miércoles, 3 de abril de 2013

La semilla del diablo, Ira Levin







DeBolsillo, 2.005 (primera edición 1.967)
Adaptación cinematográfica de Roman Polanski en 1.968
Premios: ninguno
Precio: descatalogado (de segunda mano a partir de 4€)






"El cuarto de los niños no era de momento más que un estudio, con paredes de un blanco deslucido y el mobiliario del anterior apartamento. El empapelado blanco y amarillo vendría más tarde, limpio y fragante. Rosemary ya tenía una muestra de él entre las páginas del libro Los Picassos de Picasso, junto con un recorte mostrando una camita de niño y un escritorio. Escribió a su hermano Brian para hacerle partícipe de su felicidad. A ningún otro miembro de la familia le habría causado eso alegría en aquellos momentos; todos se mostraban hostiles: padres, hermanos y hermanas, que no le perdonaban: A) que se hubiera casado con un protestante, B) que se hubiera casado sólo por lo civil, y C) que tuviera una suegra dos veces divorciada y ahora casada con un judío en el Canadá".

El autor

Ira Levin fue un escritor estadounidense nacido en la ciudad de Nueva York en 1.929 y fallecido en el mismo lugar en 2.007. De familia judía, se licenció en Filosofía e Inglés, enrolándose después en el ejército estadounidense. Empezó su carrera como guionista para televisión, pero ha sido sobre todo conocido por por sus novelas de intriga, como por ejemplo 'Bésame antes de morir', con la que ganó el premio Edgar Allan Poe a la mejor primera novela. Otras dos novelas suyas, que fueron además llevadas al cine con gran éxito, son 'La semilla del diablo' y 'Los niños del Brasil'.

Sinopsis

Un joven matrimonio se instala en un céntrico apartamento de Nueva York sin sospechar que sus ancianos vecinos pertenecen a una poderosa secta satánica que espera la llegada de su nuevo mesías. 

Mi crítica

No sé si recomendaría la lectura de este libro o no. No considero que sea una obra mala, pero tampoco la incluiría en la lista de novelas imprescindibles. Me resultó entretenida y poco más. Quizá, la novela de Ira Levin haya sido engrandecida por su homónima de la gran pantalla. Quizá debería verla con la perspectiva de la época. El caso es que lo previsible de la narración no hace justicia a un buen argumento que, en mi opinión, no ha sido manejado de la mejor de las maneras.

La semilla del diablo nos relata la vida del joven matrimonio integrado por Rosemary y Guy. Buscan apartamento y van a ver uno situado en un antiguo bloque de edificios con mucho encanto en el que, como descubren más tarde, han tenido lugar terroríficos sucesos. Sin embargo, esto no parece desmotivarles. Deciden mudarse allí y comenzar su vida de casados.
Los vecinos son principalmente parejas ancianas que se desviven por los nuevos inquilinos. Quizá demasiado.

Guy es actor. Ha trabajado haciendo pequeños papeles en anuncios de televisión y en obras de teatro menores sin demasiado éxito. Es atractivo, tiene dotes y ambición, pero su carrera no acaba de despegar. Quiere llegar a ser un icono, ir a Hollywood y convertirse en una gran estrella. De pronto un día, su mayor rival amanece ciego, presa de grandes dolores. Guy le sustituye y los éxitos comienzan a llegar, pero a cambio adquiere una deuda. Una deuda de sangre.
La novela de Ira Levin está repleta de simbolismos. Los colores, por ejemplo,juegan un papel muy importante ya que el autor les dota de un significado extra: un detalle del que me di cuenta en seguida, y gracias a ello la novela gana unos cuantos puntos. Las descricpiones de Ira Levin se centran en el color de los objetos, y estos colores no están puestos al azar sino que van más allá. Podemos decir que el color adquiere tal relevancia que podríamos considerarlo un personaje más y que se encarga de dar una información extra al lector perspicaz.
Por ejemplo: la futura habitación del niño está pintada de tonos amarillo y blanco. Ambos colores representan la bandera del Vaticano, estado en el que viven los máximos representantes de Dios en la tierra. Además, el amarillo entre los actores es un color que da mala suerte, que no debe llevarse.

La novela tiene un comienzo muy bueno y parte de una idea muy buena, pero el autor no ha podido o no ha sabido desarrollarla como merecía. Creo que podría haber escrito una obra mucho más interesante, completa y digna.

