lunes, 9 de enero de 2012

La hija del ministro, Miguel Aranguren










La esfera de los libros, 2.009
Premios: ninguno
Precio: 12€
Adquisición: biblioteca 







"Una aristócrata que conoció el amor, el odio y el dolor en tiempos de la República"

El autor

Miguel Aranguren nace en Madrid en 1.970. Publica su primer libro con tan solo 19 años, convirtiéndose en uno de los escritores más jóvenes de España. A los 23 consigue su propia columna en El Mundo. Desde 2.004 dirige el proyecto Excelencia Literaria, que tiene como finalidad promocionar a los jóvenes escritores. Es autor, entre otras, de las novelas 'La sangre del pelícano' (2.007) o 'La hija del ministro' (2.009), que es su novena obra. 

Sinópsis

Una misteriosa anciana, Elvira Bossana, fallece en su magnífica casa de Las Arenas. Aunque siempre le ha perseguido el rumor de un amor inconfesable, nadie conoce el pasado de la aristócrata. El descubrimiento casual de sus cuadernos de juventud revela a Nelsy, su cuidadora, la inesperada historia de una mujer fascinante y la memoria de una época marcada por los cambios y la tragedia.
Las páginas arrancan en el convulso Madrid de los años veinte. Su padre es el ministro del último gobierno del rey Alfonso XIII, que vivió en una situación privilegiada hasta el exilio del monarca y la proclamación de la República. Este hecho trastoca a toda la familia. Aunque el mundo de Elvira se resquebraja, hallará consuelo gracias a la aparición de un amor que alterará su destino.

Mi crítica


Me hice con esta novela porque la portada llamó mi atención. De entre todas las numerosas novedades de la sección de libros de unos grandes almacenes fue la única que consiguió seducirme. Años más tarde la tomé prestada de la biblioteca sin tan siquiera leer la contraportada. Cuando lo hice supe que mi intuición no me había fallado: la sinópsis de 'La hija del ministro' me pareció interesante.  

Personalmente me gusta la prosa de Miguel Aranguren, su forma de escribir. Al comienzo de la novela existe un buen equilibrio entre descripción de ambientes y personajes y el ritmo al que transcurre la historia.
Sin embargo, hay varios peros: casi todos los personajes hablan con voz similar. Tanto niños como adultos utilizan un lenguaje excesivamente culto para expresarse. Esto no resulta en absoluto verosímil en el caso de los personajes de menor edad, aun teniendo en cuenta la época. Este es un problema que por desgracia el autor arrastra a lo largo de toda la obra, eclipsando sus otras capacidades literarias. 

El comienzo me gustó mucho, sin embargo la segunda parte de la novela es menos atractiva. A veces me daba la impresión de simplemente estar leyendo una crónica político-social escrita en aquella época, sin demasiada conexión con el supuesto misterio que ha prometido la contraportada. De hecho, la historia de la familia Bossana compite en importancia y párrafos con las idas y venidas políticas que a lo largo de las décadas va sufriendo España.

La protagonista se convierte en narradora, en ocasiones incluso omnisciente, siendo relegada a un segundo plano. La hija del ministro se centra en contar las aventuras de sus once hermanos, de sus padres, tíos, abuelos y, por supuesto, de la familia real en unos tiempos inestables: el principio del fin de la monarquía. 

Me llama la atención cómo retrata Miguel Aranguren a los personajes de baja condición social en esta novela. Si ya de por sí había claras diferencias con respecto a los peldaños sociales que ocupaban criados y señores en aquellos años, el autor se encarga de acentuar todavía más esa diferencia. No hay término medio en su clasificación: o la servidumbre está fielmente con sus amos hasta la muerte (literalmente) o está contra ellos, despreciándolos siempre que tienen ocasión.

