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domingo, 30 de agosto de 2015

Traduciendo a Hannah, Ronaldo Wrobel







Alevosía, 2.012
Premios: finalista del Premio São Paulo de Literatura.
Precio: 18,95 €
Adquisición: librería de segunda mano.








El autor

Ronaldo Wrobel es un abogado y escritor brasileño nacido en 1.968 en Río de Janeiro en una familia de origen judío. Ha escrito la novela 'Propósitos de la casualidad', de los cuentos reunidos en 'La raíz cuadrada' y otras historias de 'Nuestras fiestas. Celebraciones judaicas'. Además ha escrito guiones y tiene una columna mensual en la revista Menorah. Su novela 'Traduciendo a Hannah' ha cosechado un enorme éxito en Brasil, fue finalista del Premio São Paulo de Literatura en la categoría de Mejor Libro del Año y ha sido traducida a diversas lenguas.

Sinopsis

Mientras el mundo se dirige sin remedio hacia la Segunda Guerra Mundial, en Brasil acaba de fracasar una revuelta comunista, y existe además el temor a que los inmigrantes alemanes asentados en el sur se alineen con los nazis; con el país lleno de espías y confidentes, el régimen de Getúlio Vargas intenta controlar todas las comunicaciones y va a la caza de espías y subversivos.

Mi crítica

Tenía ganas de leer esta novela y esperanzas de que me gustase pues me habían hablado muy bien de este libro. Lo apunté en mi lista de deseos y pasó poco tiempo desde que me hice con él hasta que finalmente se convirtió en mi lectura. Lo que he hallado ha ido más allá de unas expectativas altas que no se han cumplido. No he conectado con ninguno de los elementos esenciales de una novela: ni con el estilo narrativo, ni con el modo en que el autor aborda la historia, ni con los personajes.

Realmente la sinopsis prometía y Ronaldo Wrobel es un autor brasileño: en mi afán por leer más literatura latinoamericana, 'Traduciendo a Hannah' parecía ser la opción perfecta. Bajo mi punto de vista, a pesar de que la novela se desarrolle en Brasil, podría haberse ambientado casi en cualquier otra parte del mundo, pues el contexto geográfico queda eclipsado por las circunstancias personales de los personajes principales.

La cultura judía, la religión y la comunidad de creyentes de esta fe llegados desde el este de Europa a Brasil y Argentina es en lo que hace hincapié Ronaldo Wrobel a lo largo de las páginas de este libro. No es la primera vez que leo un libro en que las creencias de los personajes sean un condicionante muy importante en la trama, pero en esta ocasión he de admitir que me ha aburrido bastanteNo es que tenga nada en contra de la comunidad judía en concreto, es en sí el modo en que el autor presenta el contexto sociológico lo que me ha resultado tedioso: en mi opinión, la manera en que lo hace es muy poco atractiva. Casi lo mismo sucede con los personajes: ni uno solo me ha llegado a convencer y el que menos, el protagonista.

Supongo que Ronaldo Wrobel era plenamente consciente cuando decidió crear un personaje central tan gris, plano y obsesivo, pero bajo mi punto de vista arriesga demasiado. Un protagonista nunca puede llegar a resultarle indiferente al lector, ser poco llamativo, sin aportar algo extra que compense esa carencia, algo que por desgracia no existe. Max no merece el protagonismo que el autor le otorga. Hannah, mi gran esperanza, tampoco me ha llegado a convencer. Sí, es una mujer independiente y rodeada de misterio que trata de salir adelante y ser libre a su manera, pero al mismo tiempo es muy conservadora. Esta mezcla extraña no la terminé de ver con buenos ojos.

Tampoco me ha gustado el estilo narrativo del autor y cómo conduce la trama. A mi parecer, se detiene demasiado en los detalles superfluos, haciendo que la historia discurra a un ritmo lento que se me ha antojado antinatural. Una novela de espías, ambientada en los albores de la segunda Guerra Mundial debería tener una cadencia mucho más fluida. No ayudan nada los flashbacks que nos trasladan a la Europa del este, lugar de origen de Max y Hannah. Aunque al principio me pareció interesante este hilo que envuelve la madeja, eventualmente me di cuenta de que terminaba enredándose demasiado con la trama del presente en el libro, aportando poco valor a largo plazo.