La novela presenta bastantes aspectos que en mi opinión podrían ser mejorables. Por ejemplo, el argumento es sumamente predecible. Esto se podría haber arreglado si el escritor hubiera sido más sutil: si no hubiera destacado tanto el extraño comportamiento de los vecinos, si no hubiera puesto a Rosemary como una persona extremadamente ingenua, si no hubiera retratado a Guy como el perfecto capullo... el lector no baja la guardia ni un segundo, sabe que algo huele mal y que un extraño suceso se producirá en cualquier momento. Por eso no hay sorpresas. Ni siquiera cuando nos acercamos al final: el lector está demasiado prevenido.

Es, además, una novela muy irregular. Desde mi punto de vista, presenta muchos altibajos, tanto argumentales como de calidad literaria y esto acaba por minar al lector, que ya no sabe qué se va a encontrar en la próxima página.
En cuanto a los personajes, creo que tanto a los secundarios como a los principales les falta pulirse. Los secundarios son insoportables, se comportan de forma poco verosímil, y todos actúan de manera similar. Al lector le cuesta diferenciar quién está hablando o qué personaje está haciendo qué cosa en el momento. Los principales son clichés: el típico actor que sólo piensa en sí mismo, la típica ama de casa ingenua. Rosemary es el más preocupante porque queda como una perfecta tonta ante el lector: Ira Levin y sus sutilezas se encargan de ello y uno se da perfecta cuenta de todo. Resulta extraño que ella apenas sospeche, y eso le hace quedar como una idiota.

El único personaje que demuestra tener dos dedos de frente muere al comienzo de la segunda mitad del libro (y este hecho también se veía venir).
Pero, sin duda, lo peor es el final. No me gustó en absoluto, y eso que me había enganchado muchísimo en las páginas que lo preceden. El modo en que cierra la historia echa por tierra todo lo demás y no hace justicia a la historia que cuenta. Es tan surrealista, tan ridículo.... Sí, es diferente a lo que me esperaba, sí, dentro de lo predecible ha sido una sorpresa, pero en el mal sentido de la palabra. Ese toque 'cómico' no queda nada bien. Me da la sensación de que se está burlando de mí como lectora, así que no, no me ha gustado para nada. Empaña la sensación que tengo del libro, el recuerdo que guardo de él que si no era demasiado buena, a estas alturas es peor.
Además, este final deja varios cabos sueltos en los que no me voy a detener demasiado por no destripar nada. 
Conclusión

No me ha gustado 'La semilla del diablo' y no lo recomiendo. Es una pena, ya que el punto de partida era bueno y en algunas partes, la novela engancha y me convenció. No lo recomiendo, es mejor la película.


Valoración: 5/10
¿Recomendada?: No.

domingo, 31 de marzo de 2013

El mercader de café, David Liss








Grijalbo, 2.004 (primera edición 2.003)
Precio: 19 €
Premios: ninguno
Adquisición: a través de ebay









"El café, dijo para sí. Acaso sin saberlo Miguel nos ha hechizado a ambos. ¿Cuánto tardarían en empezar a insultarse o a caer en brazos del otro?
No tenía sentido culpar de ello al café. (...) El café la exaltaba, de igual manera que el vino la sosegaba. El descaro, la impertinencia que brotaba de sus labios no procedía de superchería alguna, sino de sí misma. El café había liberado el germen de algo que llevaba en su interior".

El autor

David Liss es un autor norteamericano nacido en 1.966. Ha escrito novelas, ensayos y cuentos, así como cómics. Tras licenciarse, abandonó sus estudios de postgrado en literatura inglesa del siglo XVIII para poder dedicarse a escribir a tiempo completo. Si no hubiese tenido éxito con sus propias novelas, seguramente sería profesor de literatura en alguna universidad o instituto. 
La mayoría de las novelas de David Liss son thrillers históricos, situados tanto en Norteamérica como en el viejo continente. Su primera obra, 'Una conspiración de papel' ganó el premio Edgar a la primera mejor novela en 2.001.  
'El mercader de café' fue publicada en 2.003 y ha sido traducida a multitud de idiomas. Su última novela se titula 'Los rebeldes de Filadelfia' y data de 2.010.

Sinopsis

Miguel Lienzo, un judío que se ve obligado a huir de su Portugal natal, se instala en Amsterda. Corre el año 1.659 y la capital holandesa es el centro mundial del comercio. Allí se asociará, contraviniendo las leyes de la comunidad judía que ha vuelto a acogerlo, con una seductora holandesa a fin de especular en el incipiente mercado del café. Llevado por su ambición, Miguel tendrá que enfrentarse a poderosos enemigos recurriendo a dudosas prácticas especulativas que lo pondrán en entredicho ante su familia, mientras siente cómo la atracción que en él despierta Hannah, su cuñada, crece de manera irresistible.

