DeBolsillo, 2.011 (primera edición 2.009)
Premios: finalista del Premio Orange.
Precio: 5,95 €
Adquisición: intercambio
La autora
Rosie Alison es una autora inglesa que creció en Yorkshire. Durante una década se dedicó a dirigir documentales hasta que dio el salto de producir películas. Su novela debut se titula 'Un lugar en el que nunca he estado', y data del año 2.009. En su versión original se llama 'The very thought of you'. En Amazon en seguida comenzó a despuntar, y pronto se convirtió en una de las elegidas para estar nominada a varios premios, entre ellos, el de mejor novela romántica del año, el premio Maurice en su edición de 2.010 y el prestigioso premio Orange también del mismo año.
Sinopsis
Corre el año 1.939 e Inglaterra se prepara para la guerra. Con tan solo ocho años, Anna debe separarse de su madre, abandonar Londres y, junto con otros niños, desplazarse al campo para huir así de los bombardeos que amenazan la capital. Su destino será Ashton Park, una preciosa casa que ha convertido sus salones en una escuela internado para los niños evacuados. Anna siente un afecto respetuoso hacia el propietario, Thomas Ashton, y una gran admiración hacia su esposa, la exquisita Elizabeth. Con la guerra y la pérdida de la inocencia como telón de fondo, el libro nos habla de amores soñados y de esa búsqueda que todos emprendemos para hallar, aunque sea por una vez en la vida, el verdadero amor.
Mi crítica
Muchos lectores coincidían en que 'Un lugar en el que nunca he estado' es una novela imperfecta. Algo floja, hay partes de la misma que dejan que desear. Lo mismo sucede con los personajes. A pesar de esta fama, tanto la sinopsis como el título y la portada llamaron mi atención y decidí darle una oportunidad aprovechando un intercambio. Tenía ganas de descubrir por mi misma hasta qué punto lo que decían de la novela de Rosie Alison era cierto, y cuál sería mi experiencia con la novela. Adelanto que mi valoración va en la línea de lo que había escuchado hasta el momento.
He leído ya varios libros cuyo eje principal gravita en torno a una gran casa ahora en decadencia que conoció tiempos mejores: 'Ashford Park', 'La viola de Tyneford House', 'La casa de Riverton', por citar solo unas cuantas. En todas ellas, incluyendo esta que reseño ahora, la casa se convierte en un personaje más. Los protagonistas de carne y hueso pertenecen a ella, y ella les pertenece en un extraño juego de dependencia que tiene, en cada caso, ciertas consecuencias.
Esperaba hallar en 'Un lugar en el que nunca he estado' algo diferente, original. Lamentablemente, no ha sido el caso. No sabría dar una razón concreta por la cual no me ha terminado de convencer este libro, han sido multitud de factores los que han intervenido para que así fuera. La novela no está mal escrita, en mi opinión. El estilo narrativo no me ha impresionado pero invita a la lectura: ha sido más bien el desarrollo de la trama y la evolución de los personajes lo que ha hecho fracasar la novela, bajo mi punto de vista.
La acción arranca centrándose en uno de los personajes principales, Anna, una niña pequeña que llega desde Londres a Ashton Park para refugiarse de los bombardeos al inicio de la segunda Guerra Mundial. Unas decenas de páginas más adelante, este personaje queda relegado a un segundo plano, para que después la autora recupere a Anna como figura central de un modo que me ha parecido desordenado e improvisado.
Tampoco me ha gustado la manera en que Rosie Alison trata de acercar los personajes al lector. Los he sentido a todos bastante distantes y no he logrado empatizar con ninguno. Si acaso, el único que ha despertado cierta simpatía en mi ha sido Thomas. No sé por qué encasillan esta novela como perteneciente al género romántico: el amor no aparece apenas en sus páginas. 'Un lugar en el que nunca he estado' cuenta la historia de varias obsesiones que duran años, y cuenta la historia de unos personajes infelices, que buscan en los lugares equivocados aquello que les redima.
El argumento es un tanto extraño en cuanto a los giros que realiza la trama principal y exagerado en su melodramatismo. Los personajes son infelices en sus vidas y matrimonios, existen amores imposibles, obsesiones de la infancia... todo está teñido por un halo de pesimismo que contamina todo. Si hay momentos de felicidad que aparecen en 'Un lugar en el que nunca he estado', la autora se encarga de que duren poco.
Las páginas que preceden al final me han resultado impactantes. La acción se acelera bruscamente, Rosie Alison comienza a narrar el cierre de la novela a trompicones: vemos pasar la vida de Anna desde los veintiséis años a la tercera edad a intervalos de pocos párrafos. Todo se centra en una obsesión que contrajo en Ashton Park y que no ha podido dejar atrás. Tras cerrar el libro por última vez, un poso de pesimismo se fue extendiendo a medida que reflexionaba sobre la lectura y esa es una sensación que no me gusta, sobre todo si la impresión general que me da la novela es la de una mediocridad palpable casi desde el principio. No creo que Rosie Alison haya perseguido introducir esa melancolía tan latente en las páginas de la novela, ha sido algo a mi juicio involuntario, que ella no ha sabido o no ha querido controlar.
Conclusión
Recomiendo primero los libros anteriormente citados, pues el planteamiento es muy similar y sus autoras logran desarrollar la trama de una manera mucho más eficaz y resolutiva. No aconsejo leer 'Un lugar en el que nunca he estado'. No descarto volver a leer algo de Rosie Alison, pero no me lo planteo ni a corto ni a medio plazo. Tiene mucho que mejorar, bajo mi punto de vista.
No entiendo cómo ha podido quedar finalista de tan prestigioso premio, en mi opinión no lo vale. 'Un lugar en el que nunca he estado' no presenta nada especial: ni en su planteamiento, ni en su desarrollo, ni en su final. La trama está construida sobre unos cimientos débiles, y eso ha ido afectando progresivamente al desarrollo de la misma. No tardaré mucho tiempo en olvidar este libro.
Valoración: 6/10
¿Recomendada?: No.