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viernes, 20 de diciembre de 2013

Meridiano de sangre, Cormac McCarthy







DeBolsillo, 2.010 (primera edición 1.985)
Premios: ninguno
Precio: 8,95 €
Adquisición: a través de libroscompartidos.com








"Caminaron hasta el anochecer y durmieron en la arena como perros y llevaban un rato durmiendo así cuando algo negro llegó aleteando desde lo más oscuro y se posó en el pecho de Sproule. Largos dedos apuntalaron las alas membranosas con que mantenía el equilibrio mientras andaba por encima de él. Tenía la cara chata y arrugada, perversa, los labios crispados en una horrible sonrisa y los dientes azul claro a la luz de las estrellas. El animal se inclinó. Dibujó en el cuello de Sproule dos estrechos surcos y replegando sus alas empezó a beber su sangre. No con suficiente suavidad".

El autor

Ya presenté a este autor, el norteamericano Cormac McCarthy, en las reseñas de 'La carretera' y 'No es país para viejos'.

Sinopsis

En los territorios de la frontera entre México y Estados Unidos a mitad del siglo XIX, las autoridades mexicanas y del estado de Texas organizan una expedición paramilitar para acabar con el mayor número posible de indios. Es el llamado Grupo Glanton, que tiene como líder espiritual al llamado juez Holden, un ser violento y cruel, un hombre calvo, albino, sin pestañas ni cejas. Nunca duerme, le gusta tocar el violín y bailar. Viola y asesina niños de ambos sexos y afirma que nunca morirá. Todo cambia cuando los carniceros de Glanton pasan de asesinar indios y arrancarles la cabellera a exterminar a los mexicanos que les pagan. Se instaura así la ley de la selva, el terreno moral donde la figura del juez se convierte en una especie de dios arbitrario.

Mi crítica

Este es otro típico caso no ya de expectativas no cumplidas, sino de ideas preconcebidas que nada tenían que ver con la realidad. No sé qué proceso me llevó a pensar que 'Meridiano de sangre' versaba sobre una sangrienta caza de zombis en el salvaje oeste del siglo XIX. Me llamaba mucho la atención. Si sustituimos la palabra zombis por indios, obtendremos el verdadero argumento. Y, como es obvio, todo cambia significativamente.

La novela se sitúa en una época en la que, para llegar a California desde el este de Estados Unidos había que atravesar tierras “salvajes”, casi sin explorar, habitadas por indios. Otros territorios pertenecían a México, un México con fronteras más extensas de las que presenta el actual. De hecho, muchos de los personajes que intervienen en la novela hablan español, y sus numerosas expresiones quedan registradas en la obra del autor norteamericano sin traducción, una esencia que los hispanohablantes no perdemos, pero que sí lo hacen aquellos que no conozcan nuestro idioma y lean 'Meridiano de sangre' en inglés.

Este es el tercer libro que leo de Cormac McCarthy, tras 'La carretera' y 'No es país para viejos'. 'Meridiano de sangre' no es sólo muy diferente a lo que esperaba encontrar por razones obvias, sino que otros motivos se sumaron a hacer de mi lectura una experiencia un tanto extraña y, por desgracia, no muy agradable.

Tanto 'La carretera' como 'No es país para viejos' pertenecen a la etapa creativa más reciente de Cormac McCarthy, mientras que 'Meridiano de sangre' fue escrita hace más de veinticinco años. En este cuarto de siglo su estilo narrativo ha cambiado significativamente. Acostumbrada a sus textos minimalistas y a su ritmo dinámico, cuál ha sido mi sorpresa al encontrar pasajes repletos de exhaustivas descripciones. Al experimentar su evolución de manera inversa, no he podido apreciar el cambio, sino que más bien me ha desagradado. Definitivamente me quedo con su nueva manera de narrar: su estilo telegráfico de los últimos años, mucho más cinematográfico.

Sólo hay un elemento que hace de nexo entre 'Meridiano de sangre' y sus nuevas creaciones: esa “falta de censura” apreciable en sus pasajes más desagradables, en sus escenas más sangrientas. No es que el autor se recree en lo violento, pero tampoco se corta: narra de la misma manera un asesinato que la puesta del sol en los parajes desérticos en los que se ubica la novela.

Otro de los motivos por los que no pude disfrutar de la lectura radica en que 'Meridiano de sangre' presenta muchos personajes. Algunos aparecen y no vuelven a asomarse a las páginas de la novela, mientras que otros lo hacen de manera intermitente. Sólo unos pocos acompañan al lector de principio a fin. Este ir y venir me confundía bastante al principio, y tuve la sensación de que a quien menos conocía era al muchacho a través del cual el autor nos expone los hechos que narra. Se sabe poco de él: un tipo duro anónimo que encaja a la perfección en ese mundo de violencia y destrucción al que ha ido a parar tras vagabundear por medio país.

