Plaza & Janés, 2.013 (primera edición 2.012)
Premios: ninguno
Precio: 19,90 €
Adquisición: intercambio
“Increíbles las cosas que puedes descubrir en internet. Una sobredosis de somníferos: si hicieras un estudio, probablemente sería la forma que la mayoría de la gente elegiría para terminar con su vida. Sin embargo, no podrían estar más equivocados. Ah, no. Ya no era como antaño, cuando podías confiar en un puñado de somníferos para sumergirte en un sueño eterno. En estos tiempos pleiteadores las farmacéuticas temían tanto ser demandadas que sus sedantes llevaban un asiento de eyección incorporado. Era muy difícil que estiraras la pata. Como mucho, vomitarías".
La autora
Marian Keyes es una autora irlandesa nacida en 1.963. Está considerada una de las fundadoras del género Chick lit. Ha vendido millones de copias de sus libros, los cuales se han traducido a más de 30 idiomas.
Tras graduarse en derecho, y pese a que pronto encontró un trabajo de oficinista, repetidas depresiones la empujaron a tener cada vez más problemas con el alcohol, con el que siempre había tonteado desde los 14 años. Se vio obligada a ingresar en un centro de rehabilitación para toxicómanos. Marian Keyes afirma que se convirtió en escritora "por accidente", ya que envió sus relatos cortos a un editor pensando que jamás obtendría respuesta, mintiendo sobre una novela que ni siquiera había comenzado, pero ellos contestaron, adivinando su talento potencial, y se la reclamaron. Fue entonces cuando comenzó a escribir. Su estilo es muy reconocible. Mezcla la comedia con los aspectos oscuros de la vida de las mujeres. Suelen compararla con Helen Fielding.
Sinopsis
Helen Walsh no cree en el miedo (es un invento de los hombres para conseguir los mejores puestos y más dinero), pero lo que no puede negar es que el mundo se está desplomando a su alrededor. Es detective privado y tiene cada vez menos trabajo, le van a desahuciar de su piso y ahora vuelve a encontrarse con todos sus demonios.Y uno de ellos es Jay Parker, un ex novio encantador aunque nada fiable, que le pide que localice a un cantante desaparecido. En cinco días, Wayne Diffney tiene que tocar en un concierto muy importante, pero se ha esfumado sin dejar rastro. La relación de Helen y Jay acabó tan mal que ella se pone enferma solo con oír su nombre. Además, ahora tiene un nuevo novio, Artie Devlin, muy considerado y muy sexy, y con quien se lleva de maravilla... Si no fuera por su ex mujer, que siempre está por casa, y por su hijo, que odia a Helen... Pero ella nunca obedece las reglas, ni siquiera las suyas propias, y su peor enemigo está en su propia cabeza.
Mi crítica
El estilo de Marian Keyes es muy personal, directo e informal: nada de florituras que adornen sus pasajes, que son relatados siempre bajo el punto de vista de Helen Walsh, su protagonista. Es como si el lector se metiera en su cabeza y sólo viera el mundo a través de sus ojos. La visión de la detective privado del mundo es un tanto pesimista, tragicómica y tiene sus momentos álgidos e ingeniosos.
Helen Walsh es excéntrica y especial. Sin embargo, este personaje no me ha parecido tan brillante como esperaba. No al menos todo el tiempo. Si la comparamos con otro tipo de figuras centrales de novelas de este estilo, sobresale, pero tampoco de manera espectacular. Es una protagonista poco común, tiene sus momentos, pero no hay que olvidar que estamos ante una autora consagrada dentro del género chick-lit, y por ello esperaba algo todavía más fresco y atractivo.
Narrativamente hablando, considero que no hay mucho más que comentar. En ocasiones, me dio la impresión de que la trama se volvía impredecible; en otras, disfrutaba de la lectura y parecía que Marian Keyes tenía todo bajo control. En los pasajes centrales me ha dado la sensación de que la novela se estancaba un poco, mientras que al final la acción se acelera considerablemente. No tanto como para llamar la atención, pero sí lo suficiente como para notarse.
Conclusión
Para aquellos lectores que hayan leído otros episodios de la detective Walsh, este será uno más con el que disfrutar. Para mi ha sido la primera toma de contacto y cuando he cerrado el libro por última vez me ha dado la sensación de que algo se me escapaba, que el universo Walsh no estaba del todo hecho para mi. No sé si lo recomendaría o no porque no las tengo todas conmigo.