Mi crítica

He disfrutado mucho con 'El mercader de café', pero los de la editorial DeBolsillo deberían ser más considerados con sus lectores: me he dejado los ojos tratando de avanzar en la lectura con una letra tan minúscula. Entiendo que quieran ahorrar papel, pero deberían saber dónde está el límite entre economizar recursos y hacerle la vida imposible al lector.

El protagonista de 'El mercader de café' es Miguel Lienzo, un portugués que emigra a Amsterdam en busca de una vida mejor. Su condición de judío le persigue como un estigma allá donde va, y precisamente debido a su religión se ve forzado a abandonar la península Ibérica para salvarse de las oscuras garras de la Inquisición.

Pero su mala fortuna no termina aquí: se juega todo lo que tiene y se ve arrastrado a hacer negocios turbios con una viuda holandesa.
Por otro lado, tenemos la figura de Alfonzo Alferonda, un activo miembro de la comunidad judía de Amsterdam que aportará un punto de vista extra en esta historia. Los caminos de ambos no tardarán en cruzarse.

La novela es interesante y atractiva desde el principio: mentiras, secretos, amenazas, enemistades, alianzas, traiciones, conspiraciones, planes frustrados y planes exitosos... el comercio es la vida de estos hombres y en cuestión de instantes se exponen a perderlo prácticamente todo o a cubrirse de gloria. 

'El mercader de café' está bien escrito y la acción no decae en casi ningún momento: siempre está sucediendo algo. Creo que David Liss ha hecho bien en crear un equilibrio y mantenerlo durante toda la novela: diálogos, descripciones y acción se mantienen dentro de las proporciones que en cada momento la historia demanda. Además, sabe hacer un muy buen uso de la elipsis, algo que muchas veces se echa de menos.

La manera de narrar del autor parece emular un estilo antiguo propio de aquellos tiempos. Utiliza palabras que hoy en día podrían considerarse en desuso. Es bastante sutil, pero funciona muy bien. En las conversaciones, claro está, es donde más se nota este toque añejo. Son muy creíbles e interesantes de leer.

Los personajes no son tratados con demasiada profundidad, pero sí con la suficiente como para que el lector sepa de que lado están (con el protagonista o contra él), cuál es su carácter, sus defectos y virtudes. 
Miguel Lienzo, el protagonista, realiza acciones que se podrían considerar amorales, o no correctas. Se supone que están justificadas por el mal que ha recibido, por el ansia de venganza. Y es que el judío portugués no es ningún santo: busca la manera de enriquecerse haciendo todo el daño posible a los que le han arruinado. Y el lector le perdona todo, porque Miguel Lienzo es un personaje carismático a pesar de ser un mentiroso.

En ocasiones, la trama se enrevesa un poco, pero el autor sabe cómo salir airoso de ello. Me ha encantado comprobar que todo lo que daba por sentado era echado por tierra en pocas páginas, y viceversa. 'El mercader de café' relata una historia que no es predecible, que sorprende y que engancha. 

Hasta el mismísimo final, nada puede darse por sentado y quedan muchos cabos por resolver incluso cuando el punto álgido de la novela ha quedado atrás. En este punto, la novela se vuelve muy adictiva y es difícil abandonar la lectura. 
El final no es tan cerrado como había esperado, pero me ha gustado. Es muy probable que el lector se lleva alguna que otra sorpresa leyendo las últimas páginas ya que David Liss se ha guardado unos cuantos ases bajo su manga de escritor.

Me ha llamado la atención que el final quede preparado como para una segunda parte, aunque no hay noticias, a estas alturas, de que David Liss haya escrito una continuación.

Conclusión

Me alegro de que mi intuición no me haya fallado esta vez. A pesar de que he leído críticas muy dispares y eso me desanimaba, recomiendo esta lectura sin lugar a dudas. Jamás pensé encontrar en esta novela, de trama en apariencia más simple y aspecto de best-seller, una trama bien urdida y desarrollada.