El verdadero protagonista de 'Meridiano de sangre' es Holden, al que se une una cuadrilla de hombres con una sola misión: exterminar a todos los indios que encuentren a su paso. La verdad es que es un personaje perturbador teniendo en cuenta cómo se gana la vida y sus aficciones. Es el eje central de la novela, un personaje interesante narrativamente hablando, una apuesta inteligente por parte de Cormac McCarthy, que tan bien sabe exponer la maldad extrema que es capaz de mostrar el ser humano. Con esta apuesta, en mi opinión, se jugaba tener al lector en el bolsillo o perderlo, como ha sido en mi caso. Holden es la figura en torno a la cual gira la idea central de la que parte el autor para construir el mundo que retrata en la misma: un asesino cruel, arbitrario, aterrador y espeluznante.

El final no me ha gustado demasiado: expone ideas trascendentales, algo que contrasta con el estilo expositivo que predomina en el resto de la novela. Una novela en la que prácticamente no hay reflexiones por parte de los personajes, porque no necesitan cuestionarse nada. El narrador, a través del muchacho del principio, se limita a realizar una exposición de los brutales hechos que cometen sin emitir juicios morales de ninguna clase.

Conclusión

Esta novela no me ha gustado demasiado, menos aun si la comparamos con 'La carretera' o 'No es país para viejos'. Se me ha hecho larga y me ha dado la impresión de que giraba siempre en torno a la misma idea: la violencia como único motor de la acción que alimenta la fidelidad de los hombres de Holden, quienes no se cuestionan sus acciones mientras tengan un líder fuerte al que seguir.

Creo que esta novela gustará a aquellos que sean incondicionales del autor, y puede que les guste a los que no hayan leído ninguna de sus nuevas novelas. A los demás, no se la aconsejaría. Volveré a leer algo de Cormac McCarthy en un futuro, pero seguro pertenecerá a su nueva etapa porque no me termino de adaptar al que una vez fue su estilo narrativo. Se me hace raro que una novela de este autor se me pueda hacer eterna, pero así ha sido y me alegro de haber logrado terminarla.

¿Recomendada?: No.

viernes, 3 de mayo de 2013

No es país para viejos, Cormac McCarthy









Mondadori, 2.006
Adaptación cinematográfica de los hermanos Coen en 2.007
Premios: ninguno
Precio: 18 €
Adquisición: biblioteca







"Confíe en mí, dijo Moss. Odio oír esas palabras, dijo el taxista. Siempre me ha pasado. ¿Las ha dicho alguna vez? Sí, las he dicho. Por eso sé lo que valen."

El autor

Ya presenté anteriormente a este escritor, el norteamericano Cormac McCarthy en la reseña de 'La carretera', novela que representó mi iniciación a la prosa de este autor. 

Sinopsis

En las tórridas arenas de la frontera tejano-mexicana, el veterano de Vietnam Llewlyn Moss se topa con una escena macabra: cadáveres acribillados, paquetes de heroína esparcidos y dos millones de dólares. Acosado por un implacable asesino a sueldo, su pesadilla transcurrirá en un territorio opresivo y turbador, poblado por excelentes secundarios que arrastran sus remordimientos y sus secretos bajo el implacable sol fronterizo.

Mi crítica

Esta fue mi segunda experiencia con la literatura de Cormac McCarthy, tras haber quedado bastante satisfecha leyendo 'La carretera'. En ella, hay mucha menos acción, menos personajes, menos cambios de ambiente. Parecía que las posibilidades de mantener al lector enganchado eran menores debido a esto y sin embargo a mí me quitó horas de sueño, incapaz de cerrar las páginas hasta conocer cómo terminaba.
'No es país para viejos' me gustó, pero no tanto. 

Quiero señalar antes de continuar que el estilo de Cormac McCarthy no va a agradar a todo el mundo. Es minimalista hasta el extremo, seco: sin adornos, sin aderezos. Para este autor, las subordinadas no existen. Escribe frases simples y enumeraciones infinitas, de eso está plagado su texto. 
Partiendo de esta base, en la que uno ya se puede hacer una idea de qué se va a encontrar y de si le podría llegar a gustar o no, de si se acostumbrará o no, puedo abordar otras cuestiones.

