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sábado, 2 de mayo de 2015

El hombre que perseguía al tiempo, Diane Setterfield







Lumen, 2.013
Premios: ninguno.
Precio: 20,90 €
Adquisición: librería de segunda mano.








La autora

Ya presenté a la autora, la británica Diane Setterfield, en la reseña de 'El cuento número trece'.

Sinopsis

William acababa de cumplir diez años cuando consiguió la admiración de todos sus amigos: su ojo experto apuntó a un grajo que descansaba en un árbol lejano y, tras un instante de concentración, el tirachinas dio en el blanco. Una chiquillada que desde entonces cambió su vida. William se propuso olvidar el pasado, trabajando duro para adelantarse al tiempo y a sus leyes. Los años fueron pasando, y un hombre vestido de negro empezó a rondar a William en las circunstancias más trágicas. Nació así una extraña unión entre los dos caballeros, y se inauguró en Londres una tienda espléndida, donde se exponían las telas y los complementos adecuados para el duelo de los difuntos. El negocio fue un éxito, y William durante un tiempo pensó que su apuesta por el olvido era acertada, pero llegó un día en que un grajo muy negro surcó el techo acristalado del almacén y de golpe el pasado volvió, cargado de secretos y dispuesto a tomarse su venganza...

Mi crítica

Tenía muchas ganas de leer lo nuevo de Diane Setterfield, ya que había llovido desde la publicación de 'El cuento número trece', que me gustó bastante. Por desgracia, esta segunda novela no me ha convencido demasiado. La razón por la cual opino esto es porque a pesar de que se parta de una idea a mi juicio interesante, algo ha faltado todo el tiempo, de principio a fin.

No sabría explicar qué ha sido concretamente, han sido un conjunto de cosas. Esperé y esperé a que algo cambiase, que un giro diese la vuelta al asunto, pero este nunca llegó. El hecho de que la muerte sea una de las protagonistas de esta novela y que lo engulla todo, me gustó. Ese halo gótico que no solo envuelve la novela, sino que la tiñe por completo me ha resultado muy interesante. Gracias a 'El hombre que perseguía al tiempo' he descubierto costumbres de la época victoriana que desconocía hasta ahora. Por aquel entonces, la Dama Negra estaba más presente en las vidas de aquellas gentes de lo que está ahora en las nuestras y esto se refleja muy bien en la obra.

A mi juicio, la autora no ha sabido sacarle todo el partido que correspondía a su propia idea. El argumento nace de un hecho que al principio parece no tener demasiada importancia en la vida de William, el protagonista, pero poco a poco va marcando toda su existencia, condicionando todos sus momentos. Bajo mi punto de vista, este acontecimiento no tiene la suficiente fuerza como para sustentar toda la trama, pero esta es una conclusión puramente subjetiva.

Leyendo 'El hombre que perseguía al tiempo' tuve presente siempre el poema de 'El cuervo' de Edgar Allan Poe. Quizá Diane Setterfield haya querido hacer un homenaje a este autor con su novela, al mismo tiempo que intenta despertar la curiosidad del lector por este animal, que particularmente me gusta mucho por lo inteligente que es.

Progresivamente, el protagonismo de William va dando paso al del señor Bellman, y luego a su locura desquiciante, que casi podría decirse es un personaje nuevo dentro de la obra. Esta transición no ha estado mal llevada en mi opinión y sin embargo como antes mencionaba, me seguía faltando algo que no terminaba de llegar. Ni siquiera el final me ha parecido nada del otro mundo. Por lo tanto, bajo mi punto de vista esta no es una novela redonda y es una pena pues la idea de la que parte es interesante, como decía anteriormente, pero no tanto la manera en que esta se desarrolla a lo largo de las páginas.