No me importaría leer algo más de este autor en el futuro. Lo recomiendo a aquellos amantes de los thrillers históricos y a los que quieran satisfacer su curiosidad tras la lectura de esta reseña: van a disfrutar de esta novela, que tiene ingredientes suficientes como para satisfacer a los lectores más exigentes.
He leído 'El mercader de café' en un par de tardes, a pesar de que es una novela de más de cuatrocientas páginas. Eso sí: durante su lectura, he de advertir que entran muchas ganas de tomar una buena taza de café acompañando el libro.

Valoración: 8/10
¿Recomendada?: .

jueves, 28 de marzo de 2013

En la tierra del fuego, Carla Federico








Temas de Hoy, 2.012 (primera edición 2.010)
Premios: ninguno.
Precio: 22,50 €
Adquisición: colaboración con la editorial







"Este no es el país de la miel y la leche. Aquí, uno tiene que ganarse el pan con el sudor de su frente; pero le queda el consuelo de que por lo menos puede ganárselo. De unas gotas surge un arroyo y de los arroyos surgen las corrientes. Manos a la obra, la bendición no nos faltará".

La autora

Carla Federico es una escritora y periodista austriaca nacida en 1.975 y residente en Alemania. Poca es la información disponible sobre ella en castellano.
Estudió Teología, Filosofía e Historia y ha trabajado para distintos canales de televisión. Sus novelas, situadas en diferentes países, han logrado un gran éxito en su país.
Su gran pasión por los viajes la ha llevado a muchos y dispares países. Uno de ellos la condujo a vivir una larga temporada en Chile, el lugar en el que se desarrolla su primera novela publicada en España: 'En la tierra del fuego', publicada en 2.012.

Sinopsis

Mediados del siglo XIX: en el puerto de Hamburgo se encuentran por primera vez Elisa, una joven ansiosa de aventuras, y Cornelius, un hombre reflexivo y perseguido por su pasado. Allí están también sus familias, que han osado emprender una nueva vida al sur del continente americano. Al llegar a su destino, sus caminos se separan y la única esperanza para Elisa es que Cornelius no haya olvidado su promesa y pronto puedan reunirse para emprender una nueva vida juntos. Sin embargo, se verá obligada a reprimir su amor una y otra vez.

Mi crítica

‘En la tierra del fuego’ es una de esas novelas que salió de la hornada de moda: el género landscape fue cogiendo fuerza en España y fueron muchas las sagas familiares que ocuparon el mercado en aquellos meses. Ahora el fenómeno ha decaído un poco, pero quizá todavía nos depare alguna que otra sorpresa…

La novela de Carla Federico se desarrolla en otro lugar exótico, esta vez en el “cono sur”, en Chile. No me canso de este tipo de historias siempre y cuando las espacie, intercalándolas con otros títulos. Después de la trilogía de Sarah Lark (de la cual me falta leer ‘El grito de la tierra’ y no sé si entrará en mis planes), de ‘El reino del azahar’ (que me gustó mucho) me quedaba por leer esta, que me llamó la atención hace meses y no me había olvidado de ella.

El inicio es como el de todas: un viaje en barco rumbo a lo desconocido. La prosa de Carla Federico no es demasiado elaborada, y no se distingue demasiado de la empleada por Sarah Lark o Linda Belago. Sin embargo, esta primera etapa de la novela se me hizo un tanto larga: la travesía ocupa doscientas páginas. Teniendo en cuenta que la novela tiene algo más de setecientas cincuenta, estamos hablando de más de una cuarta parte. Esto es un punto flaco de la obra, sin lugar a dudas: el lector desea conocer la vida de aquellos colonos en tierras vírgenes y no tanto cómo se desenvuelven durante el trayecto.

Carla Federico presenta a muchos personajes durante esas primeras páginas y utiliza esta primera fase de la novela para que el lector se familiarice con todos ellos. Más tarde, serán los miembros de una pequeña comunidad unida para salir adelante.

A diferencia de otras novelas del género landscape que he leído, esta se caracteriza por incorporar saltos temporales bastante grandes, incluso dentro de un mismo capítulo: seis meses más tarde; un año después… esto sin duda agiliza la trama y condensa la información, haciendo que el lector se empape de lo realmente importante.

En cuanto a los personajes… no creo que pueda afirmar que están bien desarrollados a nivel psicológico. La mayoría, tan sólo de manera superficial, pero es algo que ya me esperaba y que no me ha supuesto demasiados problemas. La autora describe un par de rasgos que caracteriza a cada personaje y los potencia al máximo para construir su personalidad, como si no tuviesen otras cualidades.