Por último, considero que el punto fuerte de la novela reside en cómo el autor utiliza las casualidades para enlazar los destinos de Max y Hannah, acercándoles o alejándoles según la situación que atraviesen y las circunstancias que rodean al desarrollo de la trama. Sin embargo, aquí concluyen mis alabanzas a la novela. Dudo que vuelva a leer algo de Ronaldo Wrobel en un futuro: simplemente, su modo de hacer literatura no es para mi.

Conclusión

Me ha costado horrores terminar la novela, y eso que apenas supera las doscientas páginas. Siendo objetiva, confieso que quizá no he elegido el mejor momento para leer 'Traduciendo a Hannah', pero ya no puedo volver atrás y cambiar el resultado de la experiencia lectora. Además, dudo que el resultado hubiese sido radicalmente distinto. No recomiendo la novela porque no ha habido esa conexión que se supone siempre debería haber entre lector y libro, pero al igual que mi crítica no es entusiasta, las hay que sí lo son, por lo que aconsejo que no os dejéis llevar únicamente por una opinión, ya sea favorable o desfavorable.

¿Recomendada?: No.

sábado, 11 de abril de 2015

La fragancia de la flor del café, Ana Veloso








Suma de Letras, 2.005
Premios: ninguno.
Precio: 21 €
Adquisición: librería de segunda mano.







La autora

Ana Veloso, nacida en 1.964, es licenciada en Filología Románica y vivió muchos años en Río de Janeiro. En el transcurso de las numerosas investigaciones que realizó para documentar esta novela, pasó algún tiempo en una histórica hacienda de cafetal en el Vale do Paraíba. 'La fragancia de la flor del café' es su primera novela tras haber publicado dos ensayos. En la actualidad vive en Hamburgo como periodista y escritora.

Sinopsis

Vitória, una joven brasileña de familia acaudalada a finales del siglo XIX aspira a más, a mucho más. Vita, como todo el mundo la llama, es hija de uno de los más ricos «barones del café». Posee una belleza extraordinaria, es inteligente, hábil en los negocios, con un carácter fuerte e independiente, y es considerada el mejor partido del valle. Allí, los terratenientes y sus familias llevan una vida lujosa y despreocupada gracias al trabajo de sus esclavos en las plantaciones de café. Cuando Vita conoce a León Castro, un periodista atractivo y enigmático, su vida cambia. León es abolicionista y lucha fervientemente contra la esclavitud y por lo tanto contra los intereses de la familia de Vita. A pesar de estas diferencias insuperables se enamoran perdidamente.

Mi crítica

No paré hasta que me hice con este libro desde que leí una reseña en el blog de Tatty que me hizo desear leerlo. Ella señaló algunos peros en su reseña que yo también he identificado y con los cuales estoy en su mayoría de acuerdo. De lo que no me percaté fue de los grandes paralelismos existentes entre 'La fragancia de la flor del café' y 'Lo que el viento se llevó', pero una vez comparados, son evidentes dichas similitudes. No sé cómo no lo pude ver antes.

La pareja protagonista en la novela de Ana Veloso es muy parecida a la que forman Scarlett O'Hara y Rhett Butler. Ella es cabezota, bella, egocéntrica, ambiciosa y decidida. Él es un caradura encantador. Sin embargo, Escarlata me conquistó, y Vitória es un personaje que no me ha llegado a encandilar. El modo en que trata a las figuras que integran la obra y que se relacionan con ella es lo que marca la diferencia. Siempre anda buscando el beneficio propio, sin importarle apenas lo que no le incumbe directamente.

La historia de amor, que supuestamente es el punto fuerte de esta obra, a mi no me ha parecido tan espectacular como promete la sinopsis. Todo, bajo mi punto de vista, surge demasiado rápidamente y la química que se supone fluye entre ellos como un torrente apasionado tan solo me ha parecido convincente en un par de pasajes. Esos, a mi juicio, son los dos grandes peros que le pondría a 'La fragancia de la flor del café': una protagonista que no me ha llegado y una historia de amor que no es lo que prometía.

