America en la categoría de Mejor Romance Paranormal de 2.009.

Sinopsis

Eleanor acepta viajar atrás en el tiempo para evitar un duelo mortal, pero no sabe cómo debe comportarse, qué debe decir, ni, lo más importante,… ...Cómo diferenciar a un villano de un libertino. El cautivador, díscolo y misterioso Lord Shermont es un reconocido libertino y un mujeriego, pero… ¿es también un peligroso asesino y espía? Eleanor deberá acercarse mucho a él para descubrirlo… 

Mi crítica

'¿Qué haría Jane Austen?' no me ha terminado de convencer. Tampoco está mal del todo, pero podría haber estado mejor. La idea de la que parte a mi juicio es llamativa, interesante y original, pero como tantas otras veces, es el desarrollo el que falla. Esta vez, los más perjudicados bajo mi punto de vista han sido la trama y los personajes. 

En ocasiones, me ha dado la sensación de que la trama iba a la deriva, y que el propósito debido al cual viaja a través del tiempo queda relegado a un segundo plano, siendo sustituido por pasajes poco trascendentes y relevantes, puro "cotilleo", en definitiva. Viajar casi doscientos años en el tiempo para mariposear no está mal, aunque personalmente se me ocurrirían otras cosas que hacer.

El choque que experimenta la protagonista debido al viaje en el tiempo podría haber quedado patente de manera mucho más incisiva. Eleanor se mueve en muchas ocasiones casi como pez en el agua y, por mucho que sea entusiasta y experta en aquella época, dudo mucho que adaptarse a aquellas normas sociales resultase tan fácil ni emocionante. Podría haber dado mucho juego que Eleanor tuviera una personalidad más patosa como, pongamos por caso, cualquier protagonista de las novelas de Sophie Kinsella.

Tampoco me convenció la escusa de la que se sirve Laurie Brown para hacer viajar a su protagonista a través del tiempo. Está muy "cogida con pinzas", como se suele decir. A pesar de que el planteamiento me ha gustado, ya desde los primeros capítulos me falla la justificación por la cual Eleanor decide acceder a los deseos de dos personajes que aparecen de manera muy intrusiva en su mundo. 

Confieso que los diálogos al principio me sorprendieron gratamente. Laurie Brown utiliza la elocuencia de sus personajes como mejor arma para construir conversaciones en cierta medida interesantes. La influencia de Jane Austen es más que palpable aquí. Además, las adereza con ironía, sarcasmo y cierta picardía. Sin embargo, que todos los personajes hablen de manera semejante, siempre con la guardia alta, siempre con la respuesta adecuada... termina lastrando la naturalidad que se supone debería estar presente en cualquier diálogo. Se supone que Eleanor es un personaje de carácter espontáneo, pero apenas deja ver esa faceta cuando habla con los personajes de época. En la vida real mantener conversaciones en ese tono resultaría agotador.

El romance que se desarrolla en las páginas de '¿Qué haría Jane Austen?' es bastante predecible y no tiene mucho de especial. Sin embargo, los pasajes en los que los enamorados aparecen juntos me han parecido los más amenos y entretenidos de leer. La subtrama protagonizada por Shermont, sin embargo, me pareció un elemento que la autora utiliza relleno, y no tanto construido para que tuviera un fin en sí mismo. Considero que Laurie Brown debería haber puesto más interés en esta subtrama y haberle dado mayor tratamiento. Como a mi juicio está desarrollada solo hasta cierto punto, me resultó en algunos momentos una distracción cuando no debería haber sido así.

El personaje más trabajado es sin duda EleanorShermont en segundo lugar. Sin embargo, el resto de personajes apenas tiene profundidad. El lector no recopila suficientes datos sobre ellos, sobre su carácter y los motivos por los que aparecen en la obra. Da la impresión de que solo obedecen a favorecer o entorpecer las labores de la protagonista, según convenga a la autora en cada caso. 

Por último, es una pena que la novela se llame '¿Qué haría Jane Austen?' y apenas aparezcan referencias a la autora o a sus obras, tan solo de manera superficial. Si en la obra se sustituyeran las contadas apariciones de la famosa escritora por cualquier otro personaje inventado por Laurie Brown, no habría habido demasiada diferencia. Esto es significativo teniendo en cuenta que muchos lectores, entre los que me incluyo, decidieron leer este libro porque lleva el nombre de ella en su título.

El final al menos no es el típico de manual, el que suele aparecer calcado en este tipo de obras. Quizá las cosas salgan demasiado bien para la protagonista reuniendo coincidencias, casualidades y otras carambolas varias, pero supongo que no podría terminar de otra manera.

Conclusión

La recomiendo a quienes busquen un entretenimiento ligero y que sigan con ganas de leer la novela a pesar de los peros que yo he señalado. Bajo mi punto de vista podría haber estado mejor, me ha decepcionado un poco puesto que esperaba más, y por ello dudo que vuelva a leer algo de Laurie Brown en un futuro habiendo tantos y tantos otros libros ahí fuera.

¿Recomendada?: .

miércoles, 12 de agosto de 2015

Cuando todo cambió, Donna Milner







Maeva, 2.012 (primera edición 2.008)
Premios: finalista del Premio IMPAC.
Precio: 18,90 €
Adquisición: regalo.







La autora

Donna Milner es una escritora canadiense nacida en 1.946 que se dedica actualmente por completo a la literatura, tras trabajar por casi un cuarto de siglo como agente inmobiliaria. Su primera novela, 'Cuando todo cambió' (2.008) consiguió ser finalista del Premio IMPAC y ha sido traducida hasta la fecha a diez idiomas. Todas sus novelas están ambientadas en la Canadá rural, en la que se crió. Actualmente, está trabajando en su tercera obra.

Sinopsis

Cuando Natalie Ward recibe la noticia de la enfermedad terminal de su madre Nettie, debe regresar a su pueblo natal, una pequeña localidad canadiense, tras más de treinta años de ausencia. De este modo los recuerdos vuelven y va rememorando su feliz infancia que se vio truncada en el año 1.968, cuando ciertos acontecimientos cambiaron su vida y la de su familia. 