Otras figuras que intervienen en ‘En la tierra del fuego’ que aparecen tras arribar al país andino son expuestos de manera totalmente obvia y sus intenciones se adivinan a la legua, hecho que no me termina de gustar pues una de dos: o Carla Federico ha decidido tratar a sus lectores como tontos sin permitirles atar cabos; o bien ha sido un error de novelista principiante que no ha sabido manejar una situación que ella misma ha ideado.

De todas las novelas landscape que he leído, ‘En la tierra del fuego’ es en la que peor lo pasan los personajes protagonistas, con diferencia: enfermedades, muerte, infelicidad, hambre, penurias… justo cuando el lector piensa que las cosas no les pueden ir peor, sucede algo que les deja todavía más expuestos a las inclemencias del tiempo y de las penurias. Además, llega un punto en que muere hasta el apuntador, de la noche a la mañana.

La falta de infraestructuras en aquel Chile en construcción era un problema en esa época: la comunicación era prácticamente inexistente entre pueblos. Hasta ahí bien. Lo que no vi con buenos ojos fue que la autora se valiera únicamente de esa excusa para separar de manera reiterativa a los personajes protagonistas. Entiendo que Carla Federico quisiera evitar un reencuentro, pero me hubiese gustado que dejara volar la imaginación, que buscara otros recursos para no caer siempre en lo mismo.  Denota falta de originalidad.

El final se retrasa quizá un poco más de lo debido. Para entonces, la novela ha adquirido las proporciones de un folletín, y se aleja un poco de los límites de lo que se podría considerar género landscape para adentrarse en el de novela romántica-histórica. El final queda preparado para que exista una segunda parte, una continuación en la que los protagonistas serán los hijos de los pioneros: la primera generación de alemanes nacida en tierras chilenas.

Conclusión

Lo mejor de ‘En la tierra del fuego’ es que es una obra que se lee muy fácilmente, muy rápidamente. Las páginas pasan en un suspiro, sin que uno se dé casi cuenta.  No he encontrado muchos altibajos, el ritmo es constante y engancha en muchos tramos.
Sin embargo, para mí no ha sido tan espectacular como las anteriores, y en mi particular ranking de novelas landscape se situaría en penúltimo lugar, por delante de ‘Estrellas sobre Tauranga’.
Esta no es una novela autoconclusiva, sino que forma parte de una saga (trilogía, lo más seguro). La segunda parte tratará de las vidas de los hijos de los protagonistas de esta primera entrega, y desconozco si se va a publicar en España ni cuándo llegará a las librerías. No sé si me animaré a leerla.

La recomiendo si lo que se busca es entretenimiento. Si no, considero que hay otras novelas mejores, como ‘En el país de la nube blanca’ o ‘El reino del azahar’.  
Valoración: 7/10
¿Recomendada?: .

Reseña publicada también en el blog Momentos de silencio compartido.




*Gracias a Editorial Temas de Hoy por haberme cedido el ejemplar.


lunes, 25 de marzo de 2013

El sabor de las pepitas de manzana, Katharina Hagena







Maeva, 2.011
Premios: ninguno
Precio: 19,90 €
Adquisición: a través de libroscompartidos.com








"En otoño, los cabellos de las dos hermanas, al igual que sus vestidos y sus manos, exhalaban un perfume de manzanas, Ellas hacían puré de manzanas y zumo de manzana y mermelada de manzana a la canela y tenían casi siempre manzanas en los bolsillos del delantal y una manzana mordida en la mano (...) No dejaban de mordisquear las pepitas durante horas".

La autora

Katharina Hagena es una escritora alemana nacida en 1.967.
Estudio literatura inglesa y alemana en Marburgo, Londres y Friburgo y se ha venido dedicando desde entonces a la investigación y la enseñanza. Colaboró con la Fundación James-Joyce y fue profesora en el Trinity College de Dublín y en la Universidad de Hamburgo, ciudad en la que vive en la actualidad.
Tras el éxito de su primera novela, 'El sabor de las pepitas de manzana' (2.011) se dedica por completo a la escritura.

Sinopsis

Tras la muerte de Bertha, sus tres hijas –Inga, Harriet y Christa– y su nieta Iris, se reencuentran para leer su testamento. Para sorpresa de todas, Iris es la heredera única de la casa y debe decidir en pocos días qué hacer con ella. Como primer paso, comienza por poner orden en las pertenencias de su abuela.
Iris reconstruye la historia de tres generaciones de mujeres: su abuela Bertha, que perdió la memoria tras caerse del manzano del jardín; su madre Christa, quien se trasladó al sur del país cuando se casó, manteniéndose alejada de su familia; su tía Inga, la más bella de las tres hermanas, fotógrafa de profesión, que se ha recorrido el mundo, y Harriet, la menor, a quien la muerte de una hija cambió para siempre. Iris descubre secretos familiares y busca respuestas a los enigmas de su pasado. 