Sin embargo, a mi parecer 'La fragancia de la flor del café' va de menos a más, es decir, mejora a medida que las páginas quedan atrás. La segunda parte de la obra es definitivamente mucho mejor que la primera, pues el conflicto está mucho más desarrollado y avanzado, en pleno apogeo y se disfruta de todo lo que durante la primera parte se ha estado sembrando.

Bajo mi punto de vista Ana Veloso describe de manera muy acertada el retrato que realiza de la época, sobre todo desde la perspectiva social. El contexto histórico también está muy trabajado y se nota que ha habido una importante labor detrás de él. La autora ha escogido unos tiempos convulsos para narrar los hechos que se relatan: la esclavitud es abolida más o menos en la mitad de la novela. Ello añade cierta tensión a la trama y me ha gustado asistir a dicho proceso, tan importante para Brasil.

Las subtramas, protagonizadas por personajes secundarios, se centran en cómo experimentan los esclavos la libertad recién adquirida. Si bien en 'Lo que el viento se llevó' Mami apenas tiene relevancia, en 'La fragancia de la flor del café' los esclavos sí experimentan mayor notoriedad. Sus historias cuentan. He leído opiniones que aseguran que estas subtramas sobran, ya que entorpecen el discurrir de la trama principal y todo fluye a un ritmo más lento. Estoy de acuerdo pero solo en parte: bajo mi punto de vista, estas historias merecen la pena, pero podrían haber sido mejor explotadas. Además, para mi es cierto que el ritmo en general de la novela no es demasiado ágil.

Llega un punto en la novela en que todo parece detenerse: durante numerosas páginas, ni los personajes ni la trama parecen evolucionar, están estancados y no hay movimiento apenas. Estaba deseando que llegase el desenlace de esta obra, y cuando por fin llegó, me gustó que Ana Veloso se guardara algunas sorpresas bajo la manga y que en el desenlace hubiese ciertos "fuegos artificiales" con los que a aquellas alturas ya no contaba. Dichas supuestas sorpresas no me han resultado tan chocantes, pero de cualquier modo, se agradece el gesto que ha tenido la autora. El final es agridulce y no ha estado mal para un libro en conjunto y siempre bajo mi punto de vista, mejorable.

Conclusión

'La fragancia de la flor del café' es una novela que reúne numerosos aspectos positivos, y otros que son mejorables. Potencial había, pero se ha quedado a cierta distancia de todo lo que podría haber sido. Una pena. Por ello, lo recomiendo pero con reservas: no creo que sea una obra que pueda disfrutar todo tipo de lectores.

Valoración: 6,5/10
¿Recomendada?: .

sábado, 7 de febrero de 2015

Un faro en la Pampa, Leticia Wierzchowski








Ediciones B, 2.008
Premios: ninguno.
Precio: 5,95 €
Adquisición: rebajas.









La autora

Letícia Wierzchowski es una autora brasileña nacida en 1.972. Es conocida por su obra 'La casa de las siete mujeres' y 'Un puente a Terebin'. Ha escrito además otras catorce novelas y libros para niños. Es la bisnieta de un inmigrante polaco que llegó a Brasil en el periodo de entreguerras en Europa. En sus novelas, se puede apreciar tanto sus orígenes como la influencia de su país natal. Muchos de sus libros están ambientados en épocas históricas relevantes para Brasil. Su obra más famosa ha sido traducida a cinco idiomas y fue adaptada a la pequeña pantalla en forrmato de telenovela. Fue vista en más de veinte países. 

Sinopsis

En 1.902, Antonio Gutiérrez emprende el regreso a la Estancia do Brejo, en Río Grande, aquella en la que su padre Matías pasó parte de su infancia y juventud, y en la que tuvieron lugar diversos acontecimientos protagonizados por las mujeres de su familia. El regreso de Antonio a este remoto lugar en medio de la pampa estará acompañado por una revisión de la historia familiar, en la que van apareciendo los distintos personajes que desempeñaron un papel durante los últimos sesenta años: Matías Gutiérrez, el hijo de Mariana, hija de Bento Gonçalves, que participa en la guerra contra el Paraguay; Manuela, la hermana de Mariana, que escribe en sus cuadernos un diario; y Ana, que construye un faro a la orilla de la laguna de los Patos. Asimismo, será la ocasión para recorrer la compleja historia del país durante este período, llena de eventos determinantes para el presente de Antonio.

