Planeta, 2.011
Premios: Finalista Premio Planeta 2.011
Precio: 21 €
Adquisición: biblioteca
"Un vestido de novia o un hábito de novicia, en lugar de una profesión que la dignificase y la colocase al mismo nivel que los hombres (...) La obediencia frente a la inteligencia. El sometimiento frente a la libertad de pensamiento. El culto a la maternidad como máxima aspiración de la mujer (...) Munda no lo podía consentir".
La autora
Inmaculada Chacón nació en 1.954 en Zafra, Badajoz. Es hermana gemela de la también escritora y tristemente fallecida Dulce Chacón. Su muerte, acaecida en 2.003, hace que Inma Chacón comience a urdir una historia sobre una princesa azteca entregada como regalo a uno de los capitanes de Hernán Cortés. Es la última voluntad de su hermana, ya que a ella no le dará tiempo a escribirla.
Con esa premisa y ese encargo, Inma Chacón toma la decisión de abandonar en 2.004 su trabajo para dedicarse de lleno a la literatura y escribir la que será su primera novela, 'La princesa india' (2.005). La obra recibe alabanzas tanto por parte de la crítica como del público. Tras su ópera prima salen a la luz dos poemarios, 'Alas' (2.006) y 'Urdimbres' (2.007). Ese mismo año publica, con aún mejor acogida, su segunda novela 'Las filipinianas', una historia ambientada en Filipinas en el siglo XIX.
En 2.011 Inma Chacón quedó finalista del premio Planeta de novela con 'Tiempo de arena'. También publicó ese mismo año una novela juvenil con las redes sociales como telón de fondo.
Sinópsis
En el lecho de muerte, María Francisca, miembro de una noble familia de Toledo, clama desesperadamente por sus hijos. La sorpresa es mayúscula: nadie de los presentes conocía que la joven hubiera tenido descendencia. La madre de María Francisca niega sus palabras, pero sus tías no dejarán de preguntarse qué hayde verdad en ellas.
Con este misterio arranca una apasionante inmersión en la historia de las mujeres Camp de la Cruz, Mariana, Munda y Alejandra, herederas de un hacendado español a finales del siglo XIX, y de sus irreconciliables diferencias vitales en la búsqueda de la felicidad.
Mi crítica
A pesar de que me ha gustado, y mucho, esta novela, al principio no podía decir lo mismo. No paraba de hacerme líos con los personajes, con sus nombres, y me costaba recordar la relación que guardaban entre ellos. En el primer capítulo Inma Chacón presenta a todos los miembros femeninos del clan Camp de la Cruz a la vez y he de reconocer que no me hice con quién era quién a la primera.
Lo que más me ha agradado de 'Tiempo de arena', con diferencia, son las protagonistas. Inma Chacón construye una tela de araña que atrapa a Munda y Mariana, sin duda uno de los pilares más importantes en los que descansa la novela. Dos hermanas que poco tienen en común, separadas no sólo por ideas políticas, sino por caracteres opuestos y formas de ver la vida radicalmente distintas. Esta rivalidad, ese "odio fraternal", anticipa una trama repleta de conflictos, de intrigas y de dramáticas traiciones. Inma Chacón no defrauda: la relación entre hermanas da mucho juego.
El ritmo es ágil, y así se mantiene a lo largo de toda la novela. Ni muy lento ni muy rápido.
Esto es algo que no sucede en casi ninguna obra, ya que a muchos autores les cuesta mantenerlo.
Quizá si se hubiera acelerado, la intriga que logra crear Inma Chacón se hubiese ido al traste.
Si, por el contrario, la historia hubiera transcurrido más lenta, sin lugar a dudas esta novela me hubiese resultado muy pesada de leer.
La autora sabe cómo jugar con el misterio que crea alrededor de la familia Camp de la Cruz, tensando y destensando la cuerda no tanto a placer sino cuando las necesidades del argumento así lo indican. Me ha agradado comprobar cómo el hilo conductor de la trama (los hijos secretos de María Francisca) se mantiene con coherencia durante toda la obra, no decae en ningún momento y es alternado con otra serie de vivencias que acontecen en la vida de las hermanas.
