miércoles, 3 de mayo de 2017

El tiempo que nos queda, Justin Go








Lumen, 2.015
Premios: ninguno.
Precio: 23,90 €
Adquisición: regalo.








El autor

Justin Go es un autor norteamericano nacido en Los Angeles. Estudió en la Universidad de California y en Londres. Ha vivido en el viejo continente casi la mitad de su vida, incluyendo París, Londres y Berlín entre otras ciudades. Su primera novela fue publicada en 2.014 y ya ha sido traducida a más de veinte lenguas distintas. Actualmente, Justin Go está preparando su segunda novela.

Sinopsis

Tristan Campbell acude a Londres respondiendo al requerimiento de un despacho de abogados: todo indica que podría ser el titular de la herencia de Ashley Walsingham, un montañero británico que murió en 1.924 dejando su fortuna a la misteriosa Imogen Soames-Andersson. Se le concede a Tristan un corto plazo para demostrar que hay lazos de sangre que le unen a Imogen y es por lo tanto el heredero de un legado que puede cambiar su vida. El chico sabe poco o nada de la historia de su familia, pero asume el desafío y emprende una investigación contrarreloj sobre sus antepasados.

Mi crítica

Hace tiempo estaba convencida de que una lectura avalada por el sello Lumen era garantía de estar ante una obra de calidad. Ahora que llevo leídos varios libros seguidos pertenecientes a esta editorial que no han terminado de convencerme, estoy poco a poco poniendo en duda dicha afirmación. Por desgracia, 'El tiempo que nos queda' no representa la excepción, sino todo lo contrario.

A excepción del final, 'El tiempo que nos queda' no ha resultado ser una mala experiencia lectora, pero tampoco contiene, bajo mi punto de vista, nada especialmente reseñable. La obra presenta un punto de partida para nada original el cual hemos visto decenas de veces: dos tramas, una en el presente y otra en el pasado que están conectadas por un misterio que se debe resolver. En este caso, ese misterio está relacionado con una extraña herencia

La figura que más destaca a lo largo de la obra es Imogen. Una mujer de quien se enamora Ashley, un alpinista que recorre el mundo para coronar las montañas más altas del mundo. El paradero de Imogen, tras una serie de circunstancias, se torna totalmente misterioso, y se le pierde la pista en el primer tercio del siglo XX. Este es el enigma que debe resolver Tristan.

El protagonista de la trama del presente es Tristan, un joven norteamericano que resulta ser un mero peón. Su única función es atar los cabos que permanecen sueltos desde hace décadas para descubrir qué fue de Imogen. No me han convencido en líneas generales las figuras que intervienen en la novela. No solo porque el autor está más pendiente de realzar los hechos que de desarrollar a sus personajes, sino porque, bajo mi punto de vista, Justin Go los ha querido embadurnar de una capa de misterio tal que resultan, a ratos, inaccesibles. Como si fueran fantasmas antes de tiempo.

El lector recibe información acerca de los personajes a través de cartas que Tristan va hallando, y a través de flashbacks en los que podemos acercanos más a estos personajes. Como siempre suele suceder en este tipo de obras, la trama del pasado es mucho más interesante que la del presente. He leído tantas novelas similares a lo que ha resultado ser 'El tiempo que nos queda' que es como si ya hubiera leído la obra. Es como leer otro libro de Kate Morton, pero ni tan interesante ni con una trama tan bien estructurada.

'El tiempo que nos queda' no es una mala novela, pero nunca me terminó de enganchar. El ritmo es muy lento y se le da demasiado foco a la trama del presente. Esto impide que la acción sea más fluida. Además, considero que Justin Go se empeña obstinadamente en dar demasiados detalles a lo largo de las páginas, tanto a nivel narrativo como a nivel del desarrollo de la trama. 

Sin duda, lo peor de la novela es el final. Un final que, soy plenamente consciente, ha enfadado a muchos lectores. No solo deja al lector con la miel en los labios sin dar respuestas a numerosas cuestiones que llevaban en el aire prácticamente desde el inicio, sino que todo resulta demasiado confuso. Da la sensación de que a uno le han tomado el pelo o peor, que no es capaz de comprender nada porque se ha perdido algo. El final, bajo mi punto de vista, es una parte esencial en una novela, es el último contacto del lector con el autor y con la historia que le ha tenido durante horas pendiente antes de cerrar las páginas de un libro. Y no se puede jugar así con los lectores. Absolutamente decepcionante.