Mi crítica

Ha sido algo ciertamente curioso lo que me ha sucedido con esta novela. Considero que reúne todos los elementos necesarios para que no solo me guste, sino que me encante. Para que sea una lectura especial y trascienda. Una de esas que tanto disfruto. Pero algo ha fallado, sin duda. Pero, ¿qué ha podido salir mal?, ¿cómo ha podido ser que no solo no haya sido sublime la lectura, sino que se me haya hecho incluso cuesta arriba? No sé si se debió a que no era el mejor momento para abordar la novela, o a que Leticia Wierzchowski no me convenció en absoluto, pero este ha sido, con diferencia, uno de los mayores chascos que seguro me llevaré a lo largo del año.

'Un faro en la pampa' pertenece al género saga familiar, uno de mis favoritos. Está protagonizada por mujeres, algo que también me suele agradar. Es novela histórica, puesto que la acción se sitúa a mediados del siglo XIX, uno de mis periodos históricos predilectos. El estilo narrativo de la autora está cuidado al detalle, con trazos que podríamos calificar de poéticos en ocasiones. Una prosa sublime, elevada.

Y aquí comienzan mis peros: tras cien páginas, la trama apenas había despegado. Todo comienza con la muerte del patriarca de la familia Gonçalves Da Silva. Leticia Wierzchowski relata con pelos y señales cómo reacciona a este hecho cada miembro del clan. Sus vidas están marcadas por la guerra y por tanto, por la tragedia, la austeridad y la tristeza. Sus recuerdos no son demasiado alegres. La muerte de este personaje atrae a la nostalgia. Desgraciadamente, no he conseguido empatizar con ninguno de los personajes que narra la pausada acción por turnos, haciendo partícipe al lector de sus recuerdos, vistos a través de sus particulares puntos de vista.

Ninguno me ha transmitido nada, ni sus tristes recuerdos han provocado reacción ninguna en mi. Igual sucede con el estilo narrativo de la autora: impecable, al que no se le puede achacar nada negativo. Es poético, elevado, en muchos sentidos perfecto... y sin embargo, frío. Apenas logra llegarme algo, cuando debería ser todo. 

'Un faro en la pampa' se estructura en dos partes bien diferenciadas. Una, la que reúne los cuadernos de Maria Antonia, una mujer que acaba quedándose para vestir santos y que se dedica a transcribir sus pensamientos. Narra los hechos pasados recubriéndolos con la capa de barniz que otorga el presente y está narrado, claro está, en primera persona. La segunda parte se centra en otros personajes, está narrada en omnisciente. Me ha llamado la atención que en ambos casos, Leticia Wierzchowski eligiese el presente como el tiempo verbal para relatar la novela.

En general, a lo largo de la novela, la muerte está muy presente y no solo porque todo en la obra comienza con ella (con el deceso del patriarca), sino porque las guerras y las enfermedades continuamente merman el número de personajes de 'Un faro en la pampa'. Comprendo que antiguamente sucedía así, sobre todo en las familias numerosas como es el caso, pero es un poco fatigoso asistir constantemente a las últimas horas de los hombres y mujeres que protagonizan esta novela. Es descorazonador.

Definitivamente, a medida que me acercaba al final de este libro tenía menos dudas de por qué habían adaptado su contenido al formato telenovelesco. La trama da para un culebrón, y para dos. Es cierto que la cosa comienza a ponerse interesante a medida que el cierre está cerca ya que Matías, en mi opinión el verdadero protagonista de esta novela, pasa auténticas calamidades a lo largo de su vida, lo que le eleva prácticamente a la categoría de héroe por el hecho de haber sobrevivido a todas ellas. Entonces empecé a apreciar la novela, pero era una lástima que hubiese tenido que esperar más de doscientas páginas para que eso sucediera.