Lo que sí querría destacar de la novela es el nivel de detalle que se da en lo que a la fúnebre industria del luto respecta. Toda la parafernalia que rodeaba a la muerte de una persona en la época de la Inglaterra victoriana se termina convirtiendo en fuente de riquezas para el señor Bellman, que sustenta su imperio en la muerte. Un negocio redondo que no puede salir mal. 'El hombre que perseguía al tiempo' es una novela oscura, en la que las oportunidades se extinguen con el deceso de las personas que rodean al protagonista, cuyas relaciones se extinguen en detrimento de la expansión de su lúgubre imperio.

Lo que no ha funcionado en la novela, bajo mi perspectiva, han sido varios factores, entre los cuales destacaría una ausencia total de profundidad psicológica en los personajes secundarios, que apenas tienen la relevancia que merecen. Ninguno está del todo perfilado, y entre ellos, Black debería haber tenido mucha más presencia en la obra. Además, a partir de la segunda mitad de 'El hombre que perseguía al tiempo' la novela parece que no avanza, que se da vueltas y vueltas a lo mismo.

Conclusión

'El hombre que perseguía al tiempo' no es una mala novela, pero no me ha conquistado. Esperaba más viniendo de la autora de 'El cuento número trece'. Sé que ha defraudado a más personas, no soy la única que opina de esta manera. No creo que sea una obra recomendable para todo tipo de lectores, por ello en esta ocasión no voy a aconsejar su lectura aunque tampoco me decanto por lo contrario.

Me quedo, tras la lectura de este libro, con la buena recreación que logra obtener Diane Setterfield de la más oscura de las facetas de la época victoriana. Si a alguien le interesa el tema que trata la obra, seguramente disfrute de 'El hombre que perseguía al tiempo'. Si por el contrario las dudas surgen, aconsejo no leer esta novela. Por desgracia, el hecho de que esta obra haya tenido sus más y sus menos harán que la próxima vez me lo piense dos veces antes de leer un nuevo libro de Diane Setterfield. Imagino que, al ritmo que ha llevado anteriormente, tendremos que esperar otros cuatro o cinco años para que una nueva historia vea la luz.

Valoración: 6,5/10.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Tu nombre después de la lluvia, Victoria Álvarez








Lumen, 2.014
Premios: ninguno.
Precio: 22,90 €
Adquisición: regalo.








"El miedo a la muerte puede ser un enemigo más poderoso que la misma muerte".

La autora

Victoria Álvarez es una joven escritora nacida en Salamanca en 1.986. A pesar de su juventud ya cuenta en su haber con distintos premios literarios, entre ellos el Torrente Ballester. Es historiadora del arte y especializada en literatura del siglo XIX. En 2.011 publicó 'Hojas de dedalera', seguido de 'Las Eternas' en 2.012, dos novelas que han tenido gran acogida por parte de los lectores. Su obra hasta ahora ha sido traducida al italiano y al alemán. En 2.014 publicó 'Tu nombre después de la lluvia'.

Sinopsis

A principios de siglo, un grupo de investigadores sobre fenómenos paranormales resuelven el caso un espíritu atrapado entre las paredes de un castillo irlandés. Victoria Álvarez es una joven escritora salmantina, que ya tiene en su haber distintos premios literarios, entre ellos el Torrente Ballester. Es historiadora del arte y especializada en literatura del siglo XIX. En 2.011 publicó 'Hojas de dedalera', seguido de 'Las Eternas' en 2.012. Su obra hasta ahora ha sido traducida al italiano y al alemán.

Mi crítica

Me ha sucedido con 'Tu nombre después de la lluvia' algo parecido a la experiencia que viví con 'El color de los sueños': otro caso de expectativas elevadas que, por una serie de circunstancias, no se han visto superadas con la consiguiente decepción por mi parte. Mi opinión de Victoria Álvarez como escritora tras la lectura de su última novela es que sí, tiene madera, pero su talento todavía no está pulido del todo, le falta camino por recorrer.