Mi crítica

Desde hacía bastante tiempo tenía muchas ganas de leer esta novela a pesar de las advertencias, de las reseñas no demasiado positivas y de las malas críticas. Quería comprobar por mí misma si todo lo que se decía de 'El sabor de las pepitas de manzana' era verdad. Y lo cierto es que sí. Una pena, pues a priori la obra reúne todos los elementos que hacen falta para que una lectura me conquiste: una sinopsis atractiva, una historia de familia con secretos que serán desvelados, un pasado que duele rememorar... he disfrutado con este tipo de historias en incontables ocasiones, pero no en esta.

El principio no me atrapó precisamente: el ritmo es un problema desde la primera página. La autora se caracteriza por emplear un estilo narrativo que se detiene mucho en cargar de información al lector, en muchos casos innecesaria, ralentizando la acción. No me gusta su manera de narrar, y lo digo tajantemente. Es absurdo que exista el mismo nivel de detalle en escenas más cotidianas que en las más intensas e importantes. Los personajes no me inspiraron demasiado tampoco. Creo que Katherina Hagena los presenta de manera superficial y que después no ahonda mucho más allá. Uno por uno, casi todos los elementos fundamentales en una novela me iban fallando.

'El sabor de las pepitas de manzana' cuenta la historia de una familia marcada por la tragedia. Al volver al origen de todo, se agolpan todos los recuerdos que agobian a la protagonista y a sus tías. Ella ha tratado de olvidarlos, de huir de ellos durante toda su vida. Finalmente, se da cuenta de que no puede dejar que le persigan eternamente y tendrá que enfrentarse a ellos.

Katherina Hagena se empeña en remarcar mucho ciertos rasgos de sus personajes principales que adquirieron al vivir por una situación complicada en el pasado. No sólo se recrea en informar al lector sobre ellos, sino que se basa en dichos elementos para escribir la novela y basar su historia: el accidente que sufrió la abuela y su posterior declive; la morriña de su madre; la muerte de su prima... los personajes viven en el pasado, los sentimientos de rabia, frustración, rencor y tristeza se mezclan con los malos recuerdos, creando un cóctel mortífero que se arrojan las unas a las otras. Las anécdotas que cuenta la autora son muy parecidas entre sí y todas conducen a lo mismo: una familia rota, desestructurada, para la que parece no haber esperanza. 


Al cabo de unas cuantas decenas de páginas, me dio la sensación de que la novela no sólo no avanzaba, sino que trazaba círculos que no conducían a ninguna parte. Katherina Hagena no escribe mal, pero la estructura narrativa que ha creado para construir esta novela es un tanto extraña, y quizá por ello 'El sabor de las pepitas de manzana' no ha cuajado demasiado entre los lectores. Centra la atención en diversos personajes cada vez, de manera un tanto arbitraria. 

Existen dos partes claramente diferenciadas en esta novela: el presente y el pasado de la protagonista. El lector sólo tiene un punto de vista, sólo su versión de los hechos, y esta falta de perspectiva es asfixiante. Los pensamientos, ideas y posturas ante los hechos sucedidos se reiteran. No es una novela triste pero sí melancólica.


A medida que la novela avanza, la acción se va centrando más en la protagonista de niña y de adolescente, así como en su prima Rosemarie y la amiga de esta, Marie, antes de que la tragedia se cerniera sobre las tres. El tono de Katherina Hagena no varía según esté hablando de algo triste o de asuntos más amenos. Si ya de por sí el tema que trata resulta monótono, creo que el hecho de que el estilo sea también tan homogéneo no le favorece en nada: invita al lector a la desconexión de la lectura.

El final no me gustó: es muy melancólico y deja muchas incógnitas en el aire, sin resolver

Conclusión

Como dije anteriormente, 'El sabor de las pepitas de manzana' no es una novela triste pero sí melancólica. Hay obras que tratan temas parecidos cuya experiencia lectora no tiene nada que ver. No ha conseguido engancharme en ningún momento. Dudo que vuelva a leer algo de Katherina Hagena en un futuro, pues su lectura no me ha aportado nada especial, sólo indiferencia.