Conclusión

Aparte del hecho de que Justin Go aporta poca originalidad al panorama literario actual, antes de terminar la novela quería reservarme el derecho a aconsejar su lectura o no. Sin embargo, tras ese final tan decepcionante, mi conclusión está clara: no lo recomiendo. No volvería a probar con el autor a menos que mejore mucho sus dotes literarias, y solo si la obra viene recomendada por varios lectores de cuyo criterio y gustos me fíe. Considero que Justin Go aún tiene mucho que mejorar, y que una buena estrategia de marketing sería revisar el clímax de sus historias un par de veces, por si acaso.

¿Recomendada?: No.

domingo, 30 de abril de 2017

La modista, Rosalie Ham







Lumen, 2.016 (primera edición año 2.000).
Premios: ninguno.
Adaptación cinematográfica de Jocelyn Moorhouse en 2.015
Precio: 21,90 €
Adquisición: préstamo.






La autora

Rosalie Ham es una autora australiana nacida en 1.955. Es sobre todo conocida por su ópera prima, 'La modista', editada por primera vez en el año 2.000 y que fue adaptada cinematográficamente en 2.015 y protagonizada por la oscarizada Kate Winslet. Ese mismo año, el conjunto de sus obras había vendido unas 75.000 copias alrededor del mundo y han sido traducidas a una variedad de idiomas, como pueden ser el alemán, el francés y el castellano. Hija de granjeros, tuvo lo que ella denomina una infancia maravillosa. Completó sus estudios de dramaturgia y literatura en Reino Unido. 

Sinopsis

En los años cincuenta, tras pasar parte de su vida como modista de alta costura a lo largo y ancho de Europa, Tilly regresa a Dungatar, la pequeña localidad australiana donde pasó su infancia. Llega convertida en una hermosa y glamurosa muchacha que contrasta con la grisura de los vecinos del pueblo. Tilly ha vuelto para cuidar de su madre, con la intención de volverse a marchar cuanto antes, pero su regreso despierta cierto alboroto entre los habitantes del lugar. La muchacha no claudica: con la ayuda de su máquina de coser y mucha imaginación conseguirá que el pueblo entero respire un aire nuevo y por las calles desfilen vestidos nunca vistos.

Mi crítica

Realmente, llegué a este libro por casualidad. Buscando otro título similar, se me puso a tiro y decidí hacerme con él también y darle una oportunidad. Desgraciadamente, no fue una buena decisión ya que no he conectado con la novela en ningún momento. Desconocía que 'La modista' tenía adaptación cinematográfica, protagonizada nada menos que por Kate Winslet. Se me hace raro que una actriz de este calibre se ponga en la piel de una figura que me ha sabido a tan poco, pero quizá la película consigue sacarle partido a una novela que me ha parecido muy insulsa. No sería la primera vez que sucede.

El comienzo de 'La modista' no me resultó nada atractivo ni me inspiró para continuar leyendo. Tilly regresa a su pueblo natal, en la profunda Australia rural de mediados del siglo XX. Debe no solo enfrentarse a antiguos fantasmas del pasado, sino también a los típicos asuntos de estos pequeños lugares: el qué dirán, el hecho de que todo el mundo conozca a todos o crea conocerlos, esos prejuicios y esa predilección por las historias ajenas que tanto harán sufrir a Tilly.

No es de extrañar que a Tilly volver "le dé alergia", tal y como alega en uno de los pasajes de la primera mitad de la novela. La vida en aquel lugar es aburrida y monótona, y la obra se encarga de reflejarlo muy bien. De hecho, hasta casi el ecuador no sucede algo verdaderamente relevante, y eso a mi juicio es algo imperdonable y el peor rasgo que presenta 'La modista'.

La novela de Rosalie Ham podría llegar a considerarse una obra coral de no ser porque todo finalmente termina girando en torno a la hija pródiga que regresa. El funesto acontecimiento que alejó a Tilly de su hogar es uno de los secretos mejor guardados de la trama y una de las pocas razones que personalmente encontré como aliciente para continuar leyendo.

El estilo narrativo es coloquial, sencillo, sin nada que lo haga destacar. Un poco como los personajes que aparecen en la obra, incluyendo la protagonista. Me ha parecido una figura sin demasiado carácter, que acepta su sino con una resignación poco creíble. La autora apenas da la oportunidad al lector de conocerla, ya que en lugar de desarrollar su personaje está más centrada en narrar las vidas de algunas personas del pueblo. Bajo mi punto de vista, esto ha sido un error, ya que Tilly tuvo una vida en Europa mucho más interesante que la de sus vecinos, pero nunca se sabrán los detalles sobre cómo logró convertirse en una gran modista.