Bajo mi punto de vista, el peor rasgo de 'Tu nombre después de la lluvia' es un ritmo narrativo demasiado lento a lo largo de toda la obra. La trama tarda unas cien páginas en arrancar. Cien páginas es demasiado: el detonante (la carta) tendría que haber aparecido mucho antes. Además, ha habido ciertos detalles a lo largo de la novela que no me han terminado de convencer.

Un ejemplo que apoya lo que afirmo sin destripar la trama sería la aventura vivida por uno de los personajes principales (Lionel) en Egipto. Personalmente opino que dicho pasaje es uno de los más potentes de la obra, y sin embargo me desilusionó que después no hubiese más conexión entre los hechos acontecidos en dicho país y los que suceden en Irlanda. Ese “inicio de subtrama” que realmente no llega a despegar está, a mi modo de ver, desaprovechado, y podría haber dado mucho más de sí aportando un toque de originalidad al argumento, que promete apoyarse bastante en las novelas góticas del diecinueve.

Algo que quizá estuvo mal por mi parte y no por la de la novelista fue esperar escenas no que infundieran miedo, pero sí inquietud, al tratarse 'Tu nombre después de la lluvia' de una novela inspirada en los clásicos góticos. Los pasajes más significativos no estuvieron a la altura de lo que considero esencial en este tipo de género, bajo mi punto de vista, y eso me decepcionó. Hablo de expectativas propiciadas por mi percepción de los clásicos en los que se supone que esta obra está inspirada, y no tiene por qué coincidir (de hecho, en la mayoría de casos no coincide) con la valoración que la mayoría de los lectores ha tenido de esta novela.

Los personajes tampoco me han terminado de convencer. No he conseguido conectar con ninguno de ellos, me han resultado un tanto distantes. Es cierto que cada uno de ellos tiene su personalidad bien definida, pero Victoria Álvarez no profundiza en sus caracteres todo lo que en mi opinión debería. Considero que tienen un modo de ser “decimonónico” en mayor o menor grado (la manera de hablar de la época, de comportarse, de pensar...) y esto sería un acierto de no ser porque me resulta forzada esta característica, como si estuviera impuesta y no fuese del todo natural en ellos, sobre todo, lo percibí en los diálogos. No siempre, tan solo en determinadas ocasiones, y en algunos personajes más que en otros.

Sin duda, la parte que más cuesta arriba se me hizo fue el ecuador de la novela. Aunque Victoria Álvarez acelera paulatinamente el ritmo a medida que 'Tu nombre después de la lluvia' va avanzando, a mi juicio siempre fue unos pasos por detrás de lo que hubiera sido adecuado. Definitivamente, considero que la novela va de menos a más, lo que siempre resulta grato al lector.

A medida que el final se va acercando la obra mejora, bajo mi punto de vista. La parte sobrenatural de la novela me ha defraudado un poco, de nuevo, supongo, debido a ideas preconcebidas que tenía a raíz de mi bagaje lector. Jamás hubiera esperado toparme con un misterio que afectara más a los vivos que a los muertos, y por ese lado debo admitir que 'Tu nombre después de la lluvia' no parte de una idea predecible. Aunque no ha sido una sorpresa desagradable, tampoco me ha terminado de encajar esta idea con las otras piezas que componen la obra.

El final he de decir que sí me ha gustado, aunque el epílogo, bajo mi punto de vista, está de más a menos que la autora tenga pensando escribir una segunda parte de esta historia.

Conclusión

Sinceramente pienso que a esta joven autora le queda todavía camino por recorrer para estar al nivel que yo esperaba encontrar tras leer numerosas reseñas positivas. Creo que dejaré pasar un tiempo hasta que vuelva a leer algo nuevo de Victoria Álvarez, veamos si en unos años la cosa cambia y llego a una obra suya despojándome de ideas preconcebidas que tanto daño han hecho a esta experiencia lectora. No es recomendable comenzar una lectura con expectativas tan altas, pero no creo que toda la culpa sea mía. Me ha decepcionado un poco el desarrollo de la trama, los personajes y el ritmo. La obra, bajo mi punto de vista, podría haber dado más de sí.