Conclusión

¿Por qué no he conseguido disfrutar de la novela? Considero que Leticia Wierzchowski y yo no nos hemos logrado entender, no ha habido esa conexión. 'Un faro en la pampa' no es una mala lectura ni mucho menos, pero no la recomendaría. Me ha decepcionado mucho. No es un libro feliz, y esto no lo compensa ni su trama ni el hecho de que esté tan bien escrito. No creo que vuelva a repetir experiencia con la autora. 

No sé si ha tenido algo que ver en mi funesta experiencia el hecho de que en esta edición, la letra sea minúscula. Me llamó la atención que el tamaño de la letra fuese tan pequeño, tratándose de una edición grande en tapa dura. Eso dificultaba la lectura y hacía que tuviera que pausarla cada pocos minutos. 

¿Recomendada?: No.

lunes, 4 de marzo de 2013

Arroz de palma, Francisco Azevedo







Espasa, 2.013 (primera edición 2.008)
Premios: ninguno
Precio: 19,90 €
Adquisición: colaboración con la editorial








"La vida es una profesora que dicta rápido. No espera. Puedes sacudir el brazo ya medio dormido, puedes pedirle que vaya más despacio. Ella no oye, no hace ni caso. Es ella la que imprime el ritmo. Que la siga el que pueda".
El autor

Francisco Azevedo es un conocido dramaturgo, guionista, poeta, novelista y exdiplomático nacido en Brasil en 1.951. Concretamente, en Río de Janeiro. Destacó pronto en el teatro: sus obras recibieron una excelente acogida tanto de público como de crítica y se representaron en Brasil y en el extranjero.
'Arroz de Palma' es su primera novela, publicada originalmente en el año 2.008, ha sido un indiscutible éxito en su país y se ha publicado en España en 2.013 de la mano de la editorial Espasa. Próximamente se espera que también esté en las librerías de Alemania, Estados Unidos, Italia, Noruega, Suecia, Holanda y Portugal.

Sinopsis

Un arroz fue plantado en la tierra, caído del cielo y recogido de entre las piedras, un arroz que no se pasaba nunca que llegó de lejos de la mano de tres jóvenes llenos de ilusiones y sueños… este es el arroz de Palma, y con él se cuenta la historia de una familia, la de José Custódio y Maria Romana, emigrantes portugueses en el Brasil de principios del siglo XX. Durante la preparación de la fiesta para celebrar el centenario de la boda de José y Maria, su hijo mayor, Antonio, ya un abuelo, repasa las vidas de sus padres, de su tía, de sus hermanos, de sus hijos y nietos y, por supuesto, la suya.

Mi crítica

Lo primero que llama la atención de la novela 'Arroz de Palma' una vez nos adentramos entre sus páginas es el peculiar estilo narrativo del autor. Es informal y sencillo, pero al mismo tiempo le permite contar sus historias a un nivel más profundo del que parece, sin que el lector se dé cuenta de ello a primera instancia.

Esta manera de narrar los hechos acerca al protagonista, Antonio, al lector de una manera íntima. Como es además el narrador, esto favorece a que uno se meta en seguida en la historia que cuenta, aunque en muchas ocasiones se vaya por las ramas desviándose del discurrir de la trama principal. No puedo afirmar que este estilo me convenza al cien por cien, pero al menos, es algo diferente, denota personalidad. Creo que o bien el lector conecta con este narrador en seguida, o no lo hace verdaderamente nunca.

'Arroz de Palma' es una novela fácil de leer: la letra es grande y el estilo sencillo allana el terreno. El lector conoce los hechos narrados de manera indirecta y un tanto desordenada: a través de los ojos de Antonio. Su perspectiva es un tanto peculiar, y para nada objetiva. Es como si tuviésemos un cristal delante de los ojos que transformara nuestra visión.

A medida que avanzaba en la lectura de 'Arroz de Palma' comencé a darme cuenta de que el ritmo de la narración me parecía lento, y esta sensación perduró hasta el final de la novela. 
Tampoco me gustó que la mayoría de los personajes estuviesen tratados de un modo tan superficial. No profundiza en su psique todo lo que me hubiera gustado: sólo se salva Antonio, obviamente, y Palma, su tía. 