Todos los personajes importantes de esta novela son dignos de mención, pero si tengo que resaltar uno, este sin duda sería Anton Chigurh (el personaje de Javier Bardém en la película). Se trata de un asesino despiadado y cruel que hará lo que haga falta y llegará hasta el final con tal de cumplir el encargo y devolver el dinero a su dueño. Más escalofriante en la novela que en su adaptación cinematográfica, sin duda.

Muchos caen en el error de clasificar 'No es país para viejos' como una novela negra, pero no lo es. Se puede deducir incluso simplemente leyendo el argumento. Es una obra rara en este sentido, inclasificable: una mezcla de muchos géneros. Se podría decir que se encuentra a caballo entre la temática negra, la del oeste y la de los thrillers. 

Si la literatura chick-lit está pensanda para ser leída por mujeres, 'No es país para viejos' encuentra su arraigo en un mundo de hombres, con lenguaje de hombres, narrada bajo el punto de vista de los hombres. 

La novela de Cormac McCarthy es dura, muy dura. El estilo narrativo carece de florituras y el autor nunca se anda con medias tintas. La escritura es telegráfica, sensorial: Cormac McCarthy sólo ofrece al lector información basada en lo que se ve y se oye. Todo casa a la perfección con el paisaje de Arizona, donde transcurre la acción: árido y desolado. Los personajes, sin alma, vacíos. Las emociones están de más. Carecen de protagonismo, algo que llama muchísimo la atención al lector. Precisamente es este quien recoge el testigo de los sentimientos.

Cormac McCarthy no se anda con contemplaciones, no censura nada ni se molesta en suavizar las escenas más crudas. Más bien al contrario, muestra al lector una realidad que a veces se le oculta: la que es, tal cual es. Esto es ficción, pero podría haber pasado perfectamente en el mundo actual: mismo lugar, mismo argumento, personajes reales.

Para mi, lo peor que tiene la novela es que el autor se carga la tensión a ochenta páginas del final. Introduce de este modo un final anticipado que, por cierto, es fatalista y sin esperanzas, que llega tal cual y se va tal cual, sin que el lector pueda estar de ningún modo preparado para ello. Este final es escueto, más minimalista que nunca. Es como si Cormac McCarthy hiciese al lector un esquema de lo acontecido. Tras este shock, me dio la sensación de que el autor ha escrito esta novela sin demasiados propósitos. 
Por tanto, se podría decir que 'No es país para viejos' es una obra irregular, porque tiene momentos geniales, momentos de bajón, momentos de más tensión, momentos de tensión nula, párrafos dedicados a enumerar las armas que lleva el protagonista, párrafos de monólogo interior buenísimos... las primeras páginas fueron las que más me engancharon y gustaron. Al llegar al ecuador de la novela, noté un bajón, pero fue al final cuando me di cuenta de que esta obra podría haber sido mucho más de lo que es.
Conclusión
Si tenemos en cuenta que la escritura de Cormac McCarthy no es, digamos, susceptible de llegar a todos los públicos por ese estilo tan áspero como característico que posee, y añadimos que 'No es país para viejos' no es la típica novela negra ni el típico thriller, se puede deducir que me es difícil dilucidar a quién puedo recomendarla y a quién no y por qué.

Además, hay que tener en cuenta ese final abrupto y que la tensión se ha evaporado unas cuantas decenas de páginas antes del cierre de la obra, por tanto pienso que cada uno debe juzgar si cree que debe leerla o no.

Si se me permite generalizar, creo que a la mayoría no le iba a gustar. Mi consejo es que quien se sienta atraído por este autor, comience por leer 'La carretera'. Me atrevería a decir que 'No es país para viejos' está más bien reservada para los amantes del estilo de Cormac McCarthy, poco más.

Valoración: 7/10
¿Recomendada?: No.

jueves, 2 de febrero de 2012

La carretera, Cormac McCarthy






DeBolsillo, 2.008
Premios: Premio Pulitzer de ficción 2.007
Adaptación cinematográfica de John Hillcoat en 2.009
Precio: 7,95€
Adquisición: biblioteca









"Y los sueños tan llenos de color. ¿Cómo si no te reclamaba la muerte? Al despertar en el frío amanecer todo se volvía ceniza al instante. Como ciertos frescos antiguos sepultados durante siglos y expuestos de repente a la luz del día."