Mi crítica

He de reconocer que esta novela me llamó la atención en su día, luego dejó de atraerme y por último, cuando la tuve ante mis ojos por sorpresa, se vino conmigo a casa y esperó pacientemente su turno hasta que encontré el momento ideal para leerla. Tenía buenas y regulares referencias de la novela de Donna Milner, pero estaba decidida a forjarme una opinión propia. 

Lo cierto es que me ha costado bastante meterme en la historia. Entre cincuenta y cien páginas, al menos. Se supone que de una novela de evasión, una lectura “ligera” en teoría, se espera un comienzo trepidante y una trama adictiva de principio a fin. Pero no: hay prejuicios e ideas preconcebidas que solo se eliminan viendo numerosos casos. Es cierto, cada libro es un mundo pero, a pesar de todo, el hecho de haber tardado tanto en sentirme dentro de la trama no puedo dejar de verlo como un punto negativo.

La intensidad en esta novela va de menos a más, definitivamente. Partimos de una tensión prácticamente inexistente, en la que se va poniendo en antecedentes al lector y se le van presentando las numerosas incógnitas que rodean la vida de la protagonista. Poco a poco esta tensión va en aumento, hasta que cuando restan unas cien páginas para que el final llegue, uno apenas puede dejar de leer. Que la intensidad vaya in crescendo no significa necesariamente que la calidad de la obra también siga la misma trayectoria, es decir, de menos a más. No las tengo todas conmigo en ese aspecto. Lo que sí he notado que el ritmo es un elemento que para mí ha pasado desapercibido desde que superé el primer bache inicial en la lectura.

El final y sus páginas anteriores son tan adictivas porque poco a poco se van desvelando las incógnitas que se han mantenido ocultas a lo largo de la novela. La protagonista se ha mantenido alejada de su familia y pueblo natal durante décadas y los motivos por los cuales esta situación se ha producido y prolongado a lo largo del tiempo a mi juicio se desvelan de una manera atractiva: gradualmente, con una gran “traca final” reservada para el cierre del libro, logrando así enganchar totalmente al lector.

Los personajes a mi juicio están mejor construidos que en otras novelas de corte similar, y es algo que no esperaba encontrarme y que debo reconocerle a Donna Milner. Sin embargo, no me ha terminado de convencer la ambientación de la novela: aquella Canadá rural de mediados de siglo XX no me ha parecido bucólica y entrañable, sino todo lo contrario. En aquellos tiempos más valía no salirse del angosto camino que tu sexo y circunstancias familiares te marcaban desde el nacimiento.

Tampoco considero que Donna Milner haya profundizado en exceso en el contexto en que se desarrolla la trama. Tan solo ha sido un barniz que le ha otorgado la capa de profundidad necesaria para que la novela funcionase más allá del mero entretenimiento. No sé si volveré a leer algo de Donna Milner en un futuro: considero que ‘Cuando todo cambió’ es mejor que las típicas novelas de evasión que esta editorial u otras ofrecen al público, pero mi entusiasmo es limitado. No todo me ha convencido.

Sin ir más lejos, el final me ha parecido demasiado “limpio. Muy de Disney, podríamos decir. Teniendo en cuenta toda la tensión acumulada a lo largo de las páginas que preceden al cierre de la obra, es muy irreal que de pronto todo concluya de esta manera. En algunos puntos, además, es muy predecible cómo acaba todo. Sin embargo, por otra parte, tras haber visto sufrir a los personajes, no está del todo mal ver que terminan viendo la luz al final del túnel.

Conclusión

‘Cuando todo cambió’ es un dramón bastante intenso, sobre todo en su final. Por tanto, no lo recomendaría a aquellos lectores que huyan de este tipo de libros. En cambio, es perfecto para los que disfruten con tramas de secretos familiares y de historias agridulces. Cumple su función de entretener y de evadir al lector durante unas horas, así que a pesar del tropiezo inicial, leer la novela de Donna Milner no ha resultado una mala experiencia ni mucho menos, aunque tampoco lo recomiendo con excesivo entusiasmo.

Valoración: 7/10
¿Recomendada?: .

domingo, 11 de enero de 2015

La mirada de la loba blanca, Claire Bouvier‎








Ediciones B, 2.012
Premios: ninguno.
Precio: 22 €
Adquisición: eBay









La autora

Como sucede en muchas de las novelas landscape que publica Ediciones B, la identidad de esta escritora de origen canadiense residente en Alemania, es un misterio. Ha escrito al menos dos novelas del género landscape, la primera, 'La mirada de la loba blanca' y la segunda, 'La llamada de la luz del norte'. En ambas, refleja sus experiencias al investigar sobre sus propias raíces.

Sinopsis

Marie Blumfeld viaja desde su Alemania natal a Canadá para hacer realidad un matrimonio concertado, pero no puede dejar de pensar en la vida que ha dejado atrás. La caravana de mujeres en que viaja es atacada por unos ladrones que dejarán a Marie herida en medio de las salvajes montañas de Selkirk. Allí conocerá a Onawah, el curandero de una tribu de indios Cree, quien cuidará desinteresadamente de ella y la acercará a su cultura. Pero Marie sabe que debe regresar junto al que ha de ser su futuro marido, el reverendo Jeremy Plummer, y para ello la ayudará Philip Carter, un comerciante en pieles.

Mi crítica

Me sorprendió y gustó el comienzo de 'La mirada de la loba blanca', pues era diferente a todo lo que hasta ahora había visto en este tipo de novelas. Claire Bouvier se ahorra toda la travesía en la que la protagonista atraviesa el océano para comenzar una nueva vida. La acción arranca ya en Canadá, aunque a Marie, la figura central de la obra, todavía le queda camino por recorrer antes de llegar a su destino. 

Hay ciertos aspectos de la novela que no me han gustado en absoluto. Por ejemplo, el hecho de que la autora deje que el lector conozca a cierto personaje para luego deshacerse de él para presentar a continuación a otro que cumplirá exactamente la misma función que el desaparecido. Considero que Claire Bouvier podría haberse ahorrado a uno de los dos. Puede que tratase de hacer menos predecible la trama eliminando a este primer personaje, pero me ha parecido un movimiento chapucero, un "corta y pega". Misma función, misma personalidad, diferente nombre.