El principal problema que encuentro en esta novela es que no me identifico con ningún miembro de la familia protagonista: los Bossana. Tampoco me inspira sentimientos o emociones al leer acerca de sus dichas y de sus desgracias. Elvira Bossana, la narradora de 'La hija del ministro' es una mojigata que tiene un supuesto carácter fuerte y unos sólidos principios. Sin embargo a mi parecer todos los personajes, excepto quizá el patriarca, son víctimas de su propia clase y sus costumbres.

Este alejamiento emocional por mi parte contrasta enormemente con el apego que siente la principal lectora de estas crónicas, Nelsy. La muchacha sudamericana que cuidó de la anciana Elvira Bossana hasta su muerte de vez en cuando interrumpe la lectura de los cuadernos para controlar el tembleque de sus manos o para retirar de su rostro una lágrima.

Superado el ecuador de la novela y a falta de más de cien páginas para el fin, una monja con dones proféticos nos desvela qué ocurrirá, aunque cualquiera podría haberlo supuesto. El qué ya se sabe, sólo queda que el cómo esté a la altura. 
Sin embargo, el hecho de no sentir curiosidad ni pena por el destino de Elvira Bossana, a pesar del giro de los acontecimientos, hace que mi atención por la novela vaya decreciendo a un ritmo inversamente proporcional a los infortunios que se van sucediendo en el entorno de la familia Bossana, que son muchos. 

Una vez pasada la guerra y los años, Miguel Aranguren vuelve a escribir sin mencionar bandos, y curiosamente la historia me vuelve a enganchar como al principio. Es una lástima que sea tan sólo por unos instantes. El comienzo y el final son lo más destacable de 'La hija del ministro'. 

Conclusión

Recomiendaría esta novela únicamente a aquellas personas que sientan predilección por la novela histórica con tintes políticos, en concreto la de la primera mitad del siglo XX en España. Si no es el caso, creo que existen obras mucho más interesantes y menos tristes que esta
Casi toda la novela desprende un tufo a política que echa para atrásMiguel Aranguren ha hecho de su historia una excusa para hablar a sus anchas de la Historia. Sólo cuando separa ambas realmente puedo afirmar que se disfruta de la lectura.

Esta novela es como tantas y tantas otras porque nos habla desde la perspectiva de un bando (el bueno, buenísimo) que sufre por culpa del otro (el malo, malísimo). 
Para mí gusto, esta característica empobrece la obra y la convierte en algo incompleto. 

Si bien es cierto que la balanza de los escritores suele estar inclinada hacia la izquierda y en el caso de 'La hija del ministro' es al contrario, sigo sin ver con buenos ojos que una historia esté tan sumamente asentada políticamente en un extremo u otro. Me da igual cual sea.

Como mencioné anteriormente, los personajes de 'La hija del ministro' me resultaron poco atractivos y por esta razón no pude engancharme a la novela como hubiera deseado. Quizá este sea un motivo demasiado subjetivo a la hora de desaconsejar su lectura, por ello considero que el lector tiene la última palabra.  

Valoración: 5,5/10
¿Recomendada?: No.

viernes, 6 de enero de 2012

El buen alemán, Joseph Kanon





RBA serie negra, 2.006 (primera edición 2.001)
Premios: ninguno
Adaptación cinematográfica de Steven Soderbergh en 2.006
Precio: 20€
Adquisición: a través de BookMooch








"Jake tomaba notas para un artículo. Seguro que a Collier's le gustaría la idea de que surgiera música de entre las ruinas, una ciudad que revivía"

El autor

Joseph Kanon, autor norteamericano nacido en 1.946, es conocido por sus novelas de espionaje y suspense ambientadas las décadas de los cuarenta y los cincuenta. 
Antes de comenzar su carrera literaria a tiempo completo fue directivo de grandes editoriales. En 1.995 publicó su ópera prima, 'Los Alamos' aunque el reconocimiento no llegó hasta dos años después, en 1.997, cuando ganó el Premio Edgar.  
En 2.001 publica 'El buen alemán' con el que cosechó un gran éxito de ventas internacional. Su obra fue llevada al cine por Steven Soderbergh e interpretada por actores tan famosos como George Clooney o Cate Blachett.