No aconsejo la lectura de esta novela a ningún lector, pero, sobre todo, aquellos que huyan de novelas tristes deberían mantenerse alejados de esta novela.

Valoración: 5/10
¿Recomendada?: No.

viernes, 22 de marzo de 2013

El pensionado de Neuwelke, José C. Vales








Planeta, 2.013
Premios: ninguno
Precio: 19,90 €
Adquisición: colaboración con la editorial








"Émilie (...) se veía obligada a vivir en un cuerpo espantoso, monstruoso y aterrador, cuyos demonios al parecer deambulaban libremente a su alrededor, entrando y saliendo, retorciéndose en su interior, riéndonse y burlándose en su cabeza, enredándose en su columna vertebral y discurriendo por sus venas, o durmiéndose en sus entrañas, como un hijo podrido".

El autor

José C. Vales es un autor español nacido en Zamora en 1.965.  Se licenció en Filología Hispánica. Su actividad profesional ha estado siempre vinculada al mundo editorial, al realizar funciones propias de redactor, editor y traductor para distintos sellos.
Aparte de ello, ha sido el responsable de la renovada edición de los 'Cuentos de Navidad', de Charles Dickens y del clásico de Anthony Trollope 'Las torres de Barchester'.
Por otro lado, son habituales sus colaboraciones en distintas páginas culturales de internet, tanto de crítica como en creación literaria, y participa con frecuencia en medios de comunicación y en coloquios a propósito de la literatura romántica y decimonónica.
'El Pensionado de Neuwelke', que puede entenderse como un apasionado homenaje a la literatura del Romanticismo, es su primera novela. Se basa en la historia de uno de los casos más conocidos y documentados de doppelgänger

Sinopsis

Una joven institutriz francesa llamada Émilie Sagée padece una terrible afección que la convierte en una proscrita. Tras recorrer media Europa huyendo de un monje fanático, convencido de que Émilie es la encarnación de Lucifer, la maestra llega al Pensionado de señoritas de Neuwelke. Allí, por fin, Émilie encuentra un verdadero hogar: el propietario del colegio, los profesores, las damas de compañía, las alumnas y los criados, junto a un viejo y malhumorado jardinero escocés, conforman un paisaje humano en el que la amistad, la bondad, la piedad y la honradez se verán forzadas a luchar contra las envidias, los celos, las ambiciones y el fanatismo.

Mi crítica

Con 'El pensionado de Neuwelke' me ha sucedido algo que, afortunadamente, no suele pasarme, pero sí que ocurre de vez en cuando a cada lector y es una sensación un tanto desagradable. En pocas palabras, lo que trato de decir es que tenía una idea de lo que sería esta novela y he encontrado otra cosa. No puedo hablar de decepción, pero tampoco estoy encantada con la lectura.

Creo que, independientemente de que la lectura haya sido algo diferente a lo que esperaba encontrar, al lector le puede costar meterse en la trama tal y como a mí me ha sucedido. Hasta que no pasé del centenar de páginas no comencé a sentir que estaba dentro de la historia. Esto es un punto en contra de la novela. Lo que más me animaba a seguir leyendo era la esperanza de que algo realmente bueno me esperaba más adelante. ¿Expectativas demasiado elevadas? Quizá, pero no sólo eso.

Por fortuna, se acaba produciendo un detonante que se traduce en un cambio de rumbo de los acontecimientos: la protagonista irrumpe en escena y todo se vuelve oscuro, misterioso y extraño. Al principio la falta de información crea un desconcierto que en mi opinión ayuda a tejer un halo de misterio en torno a lo que está por venir. Todo lo que el lector sabe lo obtiene al leer las cartas que Émilie Sagée manda a su cuñada, que conoce su problema, el mal que le acecha sin cesar y que no puede ser controlado por nada ni por nadie.

No sé qué opinión merecen las demás figuras que intervienen en esta novela, la verdad. El autor crea personajes carismáticos, pero para mi gusto, no ha sabido rematarlos. Tuve la sensación entonces (antes de alcanzar el ecuador de la obra) de que no iban a encajar todas las piezas que José C. Vales había diseñado para su novela, y dicha inquietud me acompañó hasta el final. Ha habido ciertos aspectos (por ejemplo, algunas decisiones tomadas en cuanto a las subtramas, en cuanto a los personajes, en cuanto al estilo narrativo...) que no me terminaron de convencer.