El estilo narrativo es sencillo y las páginas pasan sin que uno se dé apenas cuenta. Esto sucede de principio a fin de la novela. Sí, ha habido pasajes que no han sido tan predecibles como me temía, pero las decisiones que ha tomado la autora con respecto al discurrir de la trama no me han parecido nada del otro mundo. Hubiera preferido una historia todavía más estándar si a cambio la novela diese otras cosas. Por ejemplo, la trama amorosa que surge entre dos personajes importantes podría haber dado mucho más de sí, ya que se desarrolla in extremis en las últimas treinta o cuarenta páginas. Previamente, ambos han estado mareando la perdiz, como quien dice.

También ha estado desaprovechada, bajo mi punto de vista, la tensión creada en torno al oscuro secreto que arrastra Marie desde Alemania. La autora juega a crear unas expectativas en torno al pasado de su protagonista durante toda la novela para que al final el misterio se resuelva en dos páginas. Por último, considero asimismo que se ha desaprovechado algo tan fundamental que incluso da título al libro: la loba blanca, su mirada, los poderes que los nativos norteamericanos le atribuyen, el totem y toda esa parafernalia sobrenatural. Aquí, concluyo, residía la clave para que esta novela fuese diferente y se desmarcara de las otras landscapes, pero no ha sido así. 

El final, en mi opinión, ha sido abrupto y no resuelve muchos de los interrogantes que se plantean a lo largo de la novela. Una pena que no pueda apenas comentar aspectos positivos de 'La mirada de la loba blanca', pero quizá debido a que llevaba mucho tiempo en mi lista de deseos, las expectativas estaban algo por encima de lo que debían. Considero que hay demasiadas obras de este tipo pululando por las estanterías de las librerías, y que quizá no fuese mala idea filtrar un poco más la calidad de lo que se publica. No creo que sea por falta de material. Además, es más que sospechoso que todas y cada una de estas autoras no hayan hecho pública su identidad. Sarah Lark es la excepción que confirma la regla.

Conclusión

'La mirada de la loba blanca', en general, me ha parecido muy estándar, si exceptuamos ese comienzo diferente al resto. No ofrece nada nuevo, no aporta un plus, y eso es precisamente lo que busco ahora que llevo unas cuantas obras de este género leídas y reseñadas. Es otra landscape más, con lo bueno y lo malo que ello conlleva. Ni siquiera es de las mejores, en mi opinión. Teniendo en cuenta mi experiencia y retrospectivamente hablando, no merece mucho la pena leerla, habiendo obras mejores dentro y fuera del género.

No recomiendo la lectura de esta novela por todo lo que ya he comentado. Dudo que vuelva a leer algo de Claire Bouvier en un futuro. De hecho, tenía apuntado otro título landscape escrito por ella en mi lista de deseos: 'La llamada de la luz del norte'. Lo he eliminado de mi wishlist. A pesar de que con las landscape estoy me estoy llevando últimamente más decepciones que alegrías, no me canso de leerlas por el momento. Y es que a pesar de todo son entretenidas, se leen en seguida y son perfectas para "descansar" de lecturas densas.

Valoración: 6/10
¿Recomendada?: No.

sábado, 21 de junio de 2014

La casa de los primates, Sara Gruen







Suma de Letras, 2.011
Premios: ninguno.
Precio: 5,95 € en rebajas

Adquisición: rebajas










"Los había mirado a los ojos y había sentido, sin lugar a dudas, que aquellos seres sensibles e inteligentes le devolvían la mirada. Era algo completamente diferente a observar un recinto de un zoo y había cambiado su percepción del mundo tan profundamente que todavía no era capaz de expresarlo".

La autora

Ya presenté a la autora, la canadiense Sara Gruen, en la reseña de 'Agua para elefantes'.

Sinopsis

Isabel Duncan, científica del Laboratorio de Lenguaje de Grandes Primates, no comprende a la gente pero sí entiende a los simios, especialmente a los bonobos Sam, Bonzo, Lola, Mbongo, Jelani y Makena, que son capaces de razonar y de comunicarse en el lenguaje de signos americano. Isabel se siente más a gusto con ellos de lo que jamás se ha sentido entre los humanos, hasta que conoce a John Thigpen, un periodista centrado en su matrimonio que está escribiendo un artículo de interés humano. Pero, cuando una explosión hace volar el laboratorio por los aires, la crónica de John se convierte en el reportaje de su vida e Isabel se ve obligada a interactuar con los de su propia especie para salvar a su familia de primates de una nueva forma de explotación por parte de los humanos.

Mi crítica

Tienen razón aquellos que decían que estaba mejor 'Agua para elefantes' que 'La casa de los primates'. Absolutamente toda la razón. De hecho, con el primer libro me llevé una grata sorpresa y se coló entre mis favoritos del año, le di una puntuación muy buena.
Sin embargo, es cierto que con 'La casa de los primates' no puedo hablar de decepción, pero sí que me ha gustado bastante menos que el anterior libro de Sara Gruen, y son varios los motivos que me han llevado a valorarlo de esta manera.

En primer lugar, aunque la novela incluya a los primates en su título, el protagonismo de ellos nunca fue tan relevante como debería, en mi opinión. La novela en seguida se escinde en dos tramas: la de la psicóloga (no científica) Isabel Duncan y sus simios, por un lado; y la de John Thingpen por el otro, un periodista de investigación cuya carrera está en jaque debido a una serie de catastróficas circunstancias.

Ambos se conocen al principio de la novela pero no volverán a coincidir hasta pasado el ecuador de la obra. Siempre tuve la sensación de que la trama del periodista estaba por encima de Isabel Duncan y los primates y eso no me gustó. John Thingpen y Amanda, su mujer, viven una especie de crisis matrimonial que, francamente, no me ha conmovido. Me parece inaudito que una novela titulada 'La casa de los primates' no tenga a los bonobos como indiscutibles protagonistas de la acción.

La trama de Isabel Duncan es bastante más elaborada, pero en todo momento me ha faltado algo. Su historia podría haber dado mucho más de sí, ser más relevante. Isabel Duncan es un personaje que prefiere tratar con animales antes que con humanos, pero la autora no ha sabido darle ese matiz correctamente e Isabel presenta un carácter frío, en mi opinión.

