martes, 28 de marzo de 2017

El hombre, la hembra y el hambre, Daína Chaviano







Planeta, 1.998
Premios: Premio Azorín de Novela edición 1.998.
Precio: 14,50 € (en tapa dura)
Adquisición: regalo.









La autora

Ya presenté a la autora, la cubana Daína Chaviano, en la reseña de 'La isla de los amores infinitos'.

Sinopsis

En la Cuba de hoy, dos amigos conversan sobre sus problemas. Rubén, profesor expulsado de la escuela de Arte, se gana la vida vendiendo objetos de artesanía a los turistas, y Gilberto, economista, trabaja de carnicero. Ambos rememoran los momentos pasados junto a dos mujeres a quienes han perdido de vista, pero cuyo misterioso atractivo dejó en ellos una huella profunda. Una es Claudia, una licenciada en Historia del Arte que, a pesar de su educación atea, tiene experiencias paranormales. La otra es una enigmática prostituta apodada La Mora, mujer de pocas palabras y mirada perdida.

Mi crítica

Tenía este título en la cabeza desde que lo mencionó una lectora voraz como yo en una conversación mantenida hace más de cinco años. He tenido que esperar todo este tiempo para que esta novela se me pusiera a tiro. Quizá las expectativas, hibernando tanto, hayan jugado un papel determinante para que mi experiencia con la novela no haya sido lo que me esperaba.

Para empezar, desconocía que se trataba de un volumen perteneciente a una trilogía. Esto automáticamente hace que la novela pierda puntos: estoy cansada de sagas en general. Salvo contadísimas excepciones, dudo que a estas alturas comience alguna. Aparte, tengo un poco idealizada a la autora, lo confieso. Me gustó tanto 'La isla de los amores infinitos' que pese a haberla leído hace tantos años aún guardo un recuerdo fresco y agradable de la lectura.

Estaba deseando volver a leer algo de Daína Chaviano y, lamentablemente, 'El hombre, la hembra y el hambre' no se corresponde para nada con las reminiscencias que tenía en mente de su prosa. La obra que reseño es, bajo mi punto de vista, mucho más oscura y pesimista, aunque es cierto que no todos los pasajes se corresponden con estos dos calificativos. Los personajes se me antojaron poco accesibles, como si la autora no hubiera deseado que el lector rebasara determinada línea imaginaria.

'El hombre, la hembra y el hambre' es una novela que no llega a ser intimista, pero que casi lo es. La autora reflexiona a través de sus personajes, que en ocasiones salpican la trama con monólogos interiores acerca de los acontecimientos, cotidianos o no, que afectan a la población cubana derivados de las acciones impulsadas por el régimen castrista. Realiza comparaciones entre lo que ha sido Cuba y lo que es, la vida de antes y la de ahora. Lo que es y lo que tendría que ser o haber sido. 

Los personajes están atrapados en una suerte de atmósfera decadente y hasta cierto punto desesperanzadora, aunque hay cierto halo de belleza en las pequeñas cosas que les rodean. Da la sensación de que en esta novela la autora ha querido volcar gran parte de sus pensamientos y frustraciones compartidas por tantos otros cubanos que, en el exilio o no, se muestran en desacuerdo con el régimen. En cambio, en 'La isla de los amores infinitos' no hay tanta implicación a ese nivel íntimo. 

Daína Chaviano parece más comprometida consigo misma en este sentido en 'El hombre, la hembra y el hambre' que en la novela anteriormente mencionada. Esto es algo meritorio y digno de mención, no obstante la realidad es que, en este caso concreto, me resultó más interesante esa obra que no se significa políticamente. Por otro lado, un elemento en común que presentan ambas obras es las descripciones tan interesantes que realiza la autora sobre La Habana. Sus calles, sus gentes, sus edificios. A mi juicio, casi podría decirse que se trata de un personaje más: el más mimado y desarrollado de cuantos aparecen en la novela, de hecho.

En esta obra, los personajes pasan hambre, mucha hambre; de ahí la última palabra del título. Me han parecido interesantes los paralelismos que Daína Chaviano traza entre el hambre y el sexo; el amor y la necesidad de comer. Las delimitaciones entre las diferentes apetencias en esta novela se difuminan y quedan desdibujadas. Quizá esperaba algo más cercano al realismo mágico y algo menos realista, pero no se puede negar que es, en el fondo, un canto a la gastronomía caribeña. No solo eso, sino que también es una oda a todo lo que se relaciona con ella, incluyendo lo que el ser humano es capaz de hacer cuando siente verdadera necesidad.

Conclusión

Esta novela es más hambre que hombre o hembra. Pero, por encima de todo, es un homenaje al pueblo cubano, su cultura y su amalgama culinario que muchos lectores sabrán apreciar. También critica de forma sutil en ocasiones, en otras directamente, la dictadura castrista y de paso al resto del mundo, que ve y consiente mirando para otro lado. 

Yo he sido incapaz de apreciar esta novela en todo su esplendor, pero espero poder resarcirme leyendo algo nuevo de Daína Chaviano en un futuro. No recomiendo 'El hombre, la hembra y el hambre', pero tampoco lo dejo de recomendar. Es una obra que bajo mi punto de vista es difícil de valorar; no he logrado conectar con el discurso, ni el tono, ni la trama, y eso que 'Fantasmas del corazón' va en esencia de lo mismo, pero es completamente diferente. Cosas que tienen los libros.

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