Alianza Editorial, 2.012
Premios: ninguno
Precio: 18 €
Adquisición: colaboración con la editorial
"- (...)soy egoísta. No quiero que mueras tú por salvar al novio de otra chica. Si eso me hace ser mala, entonces lo siento, pero tú no sabes lo que es estar separada de todas las personas a las que quieres. Estaba sola. Entonces te encontré a ti. No quiero volver a estar sola otra vez".
La autora
Poca es la información disponible sobre esta autora, Natasha Solomons. Nació en 1.980 cerca de Londres (Inglaterra) y actualmente vive en una zona rural con su marido, junto al cual escribe regularmente obras de teatro.
Está, además, finalizando sus estudios sobre poesía del siglo XVIII y ha escrito, hasta la fecha, dos novelas: 'Mister Rosenblum sueña en inglés' -inspirada en la vida de su abuelo, un inmigrante judío alemán que inmigró a Reino Unido cuando estalló la segunda guerra mundial- y 'La viola de Tyneford House' (2.012) ambas ambientadas en la misma época y publicadas ya en España, así como en una docena de países más.
Sinopsis
Viena ha dejado de ser un lugar apacible tras la llegada al poder de los nazis. La única salida es marcharse. Elise Landau lo consigue por medio de un anuncio de trabajo: en la mansión isabelina de Tyneford, en la lejana Inglaterra, necesitan una doncella. Hija de un escritor y de una cantante de ópera, mimada desde su infancia, Elise tendrá que trabajar de camarera. Ella, que siempre tuvo servicio en casa, no sabe cocinar, ni dar brillo a la plata, ni cera a los suelos, ni servir el té.
Mi crítica
Me gustó mucho el hecho de que la protagonista, Elise Landau, no fuese típica. En multitud de novelas ambientadas en la segunda guerra mundial, las muchachas judías suelen ser retratadas bien como mujeres con una fuerte personalidad, o bien un tanto tímidas y retraídas. En cualquier caso, casi siempre son hermosas. No se cumple esta regla con Elise Landau: ella no es demasiado agraciada y además está un poco rellenita. Apenas existen personajes femeninos de esta condición protagonizando novelas actuales, y me ha gustado que su físico no sea perfecto.
Me gustó que la novela no fuese predecible. Apenas pude hallar tópicos en ella y además, la personalidad de la protagonista está muy bien plasmada y es muy rica en matices. El rasgo que, sin duda, más destaca en Elise Landau es la rebeldía.
En esta novela hay una guerra de por medio y ya iba imaginando mientras leía que el conflicto acabaría por desarmar las bucólicas escenas que se producen en Tyneford antes de que estalle. Elise Landau se ve obligada a vivir un destino cruel y trágico como pocos, pero ella no es de las que se doblegan tan fácilmente.
El ritmo también me convence: es bastante regular, salvo las últimas cien páginas, en las que la acción se ralentiza de manera notable. Es lo que menos me ha convencido de la novela, a pesar de que es una obra que se lee bastante fácilmente.
Tampoco me ha gustado encontrar erratas, más de las que suelo hallar en las novelas que leo. Espero que desde Alianza Editorial hayan tomado nota de esto y que rectifiquen la redacción de cara a futuras ediciones.
He leído que ciertos lectores han comparado 'La viola de Tyenford house' con 'La casa de Riverton'. En mi opinión, no tienen nada que ver, salvo que ambas se desarrollan en épocas y lugares similares. El estilo narrativo es completamente diferente (Natasha Solomons no entra tanto en detalle) y la manera de concluir las historias de Kate Morton en un crescendo taquicárdico no es comparable al de ningún otro autor.

El final me ha gustado mucho. Refleja muy bien las palabras que aparecen en la cubierta de la novela: "Aquello no eran la vida y el amor que ella había esperado, pero en cualquier caso era amor". No puedo añadir más, no quiero dar más pistas.
Conclusión
No me importaría volver a leer algo de Natasha Solomons en un futuro porque creo que ha hecho de 'La viola de Tyneford house' una novela más que decente.
Gracias a Alianza Editorial por haberme cedido el ejemplar.
'La viola de Tyneford house' es una novela que me ha gustado bastante. Desde el principio y a pesar de que no siempre me hayan convencido las decisiones que ha tomado la autora, he podido disfrutar de esta novela que, sin dudo, recomiendo. La introducción dura poco y en seguida Natasha Solomons hace que el lector entre en materia. En esta obra, los objetos parecen cobrar vida y en muchas ocasiones adoptan la importancia de un personaje, como si fueran uno más: la mansión de Tyneford y la viola son claves, como bien se indica en un título que da pistas sobre esto mismo.
Me gustó mucho el hecho de que la protagonista, Elise Landau, no fuese típica. En multitud de novelas ambientadas en la segunda guerra mundial, las muchachas judías suelen ser retratadas bien como mujeres con una fuerte personalidad, o bien un tanto tímidas y retraídas. En cualquier caso, casi siempre son hermosas. No se cumple esta regla con Elise Landau: ella no es demasiado agraciada y además está un poco rellenita. Apenas existen personajes femeninos de esta condición protagonizando novelas actuales, y me ha gustado que su físico no sea perfecto.