Debido a ello, en ocasiones me ha parecido 'La casa de los primates' una novela floja y un tanto insustancial, sobre todo teniendo en cuenta los temas que se supone trata el libro: defensa de los animales, críticas a los laboratorios que experimentan con ellos. Algunos pasajes son duros, tristes, y muestran al lector una realidad que pone los pelos de punta, sobre todo teniendo en cuenta que ciertas partes de la obra están basadas en hechos verídicos.

Por ello, en segundo lugar, no me ha terminado de convencer la obra porque, bajo mi punto de vista, los animales deberían ser protagonistas, no meras figuras secundarias. Como bien se menciona en 'La casa de los primates', los bonobos son seres que comparten con el ser humano más del noventa y ocho por ciento del ADN (un dato, a mi parecer, increíble).

En tercer lugar, algo que se puede deducir por lo que he contado hasta ahora, los personajes no están tan bien construidos como en 'Agua para elefantes'. No son entrañables, y no conseguido simpatizar con John Thigpen, mucho menos con su mujer Amanda (de hecho, sigo sin comprender qué papel juega en la obra); tampoco me gustó en demasía Isabel Duncan y su tropa de amigos extravagantes, pero debo admitir que son los mejores de la novela. En cuanto a los primates, me hubiese gustado que Sara Gruen hubiera dado una oportunidad al lector de conocerlos mejor, más en profundidad, pero no ha podido ser así.

En cuarto lugar, la trama protagonizada por el periodista a medida que se acerca el final se va volviendo cada vez más surrealista. No encontré mucho sentido a lo que iba sucediendo, ni a algunos de los personajes que se introducen. No es que considere que Sara Gruen haya tomado malas decisiones, pero es extraño que sea la misma autora que concibió 'Agua para elefantes'. Cuesta creerlo. Al menos, la historia es original y en absoluto predecible. De hecho, pensé que la trama de John Thigpen y la de Isabel Duncan terminarían fundiéndose en una en algún punto de la novela, pero nunca fue así del todo.

En quinto lugar, en un libro con semejante sinopsis, no me ha gustado nada encontrar tantas páginas dedicadas a la mala racha matrimonial que atraviesan John Thigpen y Amanda, su mujer. Como mencionaba líneas atrás, Amanda es un personaje muy poco atractivo que no aporta nada y cuyas idas y venidas me importaron siempre bien poco. Más bien compadecí al periodista, su marido, al mismo tiempo que deseaba que el pasaje terminara para dejar atrás la frivolidad y concentrarme en Isabel Duncan y sus primates.

El final me ha gustado: todas las piezas terminan encajando, eso sí, de una manera extraña. Puede que Sara Gruen haya querido ser extremadamente original e innovadora para que ningún lector pudiera observar paralelismos entre 'La casa de los primates' y 'Agua para elefantes', pero en mi opinión ha ido más allá: ha arriesgado, lo cual tiene su mérito, pero no le ha salido bien.

Conclusión

Es cierto que Sara Gruen expone una realidad incómoda sin tapujos y evitando sensiblerías innecesarias. El límite existente entre la ética y la ciencia se pone en entredicho en 'La casa de los primates'. Animales y las personas que se preocupan por ellos sufren en favor del lucro ajeno y, en ocasiones, el beneficio de unos pocos.

'La casa de los primates' reúne varios factores que han provocado que no me haya terminado de gustar la novela. No recomiendo la lectura de esta novela de ninguna manera, y menos a aquellos que hayan leído 'Agua para elefantes'. Aunque no llega a ser una mala lectura y en otras circunstancias la hubiese recomendado con ciertas reticencias, el hecho de haber leído 'Agua para elefantes' ha echado por tierra todas mis contemplaciones. Cuando sé de lo que es capaz un autor pero no lo demuestra, y cuando la idea de la que parte es buena pero no ha sabido manejarla, puedo ser bastante dura, lo reconozco.

Valoración: 6/10
¿Recomendada?: No.

jueves, 20 de marzo de 2014

La hija del dibujante, Katherine Govier







Algaida, 2.014 (primera edición 2.011)
Premios: ninguno.
Precio: 18 €
Adquisición: colaboración con la editorial







"- ¿Qué crees que está haciendo Hokusai?
- Está rezando - dije.
- ¿A la luna?
- No, a la estrella polar. Myoken. La estrella de los escritores. La estrella del pincel. Es una de las siete estrellas que conforman la Osa Mayor. Es esa de ahí".

La autora

Katherine Govier es una autora canadiense nacida en 1.948. Se graduó en la universidad de Alberta y en la de York. No fue hasta 1.997 cuando ganó uno de los premios más reconocidos de su carrera, el Marian Engel Award. Antes de esa fecha, había recibido otros reconocimientos. Ha sido presidenta de la asociación de escritores de Canadá. Su novela más reciente es 'La hija del dibujante', cuya traducción está pendiente de ser publicada también en el país donde se ambienta la novela, Japón. Además de esta obra, es autora de al menos otros doce títulos.

Sinopsis

Ei es la tercera hija del famoso pintor Hokusai. Vive en el Japón del siglo XIX durante el último shogunato del clan Tokugawa: un país aislado de toda influencia extranjera y donde rige la moral tradicional y una férrea censura, que mantiene al pueblo ignorante y supersticioso. Ei acompañará a su padre desde pequeña y crecerá rodeada de artistas, prostitutas, mercaderes, adivinos, cuentacuentos y artesanos que pululan por Yoshiwara, el distrito del placer de Edo —la actual Tokio—, en una época difícil para quienes tratan de burlar una justicia que los castiga por inmoralidad de forma arbitraria.

Mi crítica

Quise leer esta novela porque me llamó la atención el título y su sinopsis. Además, quería quitarme la espinita que se me quedó con otra obra de corte similar: mujer oriental que dedica su vida a la pintura. En cierta manera, puedo afirmar que así ha sido.
Cuando abrí el paquete que contenía 'La hija del dibujante', me llamó mucho la atención que fuera tan extensa. Me imaginaba una novela de trescientas, o trescientas cincuenta páginas y resultó doblar esa cantidad.

Cuando comencé a leer 'La hija del dibujante' me sorprendió el cuidado que la autora ponía en las descripciones: muy visuales y hermosas. Asimismo, el vocabulario empleado es más culto de lo que se puede esperar en una obra de estas características, traducida de otro idioma, por lo que felicito al traductor en esta ocasión.