Precisamente es el personaje de Palma el que hace que la novela merezca la pena. Ella es la figura central de la obra, el hilo que une todo el universo creado por el autor. Palma pone ese toque de magia que supone un soplo de aire fresco en la narración. 
Se me ocurre que si 'Arroz de Palma' hubiese estado protagonizada por ella misma, y la historia estuviera contada bajo su punto de vista, mis impresiones de la novela hubieran sido radicalmente distintas. Creo que habría sido una lectura mucho más interesante.

Muchos lectores afirman que existe realismo mágico en esta novela, y que es uno de sus puntos fuertes. En mi opinión, apenas hay cuatro trazos de este elemento literario, realizados de manera un tanto tosca, como si lo hubiese urdido un principiante, o un experimentador poco ducho en la materia. No tiene nada que ver con el que puede apreciarse en novelas como las de Gabriel García Márquez, o incluso Isabel Allende y Laura Esquivel. No es que el de Francisco Azevedo sea malo, sino que es diferente, minimalista: se encuentra a un nivel al que no estoy acostumbrada. Es cierto: es un elemento clave en la novela, pero podría haberle sacado mayor partido si lo hubiese exprimido al máximo.

Precisamente, el término minimalista podría aplicarse a toda la novela, pues en mi opinión el desarrollo de la trama se queda un tanto corto. Parece que Francisco Azavedo ha preferido centrar su atención y su talento en las reflexiones de su protagonista, Antonio, y en las valiosas conclusiones que va sacando sobre la vida a su paso por ella. 

Estas charlas sobre la vida me gustaron, pero hubiera preferido que se hubiese ceñido a la historia más a menudo. Verdaderamente, la narración está provista de un halo poético que casa a la perfección con estos trazos de realismo mágico que salpican el texto aquí y allá. He conectado con el personaje de Antonio, pero sólo a ratos.
Francisco Azevedo sabe estar a la altura de las circunstancias cuando los momentos cumbres sacuden la novela. Sin embargo, en otros momentos menos, digamos, 'ceremoniosos', no baja la guardia y esa rimbombancia que a veces sobresale me chirría. Está de más.

El final me ha gustado, sin más. La vida de los descendientes no es ni de lejos tan interesante como la de los personajes que inician la novela. Cuando la narración se centra en ellos, en mi opinión 'Arroz de Palma' se escinde en dos y comienza otra novela; parecida, pero no igual.

Conclusión

'Arroz de Palma' es una novela de sentimientos: el más importante, el amor, pero también están presentes el afecto, la amistad, la envidia, el rencor, el respeto, la admiración, la enemistad... en detrimento de la acción, las sensaciones que invaden en todo momento a los personajes priman sobre todo lo demás. 
'Arroz de Palma' se compone de algo más de trescientas cincuenta páginas que se me han hecho un poco largas. No hablo de decepción porque mentiría, pero lo cierto es que esperaba otra cosa totalmente diferente. Lo recomendaría a todo aquel que disfrute leyendo sagas familiares pero busque un toque diferente, un tanto atípico.

Valoración: 6,5/10
¿Recomendada?: .

Reseña publicada también en el blog Momentos de silencio compartido.


*Gracias a Editorial Espasa por haberme cedido el ejemplar.

miércoles, 25 de julio de 2012

La costurera, Frances de Pontes Peebles








Suma de Letras, 2.010 (primera edición 2.008)
Premios: Elle Fiction Grand Prix 2.008
Precio: 24,50€ (6€ edición de bolsillo)
Adquisición: a través de BookMooch








"Ya lo conocía. Conocía cada arruga, cada músculo, cada cicatriz oscura y reluciente..., y ese conocimiento la llenó de audacia".

La autora

Frances de Pontes Peebles nació en Recife, ubicada en el estado de Pernambuco, Brasil. Se crió entre este país y Estados Unidos. Cursó estudios universitarios en la universidad de Austin, Texas. Comenzó escribiendo relatos cortos, por los que ha sido premiada y alabada en numerosas publicaciones. Su primera novela es 'La costurera', publicada en 2.008, con la que ha recibido buenas críticas por parte de crítica y público. Algunos, incluso se han atrevido a comparar su prosa con la de Gabriel García Márquez o Isabel Allende.