Sinópsis

La segunda guerra mundial acaba de concluir. Los berlineses intentan sobrevivir como pueden en medio de las ruinas. Churchill, Stalin y Truman se reúnen en la Conferencia de Postdam para repartirse las migajas de lo que queda de ese tentador pastel en que se ha convertido Alemania y decidir su futuro. El periodista Jake Geismar vuelve a la ciudad para cubrir el evento, sin embargo no podrá evitar buscar a su antigua amante, Lena Brandt, de la que no tiene noticias desde hace años. Los fantasmas del pasado no tardarán en resurgir.
Al mismo tiempo, el cadáver de un oficial estadounidense aparece en zona rusa, con los bolsillos repletos de dinero. El reportero no puede quitarse este misterioso asesinato de la cabeza y a medida que va investigando se adentrará más y más en un peligroso doble juego. 

Mi crítica

Esta no es una novela fácil de leer. La primera vez que me puse con ella no pasé de la página treinta. Hace unos días volví a empezarla desde el principio y recordé por qué la había abandonado. Joseph Kanon no hace introducciones, no nos pone en antecedentes, no nos presenta a los personajes. Les dedica un par de adjetivos genéricos a cada uno de ellos y deja que el lector se tire a la piscina sin chaleco salvavidas. Cuesta seguir el hilo y considero que a todo el mundo le puede suceder ya que son muchos los que intervienen en esta historia desde el comienzo. Una avalancha de información que no es fácil de digerir. Parece que el autor tenga asumido que conocemos tan bien los personajes como él y eso jamás es así, en ninguna novela. 

Resumiendo: cuesta engancharse. La trama se hace densa, muy densa en ocasiones. Para cuando la cosa empieza a pintar interesante el primer centenar de páginas ha quedado atrás hace rato (es un libro gordo, de 560). Esto no es buena señal. Veo totalmente lógico que muchos lectores hayan abandonado el barco antes de este punto. Además, el vaivén de nombres, lugares, personajes pasados y presentes sigue dificultando enormemente la lectura.

'El buen alemán' está catalogada como novela negra. Sin embargo es mucho más que eso. Es historia, es romance, intriga, drama y es acción digna de un thriller. Todo ello se entremezcla dando lugar a una compleja trama. Un ovillo de lana de diferentes colores muy difícil de desenredar. 

La historia de amor que surge entre Lena Brandt y Jake Geismar y el misterioso asesinato del oficial americano son buenos puntos de partida para escribir dos novelas independientes con el mismo Berlín de posguerra de fondo. El resultado de juntar ambas no es malo, pero creo que un argumento se come al otro; le resta protagonismo, como si los dos compitieran entre sí por captar la atención del lector

Ojalá pudiera afirmar que la narración de Joseph Kanon compensa los, a mi parecer, puntos débiles que tiene la novela. Sin embargo no es así. El escritor adopta un lenguaje y unas maneras mucho más propias de thrillers policíacos estadounidenses que de novela negra más, digamos, clásica. Un estilo impersonal, sin elementos que lo hagan destacar, sin adornos literarios. Esta novela podría haber sido firmada por cualquier otro autor norteamericano de similar perfil y nadie hubiera notado la diferencia.

Joseph Kanon realiza una exhaustiva descripción de un Berlín en ruinas. Los personajes apenas son retratados. La imaginación juega un importante papel en la lectura de esta novela, excepto por las localizaciones. La atmósfera es oscura. Una ciudad triste, gris, en la que todos deben comenzar de nuevo y en la que apenas cambia nada.  

El punto fuerte de esta novela es que no se trata de una historia de nazis y judíos, sino de personas que por sobrevivir hacen cosas terribles. Gente que denuncia a sus vecinos, que envía a miembros de su propia comunidad a los campos de concentración, padres que reniegan de sus hijos por ideas políticas. La línea que separa los buenos de los malos se difumina. Muchos autores nos obligan a preguntarnos: "¿cómo pudieron?", pero Joseph Kanon nos plantea: "¿son los vencedores, que también cometieron crímenes contra la humanidad, los adecuados para juzgarlos?". Nada es lo que parece y nadie es quien dice ser en 'El buen alemán'. 