De hecho, José C. Vales tiene un estilo narrativo bastante particular que, en mi opinión, no casa mucho con el tema del que trata la novela. Escribe en un tono bastante formal en ocasiones; en otras, es mucho más relajado. Así continuamente. Estos cambios se notan, sobre todo, entre las descripciones y los diálogos. Las primeras, mucho más elaboradas que los segundos. Nunca imaginé que un "homenaje a las grandes novelas del Romanticismo decimonónico" fuera a estar planteado de esta manera. Además, el autor suele irse bastante por las ramas, y el ritmo al comienzo de la novela no representa un gran problema, pero en mi opinión si que lo acaba siendo a medida que la trama avanza.

Tampoco me gustó que desvelara la información que rodea a la misteriosa Émilie Sagée de forma tan errática, como si atendiera más a caprichos del autor que a una planificación meditada. En otro tipo de novelas, esta característica no hubiese sido tan molesta, pero cuando el lector se enfrenta a una obra de misterio uno de los aspectos más importantes para que sea posible disfrutar de ellas radica en cómo y cuándo se desvelan los datos que faltan para cuadrar todos los detalles.

La protagonista, Émilie Sagée, es un buen personaje. El autor ha querido que el lector conozca más de su vida por boca de otros personajes que a través de ella misma y de sus pensamientos y esto tampoco me pareció una buena decisión. Ella es la protagonista, pero de un modo bastante indirecto. Un alma buena atormentada por el destino que le ha tocado vivir. Aterroriza a todo el pensionado. Los pasajes que describen los momentos de más tensión no llegan a dar miedo ni a provocar demasiada inquietud en el lector, pero sirven perfectamente para que uno se haga a la idea de lo que ocurre cuando los fenómenos se producen. Creo que el autor debería haber aprovechado este filón para hacer más intensas estas escenas. Explotar más este recurso hubiese marcado una diferencia en la novela y le hubiese otorgado un valor añadido que quizá necesita.

Pensé que el ritmo iría in crescendo a medida que los pasajes de mayor tensión se fuesen tornando más intensos y que la intriga aumentaría hasta desembocar en un clímax. No ha sido así. El resultado de todo ello no ha sido el que esperaba: no hay tanta acción como pensé que habría y el ritmo es más bien lento. Además, al igual que me sucedió con 'Arroz de Palma', no me termina de gustar el estilo narrativo del autor (ora formal, ora más informal). 

Sin embargo, sí que me gustó asistir a la evolución del personaje de la señorita Dehmel. Pasa de ser uno más a una figura importante dentro de la obra, jugando un papel fundamental en el desarrollo de la misma. Existe una rivalidad que podría haberse explotado más. Una pena que no haya sido así.

El final no está mal, pero no me ha parecido nada del otro mundo. No es ni emocionante ni inesperado, y termina mucho mejor de lo que esperaba, teniendo en cuenta que el autor se ha basado en novelas del periodo romántico para escribir la suya. El final, en ellas, casi siempre es trágico. 

Conclusión

'El pensionado de Neuwelke' nunca me llegó a enganchar. Como dije anteriormente, no es una mala novela, pero una serie de pequeños detalles que no me gustaron, uno tras otro, convirtieron mi experiencia con esta obra en algo que podría haber sido más positivo. José C. Vales ha escrito una novela de personajes, introspectiva hasta cierto punto en la que el ritmo es más lento de lo que la historia demanda. 

Quien busque en 'El pensionado de Neuwelke' un homenaje al uso de las novelas británicas decimonónicas no lo encontrará. José C. Vales las utiliza, más bien, como fuente de inspiración, pero esta es una novela propia del siglo XXI. Se encuentran pequeñas pinceladas de la novela costumbrista de aquellos años, de la novela gótica también, por supuesto de las románticas (pertenecientes al Romanticismo), pero no mucho más.

Pensé que la novela reuniría todos los ingredientes que están presentes en las obras que me conquistaron. 'El pensionado de Neuwelke' cuenta una historia más sencilla de lo que parece y que no me ha parecido tan espectacular como se pretendía. Como primera novela está bien, pero pienso que a José C. Vales aún le quedan por pulir detalles como novelista para que sus siguientes obras alcancen otro nivel. Recomendaría su lectura tan sólo a aquellas personas que estén realmente interesadas en leer esta novela aun teniendo presentes todos los aspectos menos amables que expongo en la reseña.

Valoración: 6,5/10
¿Recomendada?:

*Gracias a la editorial Planeta por cederme el ejemplar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...