Destino, 2.012
Premios: ninguno.
Precio: 20 €
Adquisición: regalo
"Antonio Almenar entró en el Ayuntamiento, donde se encontró con Pierre Crenesse, que retransmitía la escena por la radio clandestina para todo el país.
- C'est un français de cep pur, venu de très loin pour libérer la mère patrie.
Y Antonio le respondió:
- Señor, soy español".
La autora
Carmen Amoraga es una escritora española nacida en 1.969 en un pueblo de Valencia. Es licenciada en ciencias de la información y ha trabajado como columnista en varios diarios regionales. Trabaja como asesora de relaciones con los medios de comunicación en la Universidad de Valencia.
Su primera novela 'Para que nada se pierda' fue galardonada con el II premio de novela Ateneo Joven de Sevilla. Tras esta obra, publicó 'La larga noche' premio de la Crítica valenciana y también 'Todas las caricias'. Con su obra 'Algo tan parecido al amor' fue finalista del premio Nadal de 2.007 y con 'El tiempo mientras tanto' fue finalista del premio Planeta en 2.010.
En 2.012 ha publicado 'El rayo dormido'.Sinópsis
Natalia Soler es una periodista que siempre ha querido escribir y que, tras quedarse en paro, se presenta a una beca de investigación con un proyecto sobre dos vecinos de la misma localidad que vivieron la guerra desde bandos enfrentados. Uno de ellos, José Emilio, era cura y fue asesinado durante la contienda. El segundo, Antonio Almenar, fue un activo luchador contra el fascismo, y formó parte de la Nueve, la mítica compañía formada por republicanos españoles que liberó París de los alemanes, y cuya gesta cayó en el olvido histórico.
Al tiempo que recoge testimonios para elaborar su libro, Natalia Soler recibe un mensaje del pasado a través de Facebook. Carmen López, una vieja amiga que desapareció de su vida sin previo aviso.
Mi crítica
Si hay algo que destacar de 'El rayo dormido' es que se trata de una novela escrita en un tono muy, muy informal.
Demasiado para mi gusto, aunque reconozco que esta característica le otorga un toque de espontaneidad y de autenticidad que sería muy difícil de conseguir por otros métodos.
El estilo narrativo de Carmen Amoraga en esta novela es un tanto errático. Acostumbra a utilizar frases especialmente largas, subordinadas unidas mediante comas. Además, salta de un tema a otro sin mesura, desvaría y se va por las ramas en demasiadas ocasiones, sin llegar nunca a dejar claras sus conclusiones o las ideas que ha ido buscando plasmar en un principio. Me pone nerviosa esta manera de novelar.
Aún no he terminado de acostumbrarme a que cada vez sea más común toparse con las nuevas tecnologías entre las páginas de una novela. El hecho de que se incluyan correos electrónicos, mensajes de Facebook, entradas de blogs, etcétera, no me termina de convencer como recurso. 'El rayo dormido' utiliza esta conocida red social como un trampolín que permite el acercamiento de dos amigas que llevan mucho tiempo sin hablarse: Natalia, la protagonista, y Carmen.
Sus conversaciones son muy verosímiles y realistas. Ambas mujeres se mienten mutuamente, y cuentan su vida no tal y como es, sino tal y como querrían que fuera. No me gusta el rollo que llevan, ni considero que tengan motivos reales para quejarse con tanta amargura como lo hacen.
'El rayo dormido' se lee muy rápidamente. Desconozco si es debido a la inmediatez característica de Carmen Amoraga o si es porque el ritmo es ágil y cada breve capítulo se centra en un personaje en concreto: José Emilio, el cura; Antonio, el republicano, y Natalia, la periodista sumergida en una crisis económica y otra de identidad. Precisamente este último protagonista es el que menos me ha convencido. Es demasiado típico.
En cambio, los dos hombres y su trama situada en el pasado me gustaron bastante más. Carmen Amoraga cuelga en la percha ese estilo narrativo errático del que hablaba para ponerse otro, más ajustado y elegante. El texto entonces transmite ternura, evocando con mucho acierto otra época. Sin embargo, también es cierto que en ocasiones la autora parece limitarse a dar datos históricos como si estuviera reproduciendo un manual de historia. A pesar de ello, si no fuera por el hecho de que esta novela encierra la historia de estos dos personajes masculinos, seguramente ni siquiera la hubiese terminado. La parte que corresponde a las dos amigas que se reencuentran, sobre todo por la manera en que la autora la aborda, me resulta muy manida.
Sin embargo, pienso que eso no da derecho a Natalia, la periodista, a contaminar con sus opiniones las entrevistas que realiza. Cualquier periodista sabe que no se debe infringir esa regla de oro, y a pesar de que en una novela pueden existir ciertas licencias, eso me pareció ir demasiado lejos.
Pero no todo me pareció típico: incorporar el formato propio de una red social, con su vocabulario y su modo de escritura en una novela, a pesar de no resultar del todo de mi agrado, lo considero algo novedoso.
Además, se nota que 'El rayo dormido' es una novela escrita con mucho cariño. La mayoría de los personajes, pese a tener sus más y sus menos, transmite cercanía. Una pena que algunos no tengan la presencia suficiente como para que el lector pueda sintonizar con ellos. Me sorprendió que casi todos estuvieran tan significados políticamente de una manera tan clara. Unos más radicales que otros, armados con mejores o peores argumentos para defender sus ideas, pero siempre defendiendo su postura. Una postura que en el caso de los hombres es más moderada, y en el de las mujeres más extremista.
Sin embargo, pienso que eso no da derecho a Natalia, la periodista, a contaminar con sus opiniones las entrevistas que realiza. Cualquier periodista sabe que no se debe infringir esa regla de oro, y a pesar de que en una novela pueden existir ciertas licencias, eso me pareció ir demasiado lejos.
Me gustó que, una vez la novela estuvo más avanzada, las mujeres se quitaran esa máscara que se habían colocado en un primer momento para comenzar a ser honestas. No sólo la una con la otra, sino consigo mismas, sin trampa ni cartón. Se ve cierta evolución de sus personajes, sobre todo en el de Natalia, que comienza a no dejarse influir tanto por los sentimientos de los demás. Las historias de José Emilio y de Antonio le afectan cada vez más: dos hombres tan distintos que, paradójicamente, siempre buscaron lo mismo.
Con Carmen, su amiga de la infancia, no he podido: es un personaje quejica que no tiene motivos reales para estar tan amargada. Además, su historia no tiene final, queda en suspenso, como si fuese en el fondo tan insignificante que no mereciera aparecer en la conclusión de 'El rayo dormido'.
El cierre de la historia de ambos hombres me ha gustado más, aunque podría haber estado mejor a mi juicio.
El cierre de la historia de ambos hombres me ha gustado más, aunque podría haber estado mejor a mi juicio.
Conclusión
Sinceramente, esperaba más de esta novela y de su autora: me habían hablado muy bien de ella. Al repasar su currículum literario, me di cuenta de que novela que publicaba, novela que era premiada. No me aventuro a juzgar obras que no he leído, pero desde luego esta no merece ningún galardón. Quizá no haya sacado a relucir en esta ocasión todo su potencial como escritora.
Estoy convencida de que esta no es la mejor novela de Carmen Amoraga ni mucho menos. No recomiendo la lectura de esta novela porque personalmente no me ha aportado gran cosa y tampoco estoy segura de que me haya gustado. Desde el principio, hubo algo que no me lograba convencer; la autora tuvo cuatrocientas cuarenta y ocho páginas para hacerme cambiar de idea, y lamentablemente no ha sido así.
Valoración: 6/10
¿Recomendada?: No.

