Ediciones B, 2.014
Premios: ninguno.
Precio: 19,95 €
Adquisición: envío de la autora
La autora
Coia Valls es una autora nacida en Reus en 1.960. Además, es profesora de Educación Especial y Logopedia. Ha publicado la novela 'La princesa de jade' (2.010), premio Néstor Luján de novela histórica, además de numerosos cuentos y relatos en volúmenes colectivos. En el mundo de la literatura infantil han visto la luz 'Marea de lletres que maregen' y la novela 'L’ombra dels oblidats'. Es responsable del blog 'El cuaderno naranja'. 'La cocinera' es su novela más reciente, publicada en el año 2.014.
Sinopsis
Barcelona, 1.771. La joven Constança Clavé, de dieciséis años, deja la lejana ciudad de Lima tras la muerte de su padre, un diplomático al servicio del virrey Manuel de Amat, para iniciar un largo periplo hasta Barcelona y reunirse con sus abuelos. Lleva paisajes, gustos y texturas grabados en la memoria, y viaja con su única herencia: el cuaderno de recetas de quien fue su primer maestro en la corte peruana, el chef Antoine Champel. En Barcelona, Constança sueña con convertirse en una gran cocinera, aunque su condición de mujer le cerrará muchas puertas. No obstante, se abrirá paso con coraje y pasión entre las calles de una ciudad convulsa, moviéndose entre los grupos que llaman a la revolución y aquellos otros que frecuentan salones más refinados y exquisitos: una esfera de poder donde se mueven personajes fascinantes, como el que fue considerado el primer gastrónomo de la época, el barón de Maldà.
Mi crítica
'La cocinera' de Coia Valls me resultó una lectura llamativa y en cuanto me percaté de su existencia e indagué sobre la sinopsis, decidí que quería leerla. Otras novelas que incluyen el comer y el cocinar en sus argumentos (véase, por ejemplo, 'Como agua para chocolate') me han gustado mucho. A través de Twitter me puse en contacto con la autora y, tras un breve intercambio de mensajes, me indicó que pronto la recibiría en casa. Muchísimas gracias Coia Valls por tu generosidad. He aquí las impresiones que me ha causado la lectura de 'La cocinera'.
La parte de la travesía en barco, que acontece en las primeras páginas de la novela, me ha parecido muy larga. No dejan de suceder cosas y no es que se me haya hecho pesada ni mucho menos, pero teniendo en cuenta que la verdadera acción se desarrolla en tierra firme, estaba deseando que el barco atracara en Barcelona para, por fin, que la novela despegase.
Con Constança, definitivamente, he de admitir que he tenido mis más y mis menos. Coia Valls ha creado para ella un carácter un tanto soberbio, aunque debido a las penalidades que se ve obligada a atravesar esos humos se irán templando a base de palos y golpes. Me ha gustado mucho que la autora no se lo pusiera fácil a su protagonista, la verdad. La ambición es otro rasgo destacable en Constança, y a pesar de que todo se hace cuesta arriba, nunca deja de intentar lograr sus metas. La determinación y el empeño que pone en alcanzar su objetivo es sin duda lo mejor de este personaje.
La vida en la Barcelona de finales del siglo XVIII no es para nada sencilla, menos para una muchacha huérfana como Constança. 'La cocinera' se desarrolla en un ambiente muy específico y muestra cómo era la sociedad catalana de la época. Coia Valls incluye en la novela algunos acontecimientos históricos que influyen en la trama, y que añaden cierta emoción a la misma.
Algunos personajes secundarios son dignos de mención: Rita, Vicente, Ventura... en mi opinión, hubieran merecido una mayor presencia en la obra. En realidad, bajo mi punto de vista la protagonista, Constança, muestra una personalidad tan marcada que el resto queda eclipsado en la mayoría de las ocasiones, salvo cuando interviene Iskay, el indígena peruano que conoce el lector a través de recurrentes flashbacks. Esta figura da mucho más juego del que uno podría esperar en un primer momento. Gracias a la intervención de este personaje, Constança es quien es, por eso es relevante en la historia. Considero un acierto por parte de Coia Valls que Iskay permanezca presente de manera constante a lo largo de la novela.
El ritmo de esta novela no es especialmente ágil y, en la mayoría de pasajes, la acción no es demasiado intensa, por lo que esta característica ha afectado, a mi modo de ver, a toda la obra. Eso ha contribuido a que la lectura no me enganchase todo lo que me hubiera gustado y, sin duda, si tuviera que ponerle un pero a 'La cocinera', sería este.
En 'La cocinera' no sólo la comida y la acción de cocinar son relevantes, sino que estos se mezclan con la sensualidad y el placer en algunos pasajes, creando una explosión deliciosa para los sentidos. Lo cierto es que, a aquellas alturas, la novela estaba recorriendo unos senderos que jamás imaginé para la obra de Coia Valls. Concretamente pensé que Constança dispondría de una mayor independencia, en todos los sentidos de la palabra, de la que es capaz de obtener realmente, pero que no coincidieran mis ideas preconcebidas con el discurrir de la narración se traduce en que, ante mi como lectora aparecía un panorama interesante e impredecible.
A medida que las páginas van quedando atrás, me di cuenta de que iba echando de menos a algunos personajes que parecían iban a tener mayor relevancia de la que realmente disfrutan. Con nuevos personajes, al cabo del tiempo me volvió a suceder lo mismo. En honor a la verdad, debo admitir que en algunos casos, tras unos cuantos pasajes volvieron a aparecer, en el momento menos esperando, y su evolución en la obra es digna de tener en cuenta. Esto es algo a destacar de la estrategia narrativa de Coia Valls en 'La cocinera'. Sin embargo, en otras ocasiones no sucedió eso. Me ha dado la impresión de que 'La cocinera' tiene muchos personajes, y que quizá, solo quizá, algunos de los mejores podrían haber ocupado el lugar de otros secundarios cuya trascendencia es, en realidad, insignificante.
El componente de venganza y de justicia que se añade en las últimas decenas de páginas de la novela me ha gustado: ha sido el ingrediente que necesitaba para terminar 'La cocinera' con buen sabor de boca. Me ha gustado ver cómo algunos personajes recibían su merecido. No puedo, sin embargo, hablar tan bien del final como me gustaría. No me ha terminado de convencer, creo que es debido a que me lo esperaba de otra manera, un cierre mucho más contundente.
Lo que sí me ha gustado es que determinado personaje fuese tan brutalmente honesto con Constança, porque su terquedad es algo que me ha molestado a lo largo de la obra, a pesar de que con su tenacidad ha podido contrarrestar otros sentimientos más negativos. El epílogo me ha agradado más, ya que Constança pone al lector al día de lo sucedido con los personajes más relevantes y todos los cabos quedan cerrados.
Conclusión
'La cocinera' gustará a aquellos que disfruten con las novelas de corte histórico. La acción es algo lenta, pero en absoluto predecible. Coia Valls sabe jugar con sus personajes, sabe cuándo debe intervenir cada uno según el pasaje que se desarrolle en cada momento y cuenta, en su novela, con una protagonista de armas tomar. Creo que todo expuesto compone la receta perfecta para dilucidar si 'La cocinera', finalmente, será el plato principal de lectura de cada uno.