No la voy a recomendar, pero tampoco opto por lo contrario. Espero que los que tengan pendiente de leer 'Tu nombre después de la lluvia' puedan de verdad disfrutar la experiencia, pues yo he sido incapaz y ojalá hubiese podido decir lo contrario.

jueves, 1 de mayo de 2014

Angelica, Arthur Phillips







Seix Barral, 2.007
Premios: ninguno.
Precio: 5,95 €
Adquisición: bilbioteca









El autor

Arthur Phillips es un autor norteamericano que estudió la carrera de historia en la Universidad de Harvard. Al terminar sus estudios se marchó a vivir a Europa. Lector empedernido y músico de jazz, abandonó la música cuando un día, con 28 años, se puso a escribir. Publicó su primera novela, 'Praga', en 2.002. La novela fue un éxito y le valió el Premio Seidembaum de Los Ángeles Times. Dos años después entregó a su editor esta novela, que se ha encaramado a los primeros puestos de las listas de ventas y ya ha sido traducida a diecisiete idiomas: 'El egiptólogo'. 'Angélica' es su tercer novela. Su trabajo ha sido traducido a 25 idiomas. 

Sinopsis

La hija de cuatro años del acomodado matrimonio Barton, Angelica, duerme aún en la habitación conyugal. Impacientado por la ausencia de relaciones sexuales con su esposa, el padre destierra a la niña a un dormitorio separado. Pronto Constance, la frágil madre, empieza a sentir extrañas amenazas. Un diabólico espectro recorre la casa de noche y se cierne sobre la cama de su pequeña.

Mi crítica

Cuando vi esta novela en la sección de novedades de la biblioteca, allá por el año 2.007, me atrajo bastante, he de admitir. Me gustó la portada, me gustó su sinopsis... y el nombre del autor me sonaba. Descubrí más tarde que se trataba del mismo tipo que había escrito 'El egiptólogo' unos años antes: Arthur Phillips. 
Una luz de alarma se encendió en mi cabeza: la inmensa mayoría de personas que se ha leído ese libro no habló bien de él. Pero para aquel entonces ya que tenía a 'Angelica' en casa y decidí darle una oportunidad a Arthur Phillips.

Mal hecho. 'Angelica' cuenta la historia de un matrimonio inglés en la época victoriana. Han tenido muchos problemas de cama, bien debido a que han traído niños moribundos al mundo que apenas duraban unos días; o bien nacían directamente muertos, poniendo, durante el desarrollo del parto, en serio peligro la vida de la madre. 

Se supone que 'Angelica' es, ante todo, una historia de fantasmas ambientada en la época victoriana. Sin embargo, bajo mi punto de vista los elementos que utiliza el autor para provocar una sensación de miedo en el lector, o para para crear una atmósfera de tensión no funcionan, iré explicando a lo largo de la reseña por qué.
La única de todos los alumbrados que sigue viva es Angelica, de cuatro años, que duerme en la habitación de sus padres. Él, harto de no poder acostarse con su mujer por la presencia de la pequeña, no tiene problemas en mandarla a su cuarto. La madre está aterrada no sólo porque pueda volver a quedarse embarazada, sino que además su pequeña no hace más que sufrir constantes pesadillas cuando se queda sola, en aquel cuarto que una vez fue el laboratorio de su padre.

Mi opinión sobre esta estampa fue que el argumento estaba un tanto explotado, pero que resultaba interesante al fin y al cabo. Pensé que si Arthur Phillips podía librarse de los tópicos, dejarse influir hasta cierto punto por los clásicos e introducir algún elemento original, sería capaz de sobrellevar las cuatrocientas y pico páginas que tiene esta novela con satisfacción. 

