Zeta, 2.005
Premios: ninguno.
Precio: 10 € (edición de bosillo)
Adquisición: biblioteca
El autor
John Katzenbach es un autor estadounidense nacido en 1.950 en Estados Unidos. Posee una larga trayectoria como periodista especializado en temas judiciales, trabajo que ha ido compaginando con la escritura. También ha trabajado como guionista en películas basadas en obras propias. Autor de numerosas obras entre que las destacan: 'La Historia Del Loco', 'Al Calor Del Verano' (nominada al Premio Edgar) y llevada al cine, 'El Psicoanalista' y 'La Guerra De Hart'.
Sinopsis
Han pasado veinte años desde que el Western State Hospital cerró sus puertas y sus últimos pacientes se reintegraron a la sociedad. Francis Petrel tenía poco más de veinte años cuando su familia lo recluyó en el psiquiátrico tras una conducta imprevisible y la crisis posterior. Ahora, alcanzada la mediana edad, lleva una vida sin rumbo y solitaria, alejado en un piso barato y permanentemente medicado para acallar el coro de voces en su cabeza.
Mi crítica
Cuando leí esta novela tenía muy reciente la lectura de otra y ello interfirió en mi valoración de 'La historia del loco'. Estoy hablando de 'Los renglones torcidos de Dios'. Escritores muy diferentes que han firmado obras similares en cuanto a ambientación. El resultado final, al menos para mí, fue radicalmente diferente en cuanto a experiencia lectora. A mi parecer, 'Los renglones torcidos de Dios' es una obra mucho más completa y mucho más verosímil dentro de su contexto. La diferencia radica en que mientras Torcuato Luca de Tena hizo pasar por loca a su protagonista para poder escribir con la mayor precisión posible su novela, John Katzenbach, en comparación, parece que se ha alquilado un par de películas sobre los habitantes de los psiquiátricos para extraer de ellas todos los tópicos posibles.
La verdad es que la novela de John Katzenbach no me gustó demasiado: ni los personajes, ni los escenarios, ni los diálogos, ni la estructura, ni por supuesto la resolución de la trama. Para empezar, el protagonista, Francis Petrel, es para mi el peor personaje de la novela. Su mote en el Western State Hospiral es Pajarillo (todos los internos y sus empleados eran llamados por su mote y si no tenían, al llegar se les adjudicaba uno). Este procedimiento tenía una razón de ser: eran bautizados de nuevo con el fin de que no recordaran su vida anterior, iniciando, de este modo, una nueva. El mote ya de por sí no me encaja con un loco que oye voces. Se justifica este apodo con una explicación a mi juicio un tanto irrisoria. Considero que John Katzenbach podría haberse inventado algo mejor.
Aquí no acaba la cosa. Algunos comportamientos de Pajarillo no sólo son extraños (sí, incluso para un loco como él) sino que son totalmente improcedentes, o típicas, y no se explican por más vueltas que le demos. Sí, un loco hace locuras, pero lo que sucede en las páginas de esta novela no sorprende. Por ejemplo: en una escena de la página cuarenta, Pajarillo empieza a escribir una historia en las paredes en vez de en un papel. Esto se ha visto en numerosas películas, series y novelas. No aporta nada nuevo.
Las cien primeras páginas, aproximadamente, son las únicas que poseen en mi opinión cierto morbo hipnotizante y me mantuve enganchada a la lectura y realmente me apetecía seguir leyendo, pero incluso desde el principio todo me resultó demasiado típico. Poli bueno y poli malo en los interrogatorios. La fiscal del distrito tía-buena-macizorra pero con un pasado oscuro. Pacientes que se balancean, pacientes que suplantan identidades (pero de Cleopatra y Napoleón, al que llaman afectuosamente Nappy). Más apodos ingeniosos: aparte de Pajarillo tenemos a Negro Grande y Negro Chico (auxiliares) y Rubita, la víctima. Puede que estos motes sonaran bien en el original y que al traducirlos hayan perdido su gracia, pero lo dudo. ¿Cómo voy a tomarme la historia en serio con esos nombres?
En definitiva, 'La historia de un loco' está poblada por personajes sumamente estereotipados a los que el autor añade un par de rasgos sumamente excéntricos. Si a ello le sumamos que tampoco me terminaron de convencer las descripciones, mal vamos. El final no es para tirar cohetes ni mucho menos. No es demasiado predecible, pero en cambio es algo rebuscado. No me gustó.
Conclusión
'La historia de un loco' se compone de más de quinientas páginas, y cuanto más avanzaba más ganas tenía de que terminara todo y de que atraparan al asesino, no ya por curiosidad sino por aburrimiento. El misterio se diluye y se empaña, si es que alguna vez hubo alguno. El principio no estuvo mal, pero de las páginas centrales no puedo decir lo mismo: me dieron ganas de saltárselas e ir a mirar el final directamente. Después de esta experiencia, dudo mucho que me atreva con 'El Psicoanalista', su obra más famosa. Por supuesto no lo recomiendo. Si a alguien le atrae el tema que trata la novela, aconsejo leer Los renglones torcidos de Dios'.
¿Recomendada?: No.
