Lumen, 2.013
Premios: ninguno.
Precio: 20,90 €
Adquisición: librería de segunda mano.
La autora
Ya presenté a la autora, la británica Diane Setterfield, en la reseña de 'El cuento número trece'.
Sinopsis
William acababa de cumplir diez años cuando consiguió la admiración de todos sus amigos: su ojo experto apuntó a un grajo que descansaba en un árbol lejano y, tras un instante de concentración, el tirachinas dio en el blanco. Una chiquillada que desde entonces cambió su vida. William se propuso olvidar el pasado, trabajando duro para adelantarse al tiempo y a sus leyes. Los años fueron pasando, y un hombre vestido de negro empezó a rondar a William en las circunstancias más trágicas. Nació así una extraña unión entre los dos caballeros, y se inauguró en Londres una tienda espléndida, donde se exponían las telas y los complementos adecuados para el duelo de los difuntos. El negocio fue un éxito, y William durante un tiempo pensó que su apuesta por el olvido era acertada, pero llegó un día en que un grajo muy negro surcó el techo acristalado del almacén y de golpe el pasado volvió, cargado de secretos y dispuesto a tomarse su venganza...
Mi crítica
Tenía muchas ganas de leer lo nuevo de Diane Setterfield, ya que había llovido desde la publicación de 'El cuento número trece', que me gustó bastante. Por desgracia, esta segunda novela no me ha convencido demasiado. La razón por la cual opino esto es porque a pesar de que se parta de una idea a mi juicio interesante, algo ha faltado todo el tiempo, de principio a fin.
No sabría explicar qué ha sido concretamente, han sido un conjunto de cosas. Esperé y esperé a que algo cambiase, que un giro diese la vuelta al asunto, pero este nunca llegó. El hecho de que la muerte sea una de las protagonistas de esta novela y que lo engulla todo, me gustó. Ese halo gótico que no solo envuelve la novela, sino que la tiñe por completo me ha resultado muy interesante. Gracias a 'El hombre que perseguía al tiempo' he descubierto costumbres de la época victoriana que desconocía hasta ahora. Por aquel entonces, la Dama Negra estaba más presente en las vidas de aquellas gentes de lo que está ahora en las nuestras y esto se refleja muy bien en la obra.
A mi juicio, la autora no ha sabido sacarle todo el partido que correspondía a su propia idea. El argumento nace de un hecho que al principio parece no tener demasiada importancia en la vida de William, el protagonista, pero poco a poco va marcando toda su existencia, condicionando todos sus momentos. Bajo mi punto de vista, este acontecimiento no tiene la suficiente fuerza como para sustentar toda la trama, pero esta es una conclusión puramente subjetiva.
Leyendo 'El hombre que perseguía al tiempo' tuve presente siempre el poema de 'El cuervo' de Edgar Allan Poe. Quizá Diane Setterfield haya querido hacer un homenaje a este autor con su novela, al mismo tiempo que intenta despertar la curiosidad del lector por este animal, que particularmente me gusta mucho por lo inteligente que es.
Progresivamente, el protagonismo de William va dando paso al del señor Bellman, y luego a su locura desquiciante, que casi podría decirse es un personaje nuevo dentro de la obra. Esta transición no ha estado mal llevada en mi opinión y sin embargo como antes mencionaba, me seguía faltando algo que no terminaba de llegar. Ni siquiera el final me ha parecido nada del otro mundo. Por lo tanto, bajo mi punto de vista esta no es una novela redonda y es una pena pues la idea de la que parte es interesante, como decía anteriormente, pero no tanto la manera en que esta se desarrolla a lo largo de las páginas.
Lo que sí querría destacar de la novela es el nivel de detalle que se da en lo que a la fúnebre industria del luto respecta. Toda la parafernalia que rodeaba a la muerte de una persona en la época de la Inglaterra victoriana se termina convirtiendo en fuente de riquezas para el señor Bellman, que sustenta su imperio en la muerte. Un negocio redondo que no puede salir mal. 'El hombre que perseguía al tiempo' es una novela oscura, en la que las oportunidades se extinguen con el deceso de las personas que rodean al protagonista, cuyas relaciones se extinguen en detrimento de la expansión de su lúgubre imperio.
Lo que no ha funcionado en la novela, bajo mi perspectiva, han sido varios factores, entre los cuales destacaría una ausencia total de profundidad psicológica en los personajes secundarios, que apenas tienen la relevancia que merecen. Ninguno está del todo perfilado, y entre ellos, Black debería haber tenido mucha más presencia en la obra. Además, a partir de la segunda mitad de 'El hombre que perseguía al tiempo' la novela parece que no avanza, que se da vueltas y vueltas a lo mismo.
Conclusión
'El hombre que perseguía al tiempo' no es una mala novela, pero no me ha conquistado. Esperaba más viniendo de la autora de 'El cuento número trece'. Sé que ha defraudado a más personas, no soy la única que opina de esta manera. No creo que sea una obra recomendable para todo tipo de lectores, por ello en esta ocasión no voy a aconsejar su lectura aunque tampoco me decanto por lo contrario.
Me quedo, tras la lectura de este libro, con la buena recreación que logra obtener Diane Setterfield de la más oscura de las facetas de la época victoriana. Si a alguien le interesa el tema que trata la obra, seguramente disfrute de 'El hombre que perseguía al tiempo'. Si por el contrario las dudas surgen, aconsejo no leer esta novela. Por desgracia, el hecho de que esta obra haya tenido sus más y sus menos harán que la próxima vez me lo piense dos veces antes de leer un nuevo libro de Diane Setterfield. Imagino que, al ritmo que ha llevado anteriormente, tendremos que esperar otros cuatro o cinco años para que una nueva historia vea la luz.
Valoración: 6,5/10.