Pero no fue así, porque 'Angelica' es una historia de fantasmas, pero tras las cincuenta páginas del principio aún no había sucedido nada en absoluto. A partir de la página cien comienzan a moverse algunos hilos, pero tampoco sucede de manera espectacular. No pido que suceda todo en seguida, ni pido que ocurran cosas desde la página uno, pero hay un abismo entre presentar la acción y los personajes y eternizase en ello. 

Además, los diálogos me resultaron poco creíbles, dejan mucho que desear bajo mi punto de vista. Muy artificiales, demasiado elaborados y recargados, incluso para aquellos personajes británicos victorianos de clase acomodada. Lo peor es que la protagonista, Angelica, tiene cuatro años, pero en sus líneas habla una chiquilla mucho más mayor. Además, elementos como la ironía, el sarcasmo, y los comentarios jocosos, esta muchacha de cuatro años los domina a la perfección. Una niña de cuatro años. 

Arthur Phillips justifica el que su personaje masculino principal (el padre de Angelica) sea egoísta y solo tenga en mente acostarse con su mujer a cualquier precio de una manera que me ha resultado muy impactante: es medio italiano, y la sangre caliente corre por sus venas. Y todo el mundo sabe que los italianos tienen la sangre caliente. Está dando a entender así, al menos bajo mi punto de vista, que si hubiera sido un frío inglés, hubiese dejado a la mujer en paz y nunca hubieran tenido esa clase de problemas. Esto es un topicazo muy manido y no me ha gustado nada.

Asimismo, existe algo que no aclara jamás ni que parece tener mucho sentido: el personaje de la madre, cada vez que sucede algo importante o algo impactante, consulta el reloj para saber qué hora es. Y, casualmente, las manecillas suelen estar tumbadas: la mayor parte de las veces son las tres y cuarto de la mañana. Otras, las nueve y cuarto. Un par de veces, las tres y media. ¿Y por qué? ¿Esto tiene algún significado? ¿Algún sentido? Se supone que así debería ser. A mi modo de ver, en la ficción, todo tiene un sentido y si no, sobra. En el caso de 'Angelica', no se explica qué relación guardan los acontecimientos con la hora, pero se insiste mucho en una posible causalidad que jamás llega a tomar forma.

En mi opinión, Arthur Phillips tiene un problema serio: podríamos decir que es un buen novelista, pero sólo a ratos. O dicho de otra manera, es un mal novelista, pero sólo a veces. El balance de todo esto es negativo, y al final uno llega a la conclusión de que el autor es mediocre. 

Si pasamos a analizar la novela más a fondo y escarbamos bajo la superficie, la estructura de la novela no es demasiado estable, bajo mi punto de vista: empezando por una acción que no termina de despegar al comienzo de la obra, hasta esos giros argumentales sin lógica alguna o que están mal justificados, o la introducción de personajes que terminan por hundir la novela. 
Sí, precisamente esto es lo que, en mi opinión, terminó de matar la novela: aparece un personaje extraño, una espiritista. En una de las primeras sesiones, la madre, una mujer tímida y retraída, comienza a contarle sus problemas de cama sin pudor alguno, como si estuvieran hablando del tiempo… sí. En la época victoriana, donde imperaba el puritanismo. Muy, muy verosímil. 

El final vuelve al comienzo, como si todo estuviera encerrado en un círculo. El punto de vista es el mismo (el de Angelica), pero esta vez avanzamos en el tiempo: unas décadas después, cuando la es mayor. Por supuesto, recuerda perfectamente y con todo lujo de detalles lo acontecido en esos días del comienzo, cuando contaba con cuatro años de edad. Y resulta que nada es lo que parece, y que todo es una mezcla de fantasmas reales y propios. 