El final se hace de rogar, transcurre lento como el resto del libro. Un final que dura aproximadamente cien páginas. Encierra un par de secuencias que resultan interesantes, pero en general es aburrido. 

La lectura de 'El buen alemán' no me ha dejado indiferente, pero tampoco ha sido memorable. La ambientación es lo de menos, pese a que el autor quiera darle tanta importancia. La trama podría haber sucedido en cualquier época inestable, en cualquier lugar del mundo (la guerra civil española, el Chicago de los años treinta...). 

Conclusión

La verdad es que ningún libro ambientado en esta época y lugar (Alemania, segunda guerra mundial o periodos cercanos) ha logrado gustarme tanto como para recomendarlo sin género de dudas. Recuerdo que lloré con 'Winter: una familia berlinesa (1.899-1.945)' de Len Deighton, 1.988, pero es lo único que puedo decir ya que lo leí hace mucho, mucho tiempo. Un poso agridulce dejó en mí 'El arca de Schlinder' de Thomas Keneally, 1.982 ya que no me terminó de enganchar del todo (es mucho mejor la película, en mi opinión). 
Una de publicación reciente, 'La ladrona de libros' de Markus Zusak, 2.005, tampoco me convenció, a pesar de que sí gustó a muchos lectores.
Otras novelas me vienen a la mente, pero son malas o muy malas como para siquiera nombrarlas. 

'El buen alemán', desgraciadamente, no me ha enganchado desde el principio. La he terminado porque tenía predisposición y tiempo libre. Si no, lo más seguro es que hubiera acabado de nuevo en la estantería. Y quién sabe si le hubiera vuelto a dar una segunda tercera oportunidad. 

Tengo pendiente encontrar una buena novela ambientada en esta época. Estoy abierta a sugerencias. 


Valoración: 6/10
¿Recomendada?: No.

martes, 3 de enero de 2012

Marcas de nacimiento, Nancy Huston







Salamandra, 2.008
Premios: Femina 2.006
Precio: 18,50€
Adquisición: regalo










"¿Nos las apañaremos para celebrar la Navidad este año? Quiero observarlo todo muy de cerca y dilucidar lo que ocurre, no sé con seguridad si se trata de un milagro o un truco"

La autora

Nancy Huston nació en Canadá en 1.953 pero vive en París desde 1.977. Es autora de numerosas novelas y ensayos y ganadora de varios premios. Con su novela 'Marcas de nacimiento' obtuvo el premio Femina 2.006 y su libro estuvo en la lista de los más vendidos de Francia durante varias semanas consecutivas. Escribe indistintamente en francés y en inglés siendo esta su seña de identidad. Ella misma traduce sus obras de una lengua a otra. 

Sinópsis

Durante la infancia de la bisabuela se produjo un acontecimiento terrible que repercute en las vidas de las generaciones posteriores. A través de cuatro niños de seis años de la misma familia, comenzando con el presente y retrocediendo hacia el pasado, los secretos van saliendo a la luz. 
'Marcas de nacimiento' comienza en la soleada California en el año 2.004, continúa en 1.982 entre Nueva York y Haifa, prosigue en el Toronto de los años sesenta y culmina con la bisabuela Erra, el origen de todo, desde su hogar en Múnich en 1.944. Este terrible suceso, que no se descubre hasta el final, no es sino una marca de nacimiento que une más que la propia sangre y será la clave para desvelar ese misterio que ha condicionado las vidas de cuatro generaciones.

