Planeta, 2.013
Premios: ninguno
Precio: 14,90 €
Adquisición: regalo
"A pesar de todo, es más fácil que un niño se haga perro que un perro se haga niño: Duli se comía mi pienso y ladraba cada vez mejor"
El autor
Fernando González Delgado es un autor español nacido en Tenerife en 1.947. Se inició en el mundo de los medios de comunicación en su isla natal. Se trasladó a Madrid y en 1.986 fue nombrado miembro del Consejo de RTVE, hasta 1.990. Más adelante se convirtió en el nuevo presentador de los Telediarios de TVE del fin de semana. Dejó su carrera en radio y televisión en 2.005 para dedicarse íntegramente a la literatura aunque bastante antes, en 1.976, había publicado su primera novela. En 1.994 salió a la luz la que el autor considera su obra más personal, 'Háblame de ti' y un año después consiguió el Premio Planeta con 'La Mirada del otro'. 'Me llamo Lucas y no soy un perro' es su última novela.
Sinopsis
Un perro llamado Lucas que quiere ser un niño es la voz narradora de esta delicada novela que va directa al corazón. Las personas no son lo que parecen. A través de la ingenuidad de unos ojos caninos, aparecen sentimientos que pasarían desapercibidos a los humanos. Lucas es un perro tremendamente inteligente que quiere ser un niño. En la familia con la que vive hay un niño, al que llama hermano, que sí quiere ser perro. Por eso Lucas piensa que el mundo está muy mal repartido.
Mi crítica
Creo que voy a ser una de las pocas personas que haga una crítica desfavorable hacia esta novela, pero lo cierto es que apenas me ha gustado. No he conseguido congeniar con el protagonista, Lucas, el perro labrador que quiere ser un niño. Apenas veo nada especial a Lucas excepto sus ganas de convertirse en un pequeño humano. Este deseo es repetido por el autor, poniéndolo en boca de su protagonista una y otra vez a lo largo de casi toda la novela, sobre todo al principio, de un modo casi cargante.
La familia que vive con Lucas tampoco es especial, más bien al contrario: típica. una madre y un padre que no se llevan bien y los dos hermanos de Lucas, uno de los cuales es un niño que quiere ser un perro. Reconozco que esta dualidad entre Lucas y el niño-perro me ha gustado, pero este es uno de los pocos elementos que he podido rescatar a favor de la novela.
Otro de los problemas es que hasta entrada la segunda mitad del libro apenas sucede nada. Tratándose de una novela corta (menos de ciento cincuenta páginas) uno espera que la acción vaya a ritmo ágil, pero Fernando Delgado se entretiene (y mucho) en presentar a los personajes al comienzo. En un libro corto, las distancias también deberían acortarse. Si esta fuera una novela larga, no tendría problemas con ello, pero como no es el caso, considero que no hacía falta invertir tantos pasajes en presentar a un número tan escaso de personajes. Además, estos apenas tienen nada interesante que aportar, en mi opinión.
El estilo narrativo de Fernando Delgado es bastante sencillo. Abundan los diálogos cuando aparecen personajes humanos y seguir la lectura no entraña ningún tipo de complejidad. Considero que 'Me llamo Lucas y no soy un perro' trata desde una perspectiva un tanto simple las relaciones entre canes y personas en la actualidad, en un entorno urbano cualquiera. Entre sus páginas hay personajes a los que les gustan los perros y personajes que no los aguantan, creando diálogos de conflictos. Perros con trabajo (lazarillo, policías); perros con suerte y sin suerte; perros que son vistos como comida en otros países... Sin embargo, el verdadero protagonista no es otro sino Lucas.
Lucas tiene una opinión para cada tema, por supuesto. A veces, me daba la sensación de estar leyendo una especie de ensayo de andar por casa escrito desde la perspectiva de un perro, porque sobre todo en la primera mitad parece eso, en lugar de una novela corta. En 'Me llamo Lucas y no soy un perro' se habla de cosas tan típicas que apenas conseguía reunir la suficiente fuerza de voluntad para continuarlo.
En la segunda parte del libro, no explicaré por qué, la cosa se pone un poco más interesante. Lucas sufre una serie de infortunios, por así decirlo, que contribuyen a que el lector sienta un poco más de apego hacia él. Sin embargo, ni lloré durante la lectura de ningún pasaje, ni sentí realmente lástima por él... y no, no me considero una persona insensible a la causa animal, sino justo todo lo contrario.
El final es más abierto de lo que me esperaba para una historia de estas características, en la que, reflexionando tras leer este libro, nunca supe muy bien lo que el autor quería contar.
Conclusión
'Me llamo Lucas y no soy un perro' es una novela corta que se lee en una sola tarde. Un tanto emotiva si el lector logra conectar realmente con Lucas, algo que por las causas que he enumerado en la reseña a mi me ha resultado imposible de conseguir.
No me ha gustado esta lectura y por tanto no la recomiendo pues pienso que poco o nada tiene de especial. Hay historias mucho mejores que tratan temas iguales o similares, tanto en series ('Lassie'), como en películas ('Una pareja de tres', 'Balto', 'La dama y el vagabundo', 'Beethoven', por citar sólo unas cuantas), en otras novelas o incluso páginas web.
¿Recomendada?: No.