El autor

Cormac McCarthy nació en 1.933 en Rhode Island, Estados Unidos. Ha sido descrito como uno de los mejores novelistas norteamericanos contemporáneos. A pesar de que fue a la universidad, no llegó a graduarse. Se trasladó con su familia a Chicago, donde escribió su primera novela, 'El guardián del vergel', publicada en 1.965. 
Siguió publicando novelas al mismo tiempo que compaginaba esta actividad con sus viajes por Europa y su trabajo en el cine. En 1.985 publica 'Meridiano de sangre', un western apocalíptico ambientado a mediados del siglo XIX.
Tras varias novelas más, en 2.005 llega 'No es país para viejos'. Fue llevada al cine por los hermanos Coen en el año 2.007 con bastante éxito. 'La carretera', de 2.007, ha sido galardonada con el Premio Pulitzer y resultó un éxito de ventas a nivel mundial. También fue adaptada al cine. 

Sinópsis

'La carretera' transcurre en algún lugar indeterminado del territorio norteamericano. Tras un reciente holocausto nuclear, la civilización se reduce a un paisaje quemado y totalmente gris. Un padre trata de salvar a su hijo emprendiendo un viaje en busca de un lugar mejor. Amenazados por bandas caníbales, están cansados y hambrientos. Empujan un carrito de la compra donde guardan sus escasas pertenencias y juntos recorren grandes distancias avanzando hacia el sur, hacia el mar, huyendo del intenso frío. 

Mi crítica

Todos los que han leído 'La carretera' coinciden en que es una obra dura y difícil a pesar de su extensión. No es una novela para todos los públicos ya que no es una lectura de evasión, o al menos yo no la consideraría de ese modo. Ni por la forma en que está escrito ni por el argumento convence a todo tipo de lectores y considero que hay que andarse con pies de plomo a la hora de recomendarla o no. 
El argumento podría resumirse en una frase: la historia de una lucha, la lucha de la raza humana por sobrevivir en un ambiente hostil que ella misma ha creado.

La verdad es que desde el principio me recordó a 'Soy leyenda' de Richard Matheson. El planteamiento, el clima apocalítpico, la clara división entre los buenos y los malos, la soledad abrumadora de los protagonistas... sin embargo, Cormac McCarthy logra crear una atmósfera más asfixiante que la de 'Soy Leyenda' empleando el uso de continuas descripciones muy gráficas. Están redactadas de modo simple pero muy eficaz. El lector no puede dejar de imaginarse ni por un segundo aquellos desoladores parajes por las que transitan los dos protagonistas.

Personalmente me gusta cómo escribe Cormac McCarthy, pero es un estilo muy suyo y entiendo que no llegue a todo tipo de lectores. Se caracteriza por un lenguaje sencillo en el que abundan las descripciones ambientales que, al contrario de lo que pueda parecer, no cansan al lector. Los diálogos son de corta duración y de frases muy breves. Resulta reiterativo el uso indiscriminado de la conjunción "y" en la prosa del autor, si bien es cierto que uno acaba acostumbrándose a ello. 

A diferencia de otras novelas en las que el autor escribe párrafos y párrafos de naderías que sólo sirven para reiterar ideas ya expuestas, en 'La carretera' toda la información dada es crucial. La razón radica en que no está detallando un mundo de sobra conocido por el que lee, sino que se trata de universo nuevo y desconocido. Se necesita, por tanto, que el escritor calque la atmósfera que ha creado para la novela en su cabeza y la transcriba al papel con la mayor exactitud posible. 

Pese a lo que pueda parecer, la acción siempre avanza a buen ritmo y llegado a un punto la intriga es tal que uno solo quiere ponerse a leer para averiguar qué les sucede a ambos protagonistas. 
El libro se termina muy rápido, en un par de días. Doscientas cincuenta páginas que pasan en un suspiro. Hacía tiempo que una novela no me mantenía tan enganchada. 

El final divide a los lectores. Muchos están decepcionados con él y a otros les ha gustado. Yo pertenezco al segundo grupo. Dadas las circunstancias, creí que la conclusión de esta obra sería mucho más cruel. Agradezco al autor que haya dejado una puerta abierta al optimismo porque si no 'La carretera' hubiera sido una obra dura de encajar. 

Conclusión

Recomiendo esta novela, pero no a todos los lectores. Sólo va a gustar a los que no les importe sumergirse en una historia que va más allá del entretenimiento, de pasar el rato. 'La carretera' da qué pensar y te mantiene en vilo. Hay partes que no resultan agradables de leer, pero por eso mismo la lectura invita a seguir leyendo. Cormac McCarthy es un escritor que no adorna la realidad. La plasma en sus escritos en su variedad más desgarradora y esto no siempre atrae al gran público. Depende del tipo de lecturas que más guste a cada uno, esta será una elección perfecta o un completo desastre.


Valoración: 8/10
¿Recomendada?: Sí.
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