Mi crítica

Para mí, intentar leer 'Marcas de Nacimiento' ha sido una cruz. Comenzaba y lo dejaba para otro día, sin ser capaz de avanzar más que unas cuantas páginas cada vez y así en varias ocasiones, hasta que, muy a mi pesar, lo dejé por imposible.
Soy consciente de que esta opinión puede no resultar del todo válida porque no he sido capaz de leer la novela entera. Aun así quiero reseñarla para compartir las sensaciones que ha dejado en mí su lectura, y las razones que me impidieron seguir leyendo y abandonar a doscientas páginas del final.

Por desgracia, con 'Marcas de Nacimiento' la historia se repite. Lo he visto en muchas otras novelas: ofrecen una portada atractiva, una contraportada que incita a la compra y que se ajusta vagamente a lo que podemos encontrar en el interior, pero no del todo. Eso frustra, y lo considero un engaño. 

La marca de nacimiento (un extraño lunar) es la excusa de que se sirve Nancy Huston para unir cada nuevo recién nacido con su progenitor. Sus historias. El lunar siempre aparece, pero en distintos lugares del cuerpo, variando su localización y, por lo tanto, la suerte que tendrá ese bebé en su futura vida. Esta es una novela de destinos ya escritos. Los personajes no pueden más que resignarse a coexistir con ello. Escapar es inútil. 

El esquema narrativo se divide en cuatro partes, cada una dedicada a un familiar, a un niño. La novela realiza un extraño viaje desde 2.004 hacia el pasado, en el que cada acontecimiento acaecido anteriormente repercute de manera harto exagerada en las generaciones venideras. Esto es algo que puede parecer interesante y original, pero la autora no consigue llegar más allá.

Por tanto podría afirmar que en el caso de 'Marcas de nacimiento' es la forma y no tanto el fondo lo que falla. En otras palabras: un argumento que no tenía mala pinta partiendo de las palabras de la contraportada se convierte, gracias a un vocabulario chapuza y a una forma de escribir que deja bastante que desear, en un libro que no merece para nada la pena leer.

Los personajes son irrisorios. Sol, con el que arranca la novela, es el bisnieto de protagonista y un buen ejemplo de ello. Un crío supuestamente inteligentísimo y mimado hasta extremos que rozan lo ridículo, enganchado a internet, que se masturba viendo explotar coches bomba de la guerra de Afganistán a través de Youtube. De hecho, es tan inteligente que siempre hace quedar a sus padres como si fueran estúpidos. Ellos, eso sí, nunca dejan de darlo todo por él, sacrificando muchos aspectos de sus vidas por Sol, el astro rey, el próximo gran dictador del mundo (esta descripción está sacada de la propia novela).

Los niños narran en presente a pesar de que a medida que la novela avanza el lector se adentra cada vez más en el pasado. A veces Nancy Huston se introduce dentro de las cabezas de los críos, cosa que resulta fastidiosa porque no aporta nada y ralentiza la poca acción que hay. En otras ocasiones asisten a las conversaciones de los mayores y, aunque tengan seis años o menos, se enteran absolutamente de todo, captando los detalles más nimios, la ironía, el sarcasmo, los juegos de palabras y las frases de doble sentido. Algo totalmente inverosímil.

Lo único interesante que he encontrado, aparte del punto de partida, es la manera en que la autora trata el tema de las guerras. Están muy presentes en esta novela y comparten protagonismo con los cuatro niños. Ya sea la segunda guerra mundial, la de Vietnam, la guerra de Afganistán o la guerra fría. 
Niños, guerras, destinos que se cruzan y sus consecuencias, siempre unidos. Los tiempos cambian, pero siempre hay un conflicto que les marca.

Conclusión

Pienso que 'Marcas de nacimiento' es una novela lenta, de personajes poco interesantes y en absoluto verosímiles, con una trama que parece prometer y que finalmente no supera las expectativas. ¿Lo que pudo ser y no fue? Tal vez. 
Personalmente no me gusta cómo escribe la autora, cómo se expresa ni su manera de llevar la trama. Tal vez hace gala de una sensibilidad muy especial en su obra que yo no he sabido captar, pero dudo que sea así. No recomiendo la lectura de esta novela. Quizá  Nancy Huston tenga obras mejores, y si es así, me gustaría conocerlas para quitarme la espinita de esta experiencia tan negativa.