Los personajes principales son bastante peculiares. Ei y su padre Hokusai son inseparables y la complicidad que se respira entre ellos casi traspasa las páginas de esta novela. Es el hilo conductor de toda la obra, y a través de las distintas fases que pasa su relación, el lector va dando cuenta de la evolución de los personajes, sobre todo de Ei.

La vida del artista no es fácil en el Japón del siglo XIX. La lucha de Hokusai primero, Ei después, por mantenerse a flote queda recogida en las páginas de 'La hija del dibujante'. Ei absorbe el mundo del arte a través de su padre como una esponja. Es entonces cuando uno se puede dar cuenta de la manera tan hermosa en que está escrita la novela, sobre todo en ciertos pasajes.

Ei es una muchacha despierta que sabe ver el lado bello de las cosas, así como el decadente. Es una mujer que, a medida que madura, cada vez tiene las ideas más claras y es observadora, lo que le irá abriendo las puertas en el mundo del arte y la pintura. El destino le conduce a pintar, y lo acepta sin reservas. O tal vez es que, tratando de escapar del matrimonio, comienza a introducirse en el universo del artista. Hokusai entonces se convierte en su maestro y mentor.

Como decía, la piedra angular de la novela es la relación entre padre e hija. Es también, a mi juicio, uno de sus puntos fuertes: complicada, repleta de altibajos. Katherin Govier ha sabido plasmarla en papel a las mil maravillas. Su vínculo va más allá del que pueda unir a cualquier padre y cualquier hija: es el de un mentor y una aprendiz que comparten el arte.

También destacaría como punto fuerte la evolución de Ei como personaje. No sólo de niña a mujer, sino a lo largo de toda su existencia. Aunque no le será fácil, termina encontrando su camino en la vida. Ei es dura, valiente y fuerte. Una de esas protagonistas que me encantan, que no se conforman con aceptar y desempeñar el papel que les tiene reservada la sociedad de la época.

En general, los personajes están bien dibujados, en mi opinión, con caracteres firmes y personalidades complejas. En cierto punto de la novela, se produce un contraste entre oriente y occidente que particularmente a mi me ha gustado. No daré más detalles acerca de este encuentro para no desvelar nada relevante, pero los que hayan leído o estén leyendo 'La hija del dibujante' sabrán a lo que me refiero. Descubrir en los ojos de una oriental la cultura europea es algo sin duda interesante. Para lo que unos es ordinario, para otros puede ser un mundo.

El final es un tanto sobrecogedor, pues no pensé que todo terminaría de esa manera. No es tanto la escena como la descripción de la misma. Tras él, hay un epílogo en el que Katherine Govier cuenta cómo surgió la idea de escribir sobre Ei y quién fue en realidad 'La hija del dibujante'.

Conclusión

'La hija del dibujante' es una novela de ritmo lento y de gran extensión, pero también de gran belleza. En algunos puntos la lectura se hace quizá un poco cuesta arriba, pero en otros, resulta una novela deliciosa. Una obra para paladear sin prisas y disfrutar relajadamente. 

Lo recomiendo a todos aquellos que disfruten leyendo sobre la cultura y el arte japoneses, y a quienes tengan curiosidad por esta novela. A los que busquen un mero entretenimiento o un libro que mantenga la tensión durante páginas, no les aconsejo esta lectura.

viernes, 21 de febrero de 2014

Sal en la piel, Suzanne Desrochers







Grijalbo, 2.012
Premios: 
Precio: 17,90 €
Adquisición: a través de eBay










"Desde que sabe que la van a enviar a Canadá, a Laure le resulta difícil trabajar en su pieza de encaje y en las otras labores de costura que tiene asignadas. La cuidadosa atención que pone en sus puntadas y el orgullo que siente al completar las piezas ha perdido su significado. (...) Madame du Clos ha dejado que sus mejores manos, las de Laure, languidezcan quedando por detrás de las demás".

La autora

Suzanne Desrochers creció en Lafontaine, un pequeño pueblo de Quebec. Actualmente vive en Toronto, con su marido y su hijo. Ha realizado una gran labor de investigación sobre la inmigración a Norteamérica de las mujeres francesas e inglesas y de las llamadas «hijas de rey», en la que se basa su novela 'Sal en la piel'. Ha vivido en París, Londres y Tokio y ha viajado por toda Asia. La revista Now Magazine de Toronto ha publicado diversos artículos sobre sus viajes. También ha participado en conferencias académicas y seminarios de documentación histórica. 'Sal en la piel' fue publicada en 2.012 y es su primera novela.

Sinopsis

Laure es una joven que en el siglo XVI vive en el hospicio de la Salpêtrière de París, junto a otros desharrapados. Gracias a la amabilidad de una protectora, ha aprendido a leer, escribir y coser, pero Laure aspira a más. Así, decide tomar la iniciativa y escribe una carta a la corte pidiendo ayuda para dejar el hospicio y cumplir su sueño. Sin embargo, la respuesta que recibe es, cuando menos, inesperada: el rey ordena que las huérfanas de la Salpêtrière mayores de edad sean enviadas a las tierras del nuevo continente conquistadas por Francia (el actual Quebec) para casarse con los soldados y los colonos.

Mi crítica

Tenía ganas de leer esta novela desde hacía tiempo. La vi a buen precio en eBay cuando la sacaron en formato de bolsillo y la experiencia de la lectura ha tenido sus puntos positivos, pero también negativos, sobre todo debido a la manera en que la autora decidió finalizar su novela, en el punto en que lo hizo.

Me ha llamado la atención el tiempo verbal que utiliza la autora para narrar: presente. No es habitual en las novelas que suelo leer y me ha chocado bastante. Hay algunos párrafos memorables, sobre todo en los primeros capítulos de la novela. Por lo demás, el estilo narrativo no presenta ninguna otra característica que lo haga destacar.