'La viola de Tyneford house' tampoco es la típica historia y eso hizo que mis ganas de seguir leyendo aumentaran. La autora tiene un peculiar estilo narrativo, que se caracteriza sobre todo por las amplias y precisas descripciones que realiza sobre el paisaje campestre de las tierras inglesas: llenan el libro. Me ha gustado mucho leer los pasajes a medida que cambiaban las estaciones, pues en ese momento se puede apreciar con muchísima mayor facilidad el mejor rasgo de la escritura de Natasha Solomons.
Me gustó que la novela no fuese predecible. Apenas pude hallar tópicos en ella y además, la personalidad de la protagonista está muy bien plasmada y es muy rica en matices. El rasgo que, sin duda, más destaca en Elise Landau es la rebeldía.
En esta novela hay una guerra de por medio y ya iba imaginando mientras leía que el conflicto acabaría por desarmar las bucólicas escenas que se producen en Tyneford antes de que estalle. Elise Landau se ve obligada a vivir un destino cruel y trágico como pocos, pero ella no es de las que se doblegan tan fácilmente.
Los personajes que se pueden encontrar en 'La viola de Tyneford house' son, en general, bastante memorables: tanto los criados como los señores de la casa, Kit y Christopher Rivers, desempeñan, en el fondo, un entrañable papel. Natasha Solomons consigue que el lector coja cariño fácilmente a cada uno de ellos a medida que las páginas van quedando detrás.
El ritmo también me convence: es bastante regular, salvo las últimas cien páginas, en las que la acción se ralentiza de manera notable. Es lo que menos me ha convencido de la novela, a pesar de que es una obra que se lee bastante fácilmente.
Tampoco me ha gustado encontrar erratas, más de las que suelo hallar en las novelas que leo. Espero que desde Alianza Editorial hayan tomado nota de esto y que rectifiquen la redacción de cara a futuras ediciones.
Algunas relaciones entre personajes son un tanto difíciles de creer, sobre todo por la cercanía que se produce entre figuras de distinta condición social, pero precisamente aquí reside la respuesta a la pregunta de por qué esta novela es tan poco convencional: Natasha Solomons se las ingenia para, a pesar de que resulte extraño, el lector disfrute con el mundo que la autora ha creado especialmente para sus lectores.
He leído que ciertos lectores han comparado 'La viola de Tyenford house' con 'La casa de Riverton'. En mi opinión, no tienen nada que ver, salvo que ambas se desarrollan en épocas y lugares similares. El estilo narrativo es completamente diferente (Natasha Solomons no entra tanto en detalle) y la manera de concluir las historias de Kate Morton en un crescendo taquicárdico no es comparable al de ningún otro autor.

Pensé que una vez estallase la guerra, la acción se precipitaría y que el ambiente sería más intenso pero, una vez más, me equivoqué con esta novela tan poco predecible. Es a partir de este momento cuando la obra se vuelve un poco menos adictiva y todo parece detenerse.
Entiendo que esto suceda: la autora prepara el terreno para que maduren ciertos cambios en las vidas de los protagonistas que, si se hubieran dado de manera precipitada, hubiesen arruinado la novela por completo. Sin embargo, para mi la espera ha estado cerca de no merecer la pena.
Además, tampoco me ha gustado el hecho de que los barcos tengan cierta importancia dentro de la novela. Supongo que es lógico: la mansión Tyneford se encuentra al lado del mar. Sin embargo, todo lo que tiene que ver con ellos me resulta terriblemente aburrido, esto ya a título personal.
El final me ha gustado mucho. Refleja muy bien las palabras que aparecen en la cubierta de la novela: "Aquello no eran la vida y el amor que ella había esperado, pero en cualquier caso era amor". No puedo añadir más, no quiero dar más pistas.
Conclusión
'La viola de Tyneford house' es, ante todo, una novela romántica. Las circunstancias de la segunda guerra mundial sirven de telón de fondo para esta extraña y al mismo tiempo bella historia de amor.
Es una novela triste, esa es la realidad. Más triste de lo que había imaginado antes de leerla, pero en cualquier caso pienso que merece la pena. Dadas las circunstancias, es lógico que los trágicos acontecimientos no acompañen.
La recomiendo a todos aquellos que deseen leer una novela romántica ambientada en la segunda guerra mundial, con un toque diferente, unos personajes muy buenos y unos movimientos, en la mayoría de casos, poco predecibles. No me importaría volver a leer algo de Natasha Solomons en un futuro porque creo que ha hecho de 'La viola de Tyneford house' una novela más que decente.
Gracias a Alianza Editorial por haberme cedido el ejemplar.
Valoración: 7,5/10
¿Recomendada?: Sí.
*Gracias a Alianza Editorial por haberme cedido el ejemplar.
*Gracias a Alianza Editorial por haberme cedido el ejemplar.