Valoración: 4/10
¿Recomendada?: No.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Si a los tres años no he vuelto, Ana R. Cañil






Espasa Narrativa, 2.011
Premios: ninguno
Precio: 19,90€
Adquisición: regalo










"Deja los meses, condesa, / por años debes contar. / Si a los tres años no he vuelto, /viuda te puedes llamar"

La autora

Ana Ramírez Cañil nació en Madrid y es periodista especializada en la información económica y política. Entre 1984 y 1985 vivió en Nueva York. Ha sido  directora de 'Informe Semanal' y delegada de El Periódico de Catalunya en Madrid. 'Si a los tres años no he vuelto' (2.011) es su segunda novela tras la publicación de su ópera prima, 'La mujer del maquis' en 2.008. Ambas novelas se sitúan en la España de posguerra.

Sinópsis

Madrid está siendo devastada por la guerra, pero la joven Jimena Bartolomé no cabe en sí de felicidad: se acaba de casar con el amor de su vida, Luis Masa, y viven juntos en un pisito cercano a la puerta del Sol. Muy pronto esta alegría se verá truncada por la forzada huida de Luis, conocido miembro del partido comunista, al país vecino. Las desgracias nunca vienen solas. Poco después de terminar la guerra y descubrir que está embarazada es llevada a la cárcel de mujeres de Ventas sin saber quién la ha delatado ni por qué. La directora de la prisión, María Topete, la tendrá vigilada de cerca, muy de cerca. Esta mujer, que gobierna la institución con mano de hierro y es temida por todas las reclusas le intentará arrebatar lo poco que le queda en la vida.

Mi crítica

Mencionar que se nota el gran trabajo de documentación que hay detrás de esta novela resulta algo estúpido, pues es una obviedad. También que Ana R. Cañil es primero periodista y luego escritora, puesto que el lenguaje que utiliza es sencillo y muy fluido, mucho más propio del oficio primero que del segundo.
Otra obviedad: las novelas que presentan como telón de fondo la guerra civil española son demasiadas. Es una época muy atractiva para ambientar tramas de todo tipo, ya que da mucho juego. Multitud de escritores, tanto españoles como de otras nacionalidades, aprovechan nuestra contienda para explotarla literariamente a pesar de la gran cantidad de publicaciones que la mencionan, ya sea de pasada o a fondo. El resultado: novelas buenas, novelas malas y novelas que pasan sin pena ni gloria. En esta categoría se encuentran la mayoría. 
Sin embargo, hay algunas buenas y algunas muy buenas. Y hay otras, como en el caso de 'Si a los tres años no he vuelto', que aprovechan historias que aún no se han contado, o que de las que se ha hablado poco. Sí, esta novela se sitúa durante los años 1.936 y 1.939, pero no es lo mismo de siempre.

Lo cierto es que este libro me ha recordado a 'La voz dormida' de la genial Dulce Chacón. Ambas coinciden en desarrollar los acontecimientos en un mismo lugar (la cárcel de mujeres de Ventas), una misma época (la guerra civil) y un mismo bando sufridor (el republicano).
Las semejanzas son importantes, pero acaban aquí. 'La voz dormida' es una novela más coral, el protagonismo está repartido. En la obra de Ana R. Cañil, Jimena lleva siempre la voz cantante. El estilo narrativo es muy diferente, y los argumentos, con sus finales, también lo son. 