Sinópsis

En el Brasil colonial de los años treinta, dos hermanas huérfanas muy diferentes verán cómo sus caminos se separan inesperadamente. Emília y Luzia dos Santos sólo tienen en común su habilidad para la costura, y mientras Emilia sueña con escapar de su pequeño pueblo, Luzia carece de aspiraciones. Ello se debe a la deformidad que sufre en su brazo desde que un accidente en la infancia la dejara lisiada. Desde entonces se ha convertido en una muchacha ruda. En cambio, Emília es delicada como una flor. Quiere una vida acomodada y refinada en la ciudad, y hará lo que sea necesario para alcanzar su propósito.

Mi crítica

La contraportada de esta obra anuncia la siguiente frase, que reza así: "si te gusta Allende, te gustará esta novela". Y sí, me agrada Isabel Allende, pero poco tiene en común con Frances de Pontes Peebles, exceptuando que ambas escriben sagas familiares que se desarrollan en Sudamérica. Sus estilos narrativos son completamente distintos, ni la forma en que dan vida a sus historias no tiene mucho que ver. De nuevo, encontramos el caso de una frase escrita en la contraportada que generaliza, que no tiene razón de ser, falaz y que puede contaminar la percepción que el lector se lleve tanto antes como después de la lectura de esta novela. Y es que las comparaciones casi siempre son odiosas, sobre todo si se hacen sin fundamento.

Durante las primeras páginas, la novela me estaba gustando mucho más de lo que esperaba. 'La costurera' comienza in media res para poco a poco ir retrocediendo hasta el principio, hasta la infancia de las dos hermanas, Luzia y Emilia. Tanto el ritmo como el estilo narrativo hacían agradable la lectura.
Eso sí: el tamaño de letra de 'La costurera' en edición de bolsillo es casi un crimen y todo un castigo para los ojos del lector. No sé cómo pudieron editarlo con una letra tan minúscula, que dificulta tanto el acto de leer y cansa la vista tan rápido.

Algo que agradecí en 'La costurera' era el hecho de que ambas hermanas tuvieran igual protagonismo. Ninguna destacaba por encima de la otra. Frances de Pontes Peebles permite al lector ir conociendo a Luzia y a Emilia, cada una con su personalidad tan diferente de la de la otra. Dos personajes tan dispares como bien perfilados
Al ir introduciéndose cada vez más en la trama, la autora va frenando cada vez más el ritmo hasta que llega, finalmente, a convertirse en un problema. Entre eso y la letra 'La costurera' fue mi libro de cabecera durante muchos días. 

Pese a todo, estaba bastante animada a seguir leyendo. Las vidas de las hermanas son muy diferentes, cada una se enfrenta a diversos peligros y protagoniza diferentes aventuras. Si tuviera que elegir con cuál me quedaba, sin duda escogería la historia de Luzia y los cangaceiros (bandidos errantes que sobrevivían a base de robos y pillajes en las zonas rurales de Brasil por aquella época). La vida de Emilia también me resutó interesante, aunque es más típica, retratada en numerosas novelas con anterioridad: una chica bella pero pobre se ve atrapada en un matrimonio sin amor con un hombre rico, pensando hallar la felicidad sin conseguirlo. No estoy desvelando nada de la trama: esto que estoy mencionando se puede encontrar en la contraportada y en las primeras páginas de 'La costurera'.

Me llamó mucho la atención la enorme cantidad de normas no escritas y comportamientos obligados que debían llevarse a cabo dependiendo de la procedencia de la persona, y de dónde residiera. Todo ello bajo el amparo de una férrea escala social. Por ejemplo en el caso de las clases altas, las familias se dividían en viejas y nuevas, de acuerdo al país de origen de cada una y de las generaciones que hubieran transcurrido desde que se instaló el primer miembro de cada clan en Brasil.  
Las hermanas se ven atrapadas por esta división desde la cuna, pero también debido al estilo de vida que después decidieron llevar. Su libertad era cada vez más reducida y ello les impedía ser dueñas de su propio destino, de tomar sus decisiones. Una vez escogen sus caminos, cada una el suyo, deben aceptar las consecuencias y vivir conforme a ello.