Leer algo más de Marian Keyes es una cuestión que no me voy a plantear a corto ni medio plazo.
Ya iba advertida, pero aun así, las oportunidades llegan cuando llegan y no se puede hacer más. Numerosas reseñas desaconsejaban leer 'Helen no puede dormir' para estrenarse con Marian Keyes, pero me hice con esta novela por casualidad y, cuando me quise dar cuenta, ya le había llegado su turno sin que tuviera a mano otra obra anterior de la autora. Así que la leí. Mis expectativas estaban un poco alteradas, lo reconozco. Por un lado, tenía en mente esa no-recomendación y por el otro, esta escritora es una de las mejor valoradas por el público, así que tenía ganas de experimentar qué sentiría yo teniendo una de sus obras entre las manos.
El estilo de Marian Keyes es muy personal, directo e informal: nada de florituras que adornen sus pasajes, que son relatados siempre bajo el punto de vista de Helen Walsh, su protagonista. Es como si el lector se metiera en su cabeza y sólo viera el mundo a través de sus ojos. La visión de la detective privado del mundo es un tanto pesimista, tragicómica y tiene sus momentos álgidos e ingeniosos.
'Helen no puede dormir' comienza con un ritmo ágil, sin embargo, la novela tiene sus puntos muertos. No me enganchó en ningún momento, pero sin duda es una obra que se lee sin tener que realizar esfuerzos. La trama no me cautivó demasiado, encontré el ritmo un tanto irregular: había capítulos en los que sucedían muchas cosas relevantes para el transcurso de la trama, y otros en los que prácticamente todo lo que se contaba era humo. Hay claramente un hilo conductor, pero todo está bañado por el halo que desprende Helen Walsh y su particular filosofía, por lo que el caso de la detective privado se veía eclipsado por sus teorías, sus pensamientos y sus desvaríos.
Helen Walsh es excéntrica y especial. Sin embargo, este personaje no me ha parecido tan brillante como esperaba. No al menos todo el tiempo. Si la comparamos con otro tipo de figuras centrales de novelas de este estilo, sobresale, pero tampoco de manera espectacular. Es una protagonista poco común, tiene sus momentos, pero no hay que olvidar que estamos ante una autora consagrada dentro del género chick-lit, y por ello esperaba algo todavía más fresco y atractivo.
El sarcasmo y la mordacidad, teñidos de pinceladas oscuras, predominan en 'Helen no puede dormir'. Me ha sorprendido encontrar alusiones al suicidio y a la depresión expresadas en ese tono tan insustancial. Las horas más bajas de la protagonista son abordadas de manera frívola. Supongo que el hecho de haber pasado épocas de crisis dota a Marian Keyes de la autoridad moral suficiente como para escribir de esos temas tan delicados enfocándolos desde esa perspectiva, pero no me ha terminado de convencer esta justificación y, por tanto, no apruebo del todo esa conducta.
Narrativamente hablando, considero que no hay mucho más que comentar. En ocasiones, me dio la impresión de que la trama se volvía impredecible; en otras, disfrutaba de la lectura y parecía que Marian Keyes tenía todo bajo control. En los pasajes centrales me ha dado la sensación de que la novela se estancaba un poco, mientras que al final la acción se acelera considerablemente. No tanto como para llamar la atención, pero sí lo suficiente como para notarse.
Conclusión
Supongo que, a quienes busquen leer una novela diferente protagonizada por un personaje diferente, podría recomendarles 'Helen no puede dormir'. Mi experiencia con la novela se resumiría en una serie de sensaciones opuestas: por un lado, me ha gustado adentrarme en el universo Walsh; por otro lado, me ha parecido un libro demasiado estridente como para que cuente con mi aprobación total. Para mi, 'Helen no puede dormir' es una novela original que en ocasiones satura un poco.
Para aquellos lectores que hayan leído otros episodios de la detective Walsh, este será uno más con el que disfrutar. Para mi ha sido la primera toma de contacto y cuando he cerrado el libro por última vez me ha dado la sensación de que algo se me escapaba, que el universo Walsh no estaba del todo hecho para mi. No sé si lo recomendaría o no porque no las tengo todas conmigo.
Leer algo más de Marian Keyes es una cuestión que no me voy a plantear a corto ni medio plazo.
Valoración: 6,5/10
Fuente imagen: http://conociendoamariankeyes.blogspot.com.es/