La historia fluye a buen ritmo al principio. La primera parte se centra en relatarnos la vida de Jimena Bartolomé desde que conoce a su marido hasta que él huye del país y ella es llevada a la cárcel de Ventas. La segunda parte rompe totalmente con lo anterior y nos presenta a otro personaje con carácter y fuerza: María Topete. Una mujer criada entre aristócratas, proveniente de una familia venida a menos que, por devenires de la vida, termina siendo directora de la prisión donde ingresa Jimena. Dos historias que terminan convergiendo en una sola.
Esto es interesante: es la primera vez que topo con una novela ambientada en la guerra civil española en la que el punto de vista no es el de un solo bando. La autora permanece muy neutral, juzgando las atrocidades que se cometieron en un lado y en el otro siempre por boca de sus protagonistas. La crueldad estuvo presente continuamente, nos recuerda Ana R. Cañil, durante la guerra y después de la guerra. En zona republicana y en zona nacional.

Volviendo a los personajes, he de felicitar a la autora por crear un personaje como María Topete. Cuadriculada, cruel, guiada siempre por unos principios que en realidad se sustentan en terreno resbaladizo. El fin -servir a Dios y a la Patria- siempre justifica los medios. Hacía tiempo que no sentía ese asco visceral que logra provocar en mí cierto tipo de antagonistas. Ana R. Cañil logra que el lector se involucre emocionalmente en la historia, que desee saber cómo terminará este enfrentamiento entre las dos mujeres. 

Sin embargo, las páginas van quedando atrás por decenas y luz al final del túnel de Jimena Bartolomé aún es tenue. La novela se ralentiza en las páginas centrales, pero no por ello el interés disminuye. 
De pronto, la solución a todos los problemas de nuestra protagonista aparece tan clara como el agua, como si siempre hubiera estado allí. Esto me parece un tanto oportunista, propio de novelistas principiantes, ya que no se menciona hasta que realmente interesaA partir de ese momento todo avanza demasiado rápido. La autora se ventila casi de golpe todos los conflictos que ha ido abriendo a lo largo de la novela. Al final he tenido la sensación de que Ana R. Cañil se aburría y por eso corrió, o bien se acercaba la fecha en que debía terminar su libro y apretó el paso. 

He echado de menos un enfrentamiento final entre María Topete y Jimena Bartolomé que hubiera podido ser épico. Algunos cabos se han dejado sueltos y algunos acontecimientos que suceden al final no guardan una lógica en una época en que se perseguía a todo el que no comulgara con las ideas del franquismo. 

Conclusión

'Si a los tres años no he vuelto' me ha gustado mucho. No podía parar de leer. Da una perspectiva de la guerra civil española poco común y bastante amplia. Toca un tema que apenas ha tenido difusión pero que es tan trágico como otros: el robo de niños en las cárceles de posguerra. Ana R. Cañil ha hecho un magnifico trabajo de documentación, encontrando en María Topete a la perfecta antagonista. Se nota una fuerte involucración emocional por su parte y el resultado es una novela que si bien no tiene un final perfecto, es capaz de involucrar emocionalmente al lector. La recomiendo sin lugar a dudas. 

Valoración: 7,5/10
¿Recomendada?: .

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El conformista, Alberto Moravia






DeBolsillo, 2.002 (primera edición 1.951)
Premios: ninguno.
Adaptación cinematográfica de Bernardo Bertolucci en 1.970
Precio: 8,95€ en edición de bolsillo.
Adquisición: a través de BookMooch







"...se explicaba a sí mismo lo absurdo de su propia condición. Y comprendía que la explicaba de aquel modo porque no había otra forma de hacerlo y, por lo mismo, de aceptarla libre y conscientemente."


El autor

Alberto Moravia nace en 1.907 en el seno de una familia burguesa descendiente de judíos. 
Logra terminar la secundaria entre grandes esfuerzos debido a la tuberculosis que padece, pero es autodidacta y tenaz, nutriéndose de numerosas lecturas y llegando a formarse profundamente. 
Comienza a escribir en 1.927 en una revista donde publica cuentos y relatos. En sus escritos critica con dureza al régimen fascista y la decadencia moral de la burguesía de la época.  Sus obras comienzan a ser censuradas y para evitarlo, Alberto Moravia escribe cuentos alegóricos y surrealistas.
Tras la guerra, su popularidad aumentó. Escribió novelas tan famosas como 'La romana' (1.947), 'El amor conyugal' (1.949) y 'El conformista' (1.951).
Continuó escribiendo hasta muy avanzada edad. En 1.990 le encontraron muerto en su domicilio. Tenía 93 años. 