Las aventuras que vive Luzia continuaron enganchándome a lo largo de muchas páginas. Era algo diferente, algo que no me esperaba encontrar en esta novela. Fue una sorpresa agradable. El ritmo, además, había cambiado un poco, acelerándose, y encontré que de este modo 'La costurera' era una obra muy buena. 
A pesar de ello, pienso que la novela es excesivamente larga, quizá demasiado

Frances de Pontes Peebles describe en 'La costurera' a la perfección la situación socio-cultural, política y económica del Brasil de los años treinta. Capta a la perfección el ambiente y lo traslada con mucho éxito a la ficción que desarrolla en la novela, pero también logra frenar mucho el ritmo, ya de por sí lento, y le añade unas cuantas páginas a la obra que no le hacen falta. 'La costurera' es una novela muy de altibajos: en ocasiones me enganchaba muchísimo y en otras se me hacía lenta y pesada.

Esta novela, en general, ha ido discurriendo por unos derroteros que no me esperaba en absoluto. A juzgar por el título, pensé que tanto Emilia como Luzia tendrían más relación con el oficio de coser, pero la aguja y el hilo son más bien el nexo que las une, a pesar de que todo lo demás intenta separarlas. 

En lo que respecta a los cangaceiros o bandidos, el jefe, Antonio, es para mi el mejor personaje de todos los que aparecen en la novela. Debido a su carácter y al papel que juega en ella, Frances de Pontes Peebles logra que veamos a este hombre bajo un doble prisma: por un lado es un criminal sin piedad. Por otro, un temeroso de Dios que pone por encima de todo a su familia. Antonio tiene sólidos principios morales, la lealtad es lo primero. Vive de acuerdo a ellos, hasta sus últimas consecuencias. Esto pone en una situación complicada al lector: ¿debe posicionarse contra él o a su lado? Ni siquiera al terminar la novela supe en qué bando quedarme, a pesar de haber estado conociéndole durante tantas y tantas páginas.
Me gustó el hecho de que la autora no quisiera inmiscuirse en la elección del lector y no tratara de ponerlo de su parte o desfavorecer a su personaje en ningún momento.

En general, pienso que Frances de Pontes Peebles ha hecho un muy buen trabajo en 'La costurera' con sus personajes. Es muy buena creándolos, desarrollándolos, dándoles voz y madurez según avanzan las páginas. 

La autora ha logrado que el final sea una de las partes más interesantes de su libro, pero también es cierto que el lector llega a ese momento algo quemado por tantas y tantas páginas que ha ido dejando atrás, y puede estar deseando terminarlo, como fue mi caso. En ese momento, las tornas se cambian y la historia de Emilia se me antoja más interesante que la de su hermana LuziaEl final me ha gustado pero creo que se hace demasiado de rogar.

Conclusión

Lamentablemente, hay tres aspectos negativos que han contribuido a que esta novela no sea tan buena como podría: el ritmo lento; la letra minúscula y la longitud exagerada convierten a 'La costurera' en una obra imperfecta, que se hace algo pesada, una lectura densa que podría haber dado mucho más de sí.

Frances de Pontes Peebles ha escrito una novela que en ocasiones engancha, y mucho. Su estilo narrativo invita a la lectura y se nota que ha nacido para contar historias. Su dedicación por documentarse también es digna de mención y por descontado ha dado sus frutos, otorgando a 'La costurera' un valor añadido de calidad y rigor histórico.

Me ha gustado poder acercarme al Brasil de los años treinta a través de 'La costurera'. Es una novela diferente que he podido disfrutar a pesar de las trabas que, supongo inconscientemente, ha ido poniendo la autora. 
Recomiendo esta novela a aquellos que no les importe adentrarse en una lectura larga y lenta, y quizás algo tediosa. A los demás, no se la recomiendo, y me fastidia.

Valoración: 6,5/10
¿Recomendada?: No.
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