Conclusión

Lo que más me molesta de todo este asunto es que he visto frases de críticos afirmando que Arthur Phillips combina el ingenio de Vladimir Nabokov con la intriga y el ritmo de Stephen King. Es para matarlos, en serio. Mejor que se ahorren ese tipo de comparaciones porque, en primer lugar no están fundadas, ni se sostienen por ninguna parte una vez el lector comprueba que es mentira. En segundo lugar, demuestran que o bien no han leído a Vladimir Nabokov ni a Stephen King en su vida, o bien que no han leído 'Angelica'. En tercer lugar, dejan en evidencia no sólo al autor, sino a ellos mismos. En cuarto lugar, están mintiendo, vilmente además, y consiguen que el lector se replantee si volver a coger de la estantería una novela en la que aparezcan comparaciones como estas. 

Puede que algún día Arthur Phillips escriba algo decente, pero lo pongo en seria duda. Le falta mucho camino por recorrer, bajo mi punto de vista. No recomiendo 'Angelica' para nada: es totalmente prescindible, nada original e inmensamente mejorable.

Valoración: 4/10
¿Recomendada?: No.

martes, 26 de noviembre de 2013

El secreto de Aurora Floyd, Mary Elizabeth Braddon







D'epoca, 2.013 (primera edición 1.863)
Premios: ninguno
Precio: 26,90 €
Adquisición: colaboración con la editorial







"¿Hay compañeros más fieles que las penas y las miserias, huéspedes más tenaces, amigos más vigilantes e infatigables? La desgraciada Aurora estaba sola en medio de un océano de problemas, temerosa de extender las manos hacia los que la amaban, no fuera a arrastrarlos con ella hacia el abismo que se abría para devorarla".

La autora

Mary Elizabeth Braddon fue una autora inglesa nacida en 1.837 y fallecida en 1.915. Está considerada como una de las mejores escritoras de novelas de la era victoriana en el Reino Unido. Trabajó como actriz durante tres años para mantenerse a sí misma y a su madre. En 1.860 conoció a John Maxwell, un publicista de periódicos, con el que comenzó a vivir en 1861. Sin embargo, John Maxwell era un hombre casado con cinco hijos y su esposa vivía en un asilo psiquiátrico en Irlanda. Mary vivió con Maxwell sin estar casados y ayudó a cuidar de sus hijos hasta 1.874, cuando la mujer de Maxwell murió y entonces pudieron casarse. El nuevo matrimonio tuvo seis hijos. Mary Elizabeth Braddon fue una escritora extremadamente prolífica, escribiendo unas 75 novelas con tramas muy ingeniosas. Su amigo y posterior colaborador Wilkie Collins fue quien la animó a escribir la más famosa de sus obras es su primera novela, 'El secreto de Lady Audley'. Tan sólo un año después, en 1.863, publicaría 'El secreto de Aurora Floyd'.

Sinopsis

La bella señorita Floyd, hija única de una actriz de provincias y el noble y rico banquero Archibald Floyd, desarrolla desde muy temprana edad intereses «poco femeninos» para la época, y a medida que crece se ve envuelta en el misterio y el escándalo. El pasado de Aurora encierra un secreto que obliga a su apesadumbrado padre a enviarla de inmediato a una escuela privada de señoritas en París.

Mi crítica

Cuando la editorial dÉpoca me ofreció poder leer y reseñar posteriormente esta novela, no me lo pensé dos veces. Dos de mis novelas favoritas ('Jane Eyre' y 'Orgullo y prejuicio') fueron escritas en la época victoriana por autoras inglesas, así que quise comprobar si con Mary Elizabeth Braddon iba a sentirme tan atrapada por la trama como con los dos títulos anteriores. Adelanto que no ha sido así, pero ello no quita que haya disfrutado con la lectura, pues lo he hecho y mucho.

Lo cierto es que, bajo mi punto de vista, uno tarda en meterse en la trama. La autora es muy dada a describir a sus personajes detenidamente, tanto física como psicológicamente cuando los presenta. Esto les otorga una personalidad muy rica en matices y continúa enriqueciéndose hasta el final de su intervención en la novela. Todas las figuras que se encuentran en 'El secreto de Aurora Floyd' son interesantes, sea su papel más o menos importante en el desarrollo de la trama.

