Vergara, 2.011 (primera edición 1.970)
Adaptación cinematográfica de Arthur Miller en 1.970.
Adaptación cinematográfica de Arthur Miller en 1.970.
Premios: ninguno
Precio: 12,50 €
Adquisición: a través de bookmooch
"Amar significa no tener que decir nunca lo siento"
El autor
Erich Segal, nació en Nueva York en 1.937 y murió en Londres en 2.010. Fue un escritor, guionista y profesor estadounidense. Es conocido principalmente por haber escrito la novela 'Love Story' junto con el guion de la película homónima basada en su novela. Tanto la obra literaria como la adaptación fueron grandes éxitos en todo el mundo.
Hijo de un rabino, estudió en Harvard, graduándose en diversos estudios relacionados con el latín. Dio clases de griego más adelante en diversas universidades prestigiosas.
Antes y después de 'Love story' escribió muchas obras de teatro y novelas, incluyendo una continuación a su creación más famosa, titulada 'Oliver's story' en 1.977.
Sinopsis
Oliver Barrett es un joven estudiante de Harvard entregado al deporte y a sus estudios. Jennifer Cavilleri, de 24 años, estudiante de música y arte, es de origen italiano y trabaja como bibliotecaria. Un día Oliver pide un libro en la biblioteca y le sorprende el descaro de la muchacha. Le invita a tomar café y se inicia una historia que no perderá su belleza estremecedora ni su poderoso impacto sentimental por mucho que se repita.
Mi crítica
Mi crítica
Con 'Love story' me enfrentaba de nuevo a una novela de la que se había hecho una adaptación cinematográfica. Mi experiencia demuestra que da mucho mejores resultados primero leer y después ver, pero en este caso no fue así, y lo lamenté bastante.
'Love story' narra la historia de amor que surge entre dos universitarios de Harvard. Él (Oliver) es hijo de un poderoso banquero, y ella (Jenny) tiene orígenes humildes. Ambos consiguen vencer las dificultades propias de sus diferentes clases sociales, pero algo más poderoso que el amor que sienten el uno por el otro pondrá a prueba sus sentimientos.
'Love story' es un clásico. Lo digo con algo de reticencia porque mi sensación es que es una buena historia, pero no la mejor ni mucho menos, tanto dentro del género romántico como fuera de él. De cualquier modo, frases míticas como "amar significa no tener que decir nunca lo siento" permanecen en la memoria de numerosos adeptos a 'Love story'.
Quizá tendría que haber leído esta novela en la adolescencia. Creo que es una obra genial para leer cuando se comienza a sentir la llegada del primer amor. Tal vez mi problema es que tengo demasiado espíritu crítico; de cualquier manera, en lugar de disfrutar de la lectura lo único que he visto han sido fallos.
Para empezar, la traducción de la edición que tuve entre mis manos (de 1.985) es penosa. No sólo porque hay muchos modismos que ya estén obsoletos, sino porque es un castellano del que se habla en Sudamérica, quizá México, y algunas frases, refranes y diálogos no los imaginaba en boca de unos pijitos de Harvard. Hablando de los diálogos (no sé si será achacable en parte a la traducción) me parecieron muy simplones. Me dio la sensación de que la pareja de enamorados tenía quince años en lugar de veintitantos. Unos estudiantes de Harvard no pueden hablar así, como si estuvieran metidos de lleno en la edad del pavo.
La obra de Erich Segal se titula 'Love Story', pero el amor no es lo único que llena las páginas de este libro. Oliver es el personaje que más protagonismo tiene, sin duda, y el autor logra sacar mucho jugo a la confrontación que mantiene con su padre, el multimillonario y sabelotodo hombre de negocios. Este conflicto es el eje central de numerosas páginas, dejando en muchísimas ocasiones la historia de amor que mantiene con Jenny en segundo o tercer plano.
Puede que en los años setenta fuese un tema más novedoso, pero cuando lo leí me dio la sensación de que todo en 'Love story' era muy típico y visto: un pijo rebelde y un tanto egoísta que odia todo lo que tenga que ver con sus orígenes, y que reniega de lo que en realidad nunca dejará de ser.
Sí, lo habéis adivinado: el personaje principal, Oliver, nunca me terminó de convencer y esto no hace sino un flaco favor a mi valoración del conjunto. Tenía incluso la sensación de que aun al final de la novela, Oliver seguía más preocupado por enfrentarse con su padre que por verse en cierta situación delicada (no quiero destripar el argumento a nadie, y los que hayan visto la película o leído la novela sabrán a qué me refiero). Para mi esto es imperdonable porque deja bien claro que Oliver no ha sufrido una evolución como personaje, sino que es tal cual se ha visto desde el primer momento: un ególatra que sólo mira por sí mismo incluso en las circunstancias más adversas y penosas.
No hace falta que diga que me gustó mucho más la película. Eric Segal colaboró en la elaboración del guión, y creo que en su desarrollo sabía que tenía la oportunidad de mejorar su propia novela, de pulir fallos, hacer más profundos a sus personajes (en mi opinión, lo necesitaban) e introducir elementos nuevos. Por tanto, el film mejora lo presente, y bastante.
A la hora de comparar película y libro, creo que es destacable que en la novela el ritmo es mucho más rápido, quizá demasiado. En la adaptación, como mencioné anteriormente, los personajes están más trabajados: la picardía de Jenny es mucho más palpable en la cinta, y es el mejor personaje con diferencia. Lo mejor de la historia son los momentos que se producen mientras se conocen y emanoran. En la película resultan mucho más creíbles que en el libro, en el que el autor se centra mucho más en Oliver y en los conflictos que mantiene con su familia.
Conclusión
Recomiendo antes la película que la novela, pero si algún lector se empeña, espero que primero lea y luego, vea la adaptación. A mi se me hizo larga y pesada en algunos tramos la obra de Erich Segal, a pesar de sus pocas páginas.
Recomiendo antes la película que la novela, pero si algún lector se empeña, espero que primero lea y luego, vea la adaptación. A mi se me hizo larga y pesada en algunos tramos la obra de Erich Segal, a pesar de sus pocas páginas.
¿Recomendada?: No.