Aunque el ritmo nunca fue demasiado dinámico, ni siquiera al principio, Suzanne Desrochers se las ingenia para mantener más o menos alerta al lector al comienzo de la novela. Describe con todo detalle la vida de la protagonista, Laure. Una más de las miles de desafortunadas mujeres de París que viven de la caridad en un hospicio en el que bordan delicadas prendas que son vendidas a los más ricos de Francia.
Laure sueña con ser algo más. Tiene ambición, aspiraciones, no se conforma. Pagará caro atreverse siquiera a desafiar la vida que el sistema tiene reservada para ella. Si algo me ha gustado de la protagonista es que no sea perfecta en ningún momento: tiene defectos. Es un poco envidiosa, prejuiciosa y en ocasiones poco simpática con el resto de sus compañeras. Esto convierte al personaje en alguien humano y me ha gustado el detalle. Las protagonista perfectas no van conmigo.

'Sal en la piel' se podría catalogar como novela landscape porque en el argumento se produce un largo viaje en barco por el océano en el que una protagonista sin posibilidades en su tierra natal decide embarcarse hacia lo desconocido, con la esperanza de hallar algo mejor. No elegí esta lectura por el género, sino porque su sinopsis me llamó la atención.

El trayecto desde Francia a Canadá es largo, y hasta que Laure se instala en el que será su hogar definitivo, transcurren bastantes páginas. Durante estos pasajes apenas sucede nada relevante y en mi opinión Suzanne Desrochers podría haber utilizado más la elipsis. La acción se atasca a partir de la llegada de Laure a Canadá y no puedo hablar de decepción o aburrimiento, pero sí es cierto que cuando por fin suceden, uno las recibe con mucha expectación. Una lástima que la autora, bajo mi punto de vista, no esté a la altura después.

Una vez llegué al final del libro, mi desconcierto era notable. Justo cuando la trama realmente estaba comenzando a ponerse interesante, cuando la parte de la novela que se desarrolla en Canadá por fin despegaba, se ha terminado 'Sal en la piel'. Esa sensación de impotencia y cierta rabia ante este hecho no me ha gustado nada.

Considero que el desarrollo de la trama está mal planteado. Suzanne Desrochers ha dado un acelerón en las últimas páginas, ha llegado a lo que ella debió considerar el final de la historia y eso ha sido todo. Esto, como lectora, me ha desagradado pues el cambio de ritmo ha afectado de manera negativa al devenir de los acontecimientos. Además, numerosos interrogantes en torno a los personajes me han surgido sin que pueda tener respuesta. He echado de menos conocer a algunos de ellos más en profundidad.

Por todo ello, considero que el cierre de la novela es decepcionante, bajo mi punto de vista. Considero que la autora tenía opciones más que suficientes para concluir su novela de manera distinta a como lo ha hecho, regalando al lector giros en la trama más creíbles e inesperados al mismo tiempo

Conclusión

'Sal en la piel' es la novela landscape con menos acción que he leído hasta la fecha, y ese es, en mi opinión, uno de los principales problemas de la obra. Es la primera novela de Suzanne Desrochers y se nota, pues los errores que a mi juicio ha cometido en este libro son del todo típicos en un autor novel, según la experiencia que he ido acumulado en años de lecturas.

Aunque hubiera una continuación de esta novela, no volvería a leer algo más de Laure y su vida en Canadá. No recomiendo 'Sal en la piel' habiendo libros mejores, dentro del género y fuera de él.

Valoración: 6,5/10
¿Recomendada?: No.

domingo, 10 de junio de 2012

Agua para elefantes, Sara Gruen







Alfaguara, 2.011 (primera edición 2.006)
Adaptación cinematográfica de Francis Lawrence en 2.011
Premios: Book Sense Award 2.007
Precio: 17,90 € (6 € edición de bolsillo)
Adquisición: propia 







"(...) lo que mi padre haría -lo que mi padre querría que yo hiciera- es cuidar de los animales, y estoy poseído por ese rotundo e inamovible convencimiento. Hiciera lo que hiciera anoche, no puedo abandonar a esos animales. Soy su pastor, su protector. Y es algo más que un deber. Es un compromiso con mi padre".

La autora

Sara Gruen nació en Canadá aunque tiene doble ciudadanía, canadiense y estadounidense. De joven estudió literatura inglesa. Comenzó su carrera profesional en 1.999 trabajando como escritora técnica. Dos años más tarde perdió su trabajo y fue entonces cuando comenzó a escribir obras de ficción.
Es autora de varios best-sellers, pero hasta que publicó 'Agua para elefantes' (2.006) no alcanzó la fama que hoy en día tiene a nivel mundial. Es su novela más conocida y se situó en lo más alto de  las principales listas de ventas de Estados Unidos, traduciéndose a cuarenta y cuatro idiomas y vendiendo más de tres millones de ejemplares en todo el mundo
La adaptación cinematográfica de 'Agua para elefantes' fue estrenada en 2.011 y fue protagonizada por Robert Pattinson y Reese Witherspoon
Sara Guren publicó su cuarto libro el años pasado, 'La casa de los primates' (2.011), en el que continúa su lucha por los derechos de los animales.

Sinópsis

Cuando el joven Jacob pierde a su familia en trágicas circunstancias, se aventura en un circo ambulante para trabajar como veterinario. Transcurren años de penuria tras el crack de 1.929 y la crueldad hacia seres humanos y animales está patente en todas partes. Pero también son tiempos de plenitud, pues Jacob encontrará en el circo la amistad, el amor y a la traviesa elefanta Rosie.

Mi crítica

Comenzaré mi crítica resumiendo mi experiencia con 'Agua para elefantes': me ha gustado muchísimo
La verdad es que la cosa prometía; la sinópsis pintaba muy bien y había leído buenas críticas. Vi una edición a un precio muy asequible y no lo pensé. 
Ojalá sacaran más títulos bajo esta colección, pues creo que con la que está cayendo muchos no se pueden permitir pagar los más de veinte euros que vale hoy por hoy una novela. Sienta muy mal no poder leer lo que uno quiere.

Lo más destacable de 'Agua para elefantes' es su ritmo: muy ágil y constante a lo largo de toda la novela. El comienzo me gustó mucho: in media res, justo cuando se desencadena una situación clave en la historia. Después, viajamos al presente, en el que un Jacob anciano se lamenta de estar encerrado en un cuerpo que no reconoce como propio. 