Además, hay otros temas que trata 'Tiempo de arena' que me resultan de lo más interesante: la guerra que estalló en Filipinas cuando dejó de ser colonia española, la lucha de las mujeres por sus derechos, y en concreto por el sufragio universal, la difícil situación de los obreros en las fábricas a finales del siglo XIX...
El trato que da Inma Chacón al asunto de la masonería, sin embargo, lo encontré un tanto forzado. 'Tiempo de arena' hubiera funcionado igual de bien si no se hubiera mencionado nunca.
Sé que las comparaciones resultan odiosas, pero no puedo resistirme a esta: la escritura de Inma Chacón es parecida, pero menos poética que la de su hermana Dulce. La autora de 'Tiempo de arena' es más descriptiva, menos soñadora, aunque lo cierto es que son más las semejanzas que encontré que las diferencias.
Inma Chacón sabe conducir muy bien a sus personajes, no sólo en cada capítulo, sino en el conjunto, a través de los años que pasan: sus caracteres van cambiando, se van moldeando con lógica según los acontecimientos que les ha tocado vivir. Todas pasan por malos momentos, y, cada una a su manera, saben finalmente superar todos los reveses que les da la vida. Ser testigo de ello me ha parecido muy interesante. Me ha gustado muchísimo ver la transformación de Alejandra. Sin embargo, la de Mariana no me ha convencido tanto ya que es mucho menos gradual y sutil, quizás demasiado acusada como para parecer verosímil.
Mariana, una de las hermanas, es el personaje que más asperezas levanta en 'Tiempo de arena'. Pocos "antagonistas" (no sé si atreverme a calificarla como tal) me han sacado tanto de mis casillas como ella. Creo que cuanto mejor construido esté un personaje, más fácil será que logre influir en nuestros sentimientos. Todos los que intervienen en 'Tiempo de arena' son destacables, pero Mariana levanta ampollas.
Por lo tanto, se podría decir que 'Tiempo de arena' es una novela de personajes, y que Inma Chacón es una gran creadora de historias. La novela engancha a pesar de que la trama no sea alegre ni tan atractiva como lo puedan ser otras. Entre las páginas de esta obra nada es lo que parece.
Al pensar en el modo en que se iban desarrollando los acontecimientos, me vienen a la mente las figuras de esas muñecas rusas que tienen distintos tamaños. Dentro de la grande hay una más pequeña, y así sucesivamente. No puede darse nada por sentado en 'Tiempo de arena' ya que, al igual que sucede en la vida, nada es blanco ni negro, sino gris, y los prejuicios que tenemos sólo sirven, en ocasiones, para demostrarnos a nosotros mismos que estábamos equivocados.
El título, 'Tiempo de arena', está magníficamente escogido. En esta novela el tiempo es un elemento que no tiene apenas peso. No significa nada, es engullido por la magnitud del conflicto existente entre las dos hermanas. La historia no tiene fin ni principio, es tan sólo un retazo de las vidas de unas mujeres valientes y extraordinarias, que están solas frente a la adversidad. Las figuras masculinas se encuentran siempre ausentes, aparecen y desaparecen a lo largo de la trama como fantasmas que nunca se materializan.
El final me ha gustado. Lo que más me agradó fue comprobar que todo guardaba una lógica, que nada era casual, que todo estaba sustentado en hechos justificados. No quiero escribir más acerca de las últimas páginas, pues si no desvelaría su contenido y no deseo hacerlo.
Conclusión
'Tiempo de arena' es una novela muy recomendable. Sin embargo, tengo la sensación de que no va a gustar a todo tipo de lectores. Es especial, tiene un encanto que dudo que llegue a todo el mundo. En general, pienso que será del agrado de aquellos que disfruten con historias de familia y secretos guardados durante años que están a punto de ser desvelados.
No me importaría volver a leer algo de Inma Chacón. Estaré atenta a lo que publique a partir de ahora y si la sinópsis me atrae lo suficiente, me sumergeré de nuevo en el universo de buenos personajes que tan bien sabe crear. Un placer contar con otra Chacón, aunque no sea Dulce.
Valoración: 8/10
¿Recomendada?: Sí.