Maeva, 2.012
Premios: premio Libro Revelación de Barnes & Noble y premio Libro del Mes en Amazon
Precio: 19,80 €
Adquisción: a través de eBay
"La música estuvo presente, siempre".
El autor
Alex George es un autor inglés nacido en 1.970. Estudió derecho en Oxford y ejerció como abogado en Londres y París antes de trasladarse definitivamente a Estados Unidos y dedicarse por completo a la escritura. Su primera novela, 'Working It Out' (sin traducción al castellano), fue considerada por The Times como uno de los diez mejores libros de 1.999.
'El sonido de la vida' es su cuarta novela y también ha sido galardonada con varios premios. Se publicará próximamente en más de diez países europeos. En la actualidad, Alex George vive en Beatrice, Misuri, ciudad donde se desarrolla esta novela.
Sinopsis
Hanover, Alemania, 1.904. Frederick y Jette son una pareja poco convencional cuyo destino se une al conocerse una cálida tarde de primavera en el parque de Grosse Garten. Frederick posee el don de la música, y, Jette, a pesar de su falta de gracia femenina, una sensibilidad especial para apreciar una delicada melodía. Al escuchar de boca de Frederick un aria de La Bohème de Puccini, reconoce en él al hombre de su vida. Poco después, Jette se queda embarazada, y ante la rotunda desaprobación de su madre, deciden huir juntos y embarcarse en el primer buque que zarpe hacia el Nuevo Mundo. El azar les lleva a una pequeña ciudad de Misuri, donde da comienzo la gran historia de amor y supervivencia de cuatro generaciones de una misma familia.
Mi crítica
Mi intuición me decía que esta novela me iba a gustar. Bueno, eso y algunas reseñas positivas que leí sobre ella. Han acertado, a medias. 'El sonido de la vida' comenzó muy bien. Es una saga familiar que, por desgracia, va de más a menos en todos los aspectos posibles: personajes, ritmo, argumento, tono de la narración...
Considero que Alex George es, primero, un contador de historias y, después, un novelista. Domina el uso de la elipsis: la historia, en su primera parte, siempre presenta el ritmo adecuado, adaptándose a la narración. El estilo realmente no destaca por nada especial, bajo mi punto de vista, exceptuando un par de juegos de palabras ingeniosos que, desgraciadamente, hacen necesaria una aclaración por parte del traductor para que no se pierdan.
Pienso que, cuando el testigo pasa de Jette y Frederick a sus hijos, 'El sonido de la vida' deja atrás cierto encanto que proporcionaban estos dos personajes. Dicho encanto queda totalmente disipado cuando a su vez, la narración recae en sus nietos un par de cientos de páginas después. Algunos tramos son poco creíbles, como la amigable tolerancia de la familia protagonista hacia las personas de color, algo impensable en los años veinte del pasado siglo en aquel entorno rural.
En general, la novela tiene un ritmo fluido y las páginas van pasando sin que uno se dé cuenta durante la primera mitad. Se nota el cariño y la dedicación que ha puesto Alex George en su proyecto. Esto ha conseguido traspasar las páginas y llegar intacto al lector, en mi opinión. No puedo, sin embargo, afirmar lo mismo en el caso de la segunda parte de la novela.
'El sonido de la vida' parece otra novela en su segunda mitad. La historia de Jette y Frederick es especial y me gustó mucho. La historia de Joseph y Rosa cuando eran niños no es tan espectacular, pero no me disgustó. En cambio, cuando el testigo es cedido a los hijos de estos, el libro no vuelve a ser el mismo, en mi opinión.
Para empezar, porque la acción se vuelve mucho menos interesante. El personaje de James (nieto de Frederick y Jette) es un adolescente huraño y solitario que solo piensa en el sexo. No me gustó el cambio de unos personajes consistentes y con carácter (sus abuelos) a uno asustadizo y pusilánime que vive de los recuerdos que nunca se materializaron.
No pude simpatizar ni comprender al personaje de James. 'El sonido de la vida' se vuelve un tanto oscura, con tintes pesimistas que de ninguna manera se hallan en las primeras páginas de la obra, en la que el optimismo vence a pesar de las circunstancias. La vida de James deprime, no tanto porque el destino no haya sido generoso con él, sino por cómo se toma los acontecimientos que le afectan. James es un personaje corriente, sin nada especial, gris y nada carismático.
Incluso me dio la impresión de que en esta segunda mitad el vocabulario se volvía mucho más vulgar, menos cuidado. Quizá esta percepción haya que achacarla a mi creciente desencanto, pero cada vez hallaba más detalles, más argumentos, para indignarme con lo que leía.
Además, me ha sorprendido, y no precisamente para bien, el hecho de que apenas se utilice la música como hilo conductor de la novela. Sí, está presente, pero de una manera bastante tenue, débil, va y viene. En mi opinión, el autor desaprovecha este recurso, que podría haber dado mucho más de sí. La mujer tocando el violín que aparece en la portada es un engaño, pues en la novela ninguna mujer emplea semejante instrumento en ningún pasaje.
Antes del final, Alex George desvela un secreto de familia que no se podía intuir pues en la trama no se ha hecho antes alusión a dicha incógnita. Sea como fuere, es una sorpresa inesperada que, lo reconozco, sí me ha gustado: dicho giro no ha estado mal.
El final pone al lector al corriente de la manera en que terminan casi todos los personajes que han ido apareciendo a lo largo de la novela. Alex George se encarga de atar todos y cada uno de los cabos de modo que ninguno queda suelto o pendiente de resolver.
Conclusión
Que una novela vaya de menos a más es incluso comprensible, pero que este orden se revierta no me resulta natural. Si un autor ha demostrado en páginas anteriores lo que es capaz de hacer, no entiendo por qué baja el nivel o se aleja del modo en que ha comenzado su novela.
Recomiendo la lectura de esta obra pero no sin dejar de advertir a los lectores que 'El sonido de la vida' tiene ciertos puntos flacos que no deberían pasar desapercibidos. Por desgracia, en mi opinión, el bajón que presenta la novela recién estrenada su segunda mitad no remonta nunca. Aconsejo no ir con las expectativas demasiado altas para poder disfrutarla. Los que prefieran las sagas familiares, sin duda lo harán.
Valoración: 7/10
¿Recomendada?: Sí.