El estilo narrativo que emplea Sara Guren no destaca especialmente por nada. Es correcto, me resulta ameno. Los diálogos son muy informales y resultan creíbles. Lo mejor de la novela es que se lee increíblemente rápido. Estaba tan enfrascada en su lectura, que cuando me quise dar cuenta llevaba casi la mitad del libro leído. A pesar de que muchos podrían encasillar esta obra como puro entretenimiento, a mi parecer va más allá de eso. De acuerdo, no pasará a la historia de la literatura, pero eso es lo de menos. El amor por los animales que se palpa en 'Agua para elefantes' en un entorno tan difícil para ellos como es el circo ambulante deja escapar una ternura de la que el lector se contagia sin darse cuenta

Me llamó mucho la atención que Sara Guren empleara el presente a lo largo de toda la obra, en lugar del pasado para novelarla. Esta condición hace que 'Agua para elefantes' tenga una frescura extra, una dosis de inmediatez añadida que agiliza todavía más su lectura. 
No es de extrañar que la novela haya sido llevada al cine: tanto la historia como su ritmo son muy susceptibles de traducirse al lenguaje cinematográfico, eso sin contar con que 'Agua para elefantes' ha sido un éxito en Estados Unidos. 

Si tuviera que destacar algún punto débil, poniéndome tiquismiquis, diría que algunos personajes no me terminaron de convencer. Les falta profundidad y dedicación. Quitando esto, me ha parecido una novela magnífica, entretenida, dinámica, trepidante y de enganche rápido.

El protagonista, Jacob, es el personaje que más me ha gustado. El lector empatiza muy rápido con él ya que es al mismo tiempo un joven encantador y brillante que ha tenido mala suerte, y un viejecito algo cascarrabias pero muy tierno. El compromiso que adquiere con los animales en el circo certifica su carácter noble.

Otro personaje que también es destacable: August. Por primera vez en mucho tiempo me topé con un antagonista que no es el malo de la historia, sino alguien que tiene dos caras. No siempre es malo, no siempre es bueno. Creo que ha sido muy inteligente por parte de Sara Guren crear un personaje así, pues considero que ha contribuido a enriquecer sustancialmente la trama originando una especie de conflicto en el lector; este se pone de parte de Jacob pero no de manera radical, pues esa doble vertiente de August dificulta tacharle de malvado. Como en la vida real, no todas las personas son buenas, ni todas son malas. 

Cuando quedan menos de cien páginas para el final, la acción se acelera, los acontecimientos adquieren mayor intensidad y el ritmo es más apresurado, pero sólo lo justo. Este hecho no enrarece la lectura, como sucede en otras novelas. Al contrario, todo se vuelve mucho más interesante si cabe.

El final, sin ser excepcional, me ha parecido muy bueno. Es una de las primeras veces en las que una novela narrada a dos tiempos (presente y pasado) cierra ambas tramas completamente, sin descuidar una. Sara Guren ha dado importancia a ambas, ha cuidado mucho las últimas páginas, y eso desde luego se nota. Aunque la parte que transcurre en el presente tenga mucho menos peso en la historia, no he tenido la sensación de que haya servido como un mero recurso, como sí me ha sucedido en otras ocasiones. 

Conclusión

La verdad es que me resultó muy agradable encontrarme con una novela que me haya enganchado tanto, que se leyera tan rápido y con la que disfrutara así. Buscaré más obras de Sara Guren, desde luego. 

'Agua para elefantes' me ha gustado mucho en general. La he devorado, algo que no hago muy a menudo con las novelas que elijo leer, por desgracia. La recomiendo a todos aquellos que se hayan sentido atraídos por la sinópsis. Estoy segura de que no se arrepentirán. Espero que, si alguien se anima, la disfrute tanto como yo.

Valoración: 8,5/10
¿Recomendada?: .

sábado, 26 de mayo de 2012

El club de los viernes, Kate Jacobs






Maeva, 2.010 (primera edición 2.007)
Adaptación cinematográfica prevista para 2.013
Premios: ninguno
Precio: 21, 50 € (10 € en edición de bolsillo)
Adquisición: a través de BookMooch






"James se sintió tan mal a causa del miedo, el arrepentimiento y la emoción, que tuvo que dar media vuelta y marcharse (...) y moderse los carrillos para contener las lágrimas que le hacían escocer los ojos. ¿Cómo podía haberse mantenido alejado durante tanto tiempo? Hay ocasiones en que los buenos momentos duelen mucho más que los malos".

La autora

Kate Jacobs es una escritora canadiense afincada en Nueva York. Tras acabar sus estudios de periodismo se instaló en la Gran Manzana donde colabora con diversos medios de comunicación. Para inspirarse en su novela debut, 'El club de los viernes' (2.007), escuchó historias de diversas mujeres que le relataron parte de sus vidas. Rápidamente se convirtió en un best-seller internacional. Tras este éxito, Kate Jacobs escribió la segunda parte: 'El club de los viernes se reúne de nuevo' (2.008) e incluso una tercera 'Celebración en el club de los viernes', publicada recientemente (2.011). También es autora de 'Amigas entre fogones' (2.008), consagrándose como una escritora de referencia en los temas que preocupan y conciernen a la mayoría de mujeres.

Sinópsis

Georgia Walker es una mujer feliz tras haber pasado una de las etapas más duras de su vida: su novio James la abandonó estando embarazada. Doce años después, James de pronto regresa para ejercer de padre de su hija ya adolescente. 
En todo este tiempo Georgia Walker ha aprendido a hacerse a sí misma y es dueña de una bonita tienda de lanas en Nueva York, donde da también clases de punto y ha creado un curioso club. Cada viernes, se reúne en el local un variopinto grupo de mujeres que, a través de su pasión común por el punto, han desarrollado una fuerte amistad. La laboriosa actividad da pie a que cada mujer dé rienda suelta a sus anhelos, sus pasiones y sus angustias.

Mi crítica

Esta novela llegó a mis manos casi por casualidad. De hecho, tardó tanto en llegarme que pensé que se había extraviado por el camino, pero no. Comencé a leerla sin saber realmente qué esperar, sabiendo que sería una lectura ligera y de trama fácil.
Durante las primeras cincuenta páginas no sucede nada en absoluto. Kate Jacobs presenta a los personajes principales, pone al lector en antecedentes y poco más.