No es una novela de mucha acción, sobre todo durante los dos primeros tercios de la misma. Los primeros capítulos sirven para situar al lector en el mundo de la protagonista, desde antes de que fuera concebida hasta que cumple una edad en que debe buscar esposo.
El modo en que actúan unos con otros (urdiendo planes de celestina, suspirando por unas y envidiando a otros) me recordó a 'Orgullo y prejuicio' por esas intenciones tan marcadas que parecen tener los personajes en edad de merecer en su objetivo de encontrar su media naranja. 

Los enamorados, ya sean correspondidos o no, son muy exagerados en sus palabras y en sus actos, un rasgo bastante típico de las novelas victorianas. Tanto hombres como mujeres se convierten en almas en pena o seres que responderían a la definición de la felicidad más absoluta. Sus estados de ánimo son febriles, volátiles, desesperados. Muy poco verosímiles pero en cambio interesantes desde el punto de vista del lector.

La novela comienza a ponerse realmente interesante cuando el misterio se cierne en torno a la protagonista. Dicho misterio es tentador y el lector no tarda en hacer cábalas. Desde el punto de vista del que lee resulta muy interesante observar cómo los personajes tratan de conocer dicho enigma, cada uno a su modo y abordando la situación desde un punto de vista diferente.

'El secreto de Aurora Floyd' es una novela para paladear sin prisas y disfrutar páginas por página con calma. La autora le imprime un ritmo lento si lo comparamos con el que puede observarse en la novela contemporánea, algo que los lectores más dados a leer libros editados en los años adyacentes como yo sin duda notarán.

El narrador es omnisciente pero no duda en dirigirse al lector para aclararle algunos hechos o justificar ciertos comportamientos un tanto erráticos. Me ha sorprendido que la autora escogiera esta forma de dirigirse al lector: la figura que cuenta la historia no llega a ser un personaje pero tampoco es el típico omnisciente que imprime distancia a la hora de relatar la novela. Desconozco si esto se venía haciendo en las obras publicadas en fechas anteriores o si es una innovación de Mary Elizabeth Braddon, pero me ha parecido una forma bastante peculiar y desenfadada de narrar.

Los personajes están muy bien construidos. Considero que es uno de los puntos fuertes de la novela: se mantienen fieles a sí mismos desde el principio hasta el final. Mary Elizabeth Braddon trabaja mucho su parte psicológica. Asimismo, es destacable la labor de ambientación que hace, tanto de las situaciones vividas por las principales figuras que intervienen, como de los lugares en que transcurre la acción, así como de los antecedentes de cada personaje.

La novela encierra un misterio, sí, pero también una historia de amor un tanto exagerada e intensa para el gusto contemporáneo pero supongo que encajaba dentro de los estándares de la época. A medida que las páginas van quedando atrás el misterio comienza a tomar forma, a condensarse y, aunque el final no es todo lo sorprendente que me hubiera gustado que fuera, me ha gustado. Es un cierre de novela muy victoriano, feliz, en el que la autora no escatima en detalles para dejar muy bien cerrada su historia e incluso dar al lector alguna que otra sorpresa por el camino

Conclusión

'El secreto de Aurora Floyd' es una novela deliciosa siempre y cuando se desee disfrutar sin prisas y paladear con calma. Si uno no se encuentra bajo esa tesitura, no aconsejo la lectura de esta novela en dicho momento, es mejor postergarla que perdérsela. Refleja muy bien una época y una sociedad ya extintas. Mary Elizabeth Braddon ocupa un lugar especial entre todos esos autores victorianos de renombre y, tras haber leído la novela, considero que su fama no es algo inmerecido, sino todo lo contrario.

Muchas gracias a la editorial dÉpoca por haberme cedido el ejemplar, pues he podido disfrutar mucho leyendo esta novela y es una lectura que dudo hubiera leído si no llega a ser por ellos.

¿Recomendada?: .
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