Sinópsis

Marcello Clerici es un adolescente que  seduce a un pederasta a la salida del colegio, siendo consciente de su poder de atracción pero no de las consecuencias de sus actos. Tras este incidente, Clerici deseará de forma obsesiva ser como todos los demás. Esta fijación por la normalidad le acompaña para siempre, volviéndose un ser transparente en apariencia, sin ningún rasgo que le haga especial.
Ya de adulto trabaja para el servicio secreto de la Italia fascista de Mussolini. Sus acciones son las de un hombre típico, sin embargo bajo la superficie bulle un caos interior que no es capaz de detener. 
Esta lucha interior del personaje es la base sobre la que se construye 'El conformista'.

Mi crítica

'El conformista' me atrajo porque quise leer de nuevo a Alberto Moravia. Hace unos años devoré 'La romana' y me encantó. No sólo la historia en sí, sino la manera en que está escrita. 
Me enamoré de la prosa del italiano casi instantáneamente. Es una lástima que 'El conformista' no me haya llegado esta vez. El encanto y la elegancia de su escritura permanecen, sin embargo la historia no me ha gustado. 

No es sólo que el argumento resulte duro de leer, sino que la novela contiene un deje de pesimismo y desesperanza que no transmite nada bueno. Otros libros que tampoco tratan temas agradables me han encantado, sin embargo 'El conformista' contiene algo en su interior que no sé expresar con palabras, algo que, al terminar la última página, deja al lector con una sensación extraña en la boca del estómago.  

Prefiero centrarme en la habilidad que tenía Alberto Moravia para describir tanto personas como comportamientos, situaciones o lugares. Una escritura tan detallista y tan perfecta que no pasa desapercibida. Me maravilla a nivel personal la habilidad con que capta los secretos del coqueteo femenino. Ese no que decimos las mujeres cuando en realidad queremos decir , esas contradicciones que nos invaden a veces cuando algo nos aturde que ningún hombre entiende y que a veces nosotras tampoco. Utiliza sus conocimientos sobre ese arte de seducción femenino que ni siquiera todas las mujeres dominan para dar vida a un niño de quince años que quiere tentar a un pederasta. Jugar con él, ganarle en su terreno. Alberto Moravia hace que parezca todo muy fácil. 

La novela está repleta de pequeños y grandes guiños antifascistas. Algunos se perciben al instante y otros pasan más desapercibidos. La crítica que hace a la sociedad de aquella época también se podría aplicar a la de nuestros días: más que un conjunto de seres individuales son borregos a los que se les señala lo que deben y lo que no deben pensar. No se plantean otra cosa porque tal cosa no existe. Ganado que se traga lo que le echen.

'El conformista' es una novela muy profunda, tan profunda como el lector quiera o mejor dicho, pueda. Cuanto más se medita sobre el argumento, sobre lo que se dice y sobre lo que no se dice pero se intuye, más saca uno en claro. El simbolismo es tal que se podría comparar 'El conformista' con una cebolla y las lecturas que el lector extrae, con las capas.

Conclusión

No voy a negar que no disfrutara leyendo 'El conformista', pero ese placer ha sido intermitente. Iba y venía y poco a poco se mitigaban mis ganas de continuar. Sin darme casi cuenta llegué al final. Un final cruel, en consonancia con el resto de la novela, y para nada esperado. Me gusta la idea de la que parte esta historia: el protagonista construye la vida entera alrededor de algo que resulta ser una gran mentira. 
Sin embargo, no recomiendo 'El conformista' por un solo motivo: la sensación de vacío que deja la novela tras su lectura traspasa el papel y se transforma en algo físico. Y no es agradable.

Valoración: 6,5/10
¿Recomendada?: No.
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