Aunque después la trama va avanzando, 'El club de los viernes' no es una novela en la que se produzcan demasiados acontecimientos. Al igual que sucede con la tarea de hacer punto, la obra es lenta y tranquila. 'El club de los viernes' cuenta una historia cuyo objetivo es simple y llanamente entretener
Para ponerlo todavía más fácil, Kate Jacobs se expresa con un estilo muy informal. Tanto, que da la sensación de que en realidad la escritora es una vieja amiga con la que te has topado por la calle y con la que vas a tomar café mientras te pone al día.  

Tras una más que larga presentación de los personajes, 'El club de los viernes' despega con ganas: me gusta la relación que se traen entre manos la protagonista, Georgia Walker y el ex novio de esta, James. Relación en torno a la cual siempre gira Dakota, la hija de ambos
Los rifirrafes, los recuerdos, los malos entendidos, las no tan claras intenciones de cada uno y las segundas oportunidades serán clave en esta historia.

Desde el principio intuí que esta parte de la novela me iba a llamar la atención más que las historias de las mujeres que se reúnen en el club de punto cada viernes por la noche. No es que sus vidas carecieran de interés, pero no eran tan atractivas, y se relataban con menor énfasis al tratarse de tramas secundarias.

La tienda de lanas y las actividades que allí se desarrollan (hacer punto, darse conversación, trabar amistad) son simplemente una excusa para que el lector se asome a la vida de las mujeres que integran el club de los viernes: tejen jerséis como tejen su propia vida: a veces los puntos no quedan rectos, a veces la combinación de colores no es la apropiada, a veces las agujas son demasiado gruesas. 
Ese tipo de errores se pueden extrapolar al caos en el ven sumergidas sus existencias: algunos ovillos de lana están más enredados que otros.

Eso sí: quien espere encontrar en 'El club de los viernes' una novela que aborda solemnemente las tribulaciones de las mujeres urbanas y cosmopolitas en el mundo contemporáneo se va a llevar una decepción. Si hay algo que se puede achacar a la novela de Kate Jacobs es precisamente eso: carece de profundidad. La autora enfoca casi todas las cuestiones planteadas en esta novela como si fueran lo más trivial del mundo, incluyendo temas que a mi parecer no deberían ser tratados con tan poca consideración: embarazos y abortos, infidelidades...

De hecho, esta falta de profundidad hace que el lector pueda llegar a cuestionarse si Kate Jacobs sabe realmente de lo que está escribiendo o si tan sólo puede imaginar una pizca. Dudo de su capacidad para ponerse en la piel de sus personajes y sentir como se sentirían ellas, de pensar como lo harían si fuesen mujeres reales o de actuar en consonancia con los problemas que les afectan día a día. 
Sus personajes actúan a veces de manera inesperada, irracional, de manera poco natural, y todo ello resta verosimilitud a la historia que cuenta.

Otra pega que encuentro en 'El club de los viernes' es que a veces Kate Jacobs se va un poco por las ramas, enredándose demasiado en detalles de historias secundarias que no hacen avanzar la trama ni tienen relevancia alguna. 
Tampoco vi con buenos ojos el hecho de que las cosas le fueran tan bien a la protagonista, Georgia Walker. Sí, es cierto que lo ha pasado mal hasta que ha conseguido lo que quería, pero al igual que ha sufrido hasta lograr su objetivo, mantenerse es clave, y dudo que si esta mujer existiera en la vida real tuviera el camino de rosas que le prepara Kate Jacobs ante sí.

Si debo resaltar algo positivo, sin duda lo más destacable es la manera en que Kate Jacobs crea lazos de amistad entre las protagonistas
El buen ambiente que se palpa entre las integrantes del club de los viernes está muy conseguido: ríen juntas, lloran juntas, disfrutan de los pequeños momentos y lo más importante: son capaces de dejar sus diferencias iniciales a un lado para ayudarse las unas a las otras.

Los momentos menos amables, sin embargo, no están tan logrados. Aborda los malos tragos como de pasada, como si le diera miedo detenerse en ellos. Quizá no quiso recrearse en las desgracias, pero entonces no entiendo por qué se les da en ocasiones tanta importancia. 

'El club de los viernes' es una novela muy irregular. Mi interés por ella iba y venía de manera muy arbitraria. Justo cuando pensé que todo estaba sentenciado y que la autora daría vueltas y vueltas a lo mismo hasta el final, de pronto los acontecimientos dan un giro bastante desconcertante. La verdad es que no me lo esperaba ni en un millón de años. Aquellos que hayan leído la novela sabrán a lo que me refiero

No sé si esto es una estrategia de la autora que, arrepentida a poco más de cien páginas para que termine la novela de la poca profundidad que le ha otorgado, se ha querido poner muy trascendental o qué, pero no me acaba de convencer este cambio de rumbo. Me parece una salida muy oportunista

Que el final estuviera condicionado por este giro era algo lógico, pero lo cierto es que no ha sido como me esperaba. Creí que iba a encontrarme con el típico final feliz en el que todo sale absolutamente perfecto. Sin embargo es agridulce, concepto que quizá Kate Jacobs acabara de aprender. Al menos, no es tan predecible como esperaba.

Conclusión

Aunque el ritmo se mantiene más o menos estable a lo largo de sus más de cuatrocientas páginas, hubo momentos que se hicieron pesados, y me resultó difícil mantener el interés. Creo que el discurso narrativo es más lento de lo que esta novela demanda. Hacia la mitad de 'El club de los viernes', me atasqué. Me costaba poner a leer este libro y me daba pereza continuar. 

Lo recomiendo a personas que disfruten con novelas de evasión, con lecturas superficiales o a las que simplemente les apetezca leer algo ligero. A los demás lectores, les aconsejaría que se abstuvieran. 

Sinceramente opino que esta novela está sobrevalorada, no es tan buena como he oído decir. No me arrepiento de haberla leído, pero si no lo hubiera hecho tampoco me hubiese perdido nada. No voy a leer las secuelas que ha escrito Kate Jacobs, ni probablemente lea nunca más a esta autora. Irregular es el mejor adjetivo que califica su escritura.

Valoración: 5,5/10
¿Recomendada?: No.
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