Tilly no solo ha tenido una juventud complicada sino, como era de esperar, una infancia infeliz. La protagonista no solo se ha creado una reputación basada en hechos acaecidos varias décadas atrás, sino que arrastra consigo la historia de sus padres. Tilly no puede escapar de su pasado, los habitantes del pueblo no olvidan por más años que pasen. Este es uno de los mensajes que el libro transmite con mayor contundencia y, a pesar de que luego se pretenda suavizar la conducta de la gente, desde luego realiza un más que fiel retrato de lo que era la vida no solo en aquel remoto pueblo de Australia, sino en general en todos los del mundo.

La novela va mejorando hacia la segunda mitad, pero en líneas generales opino que no merece la pena el esfuerzo de leer el libro, ya que luego ni mejora ni a largo plazo se mantiene, bajo mi punto de vista. De hecho, las páginas que preceden al final se me han hecho eternas, el pueblo centrado en organizar un evento que para nada ha llamado mi atención. 

No me ha convencido el final, ese que pretendía ser una especie de jaque mate karmico para los pueblerinos, pero es que 'La modista' tampoco lo ha hecho en líneas generales. Eso sí, ha habido puntos en la trama que no me han resultado predecibles, y esto sería un aspecto a resaltar si no fuera porque parecía en ocasiones que la obra iba un poco a la deriva. Hay pasajes que, en mi opinión, no guardan demasiada coherencia con el resto del conjunto.

Conclusión

No dudo que la película pueda ser interesante, incluso no descartaría verla en un futuro, cuando haya olvidado esta experiencia. A día de hoy, no me gustaría volver al universo de Tilly. Dudo que vuelva a leer algo de Rosalie Ham, prefiero centrarme en otros autores. Ninguno de los elementos que considero fundamentales me ha llegado a convencer: ni la trama, ni los personajes, ni la ambientación, ni el ritmo narrativo, ni las incógnitas que la autora se guardaba bajo la manga. No lo recomiendo, para nada.

¿Recomendada?: No.

jueves, 27 de abril de 2017

Extraños en el tren nocturno, Emily Barr








Maeva, 2.015
Premios: ninguno.
Precio: 18,90 €
Adquisición: regalo.









La autora

Emily Barr es una autora británica especializada en guías de viajes y posteriormente conocida por sus obras destinadas al público juvenil.Tras graduarse en historia se convirtió en noticia por su affaire con un miembro del parlamento británico mientras investigaba el la cámara de los comunes. Esto desembocó en la posterior renuncia del político a su cargo. Vive con su pareja e hijos mientras se dedica casi exclusivamente a la escritura. Su novela más famosa para el público español es 'Extraños en el tren nocturno' aunque ha escrito más de una decena de obras desde el año 2.001.

Sinopsis

Lara Finch vive una mentira. Todo el mundo asume que es feliz en Cornualles, al lado del tranquilo Sam, pero en realidad está desencantada, por lo que acepta sin dudar un trabajo en Londres, ya que representa pasar cinco días fuera de su casa. Un viernes, de regreso a Cornualles, Lara desaparece sin dejar rastro, y la Policía sospecha que ha sido asesinada y que han arrojado su cuerpo desde el tren. Iris, una amiga de Lara, no está convencida de que esta sea la verdad y empieza a investigar por su cuenta. 

Mi crítica

Quise leer esta novela no tanto por las buenas críticas que había leído sobre ella, sino porque la sinopsis prometía. Me apetecía leer un libro que garantizara altas dosis de misterio. 'Extraños en el tren nocturno' no es un thriller pero se le acerca bastante. Lo que me he llevado tras la lectura ha sido eso, pero también una de las obras más irregulares en todos los sentidos que haya podido leer últimamente. 

Algunos lectores han establecido paralelismos entre esta novela y 'La chica del tren'. Habiendo leído ambas obras, a mi juicio poco tienen que ver. Coinciden en ambientar las tramas en este medio de transporte y en que las protagonistas de las dos historias están en puntos complicados de sus vidas. Considero que 'Extraños en un tren nocturno' está en cotas superiores en muchos sentidos a la novela de Paula Hawkins.

Como a casi todos los lectores, considero que es más sólida la primera mitad de la novela que la segunda. No represento, por tanto, la excepción. El desarrollo de personajes es lo que más me ha gustado de 'Extraños en el tren nocturno'. Lara e Iris, las dos figuras que se reparten el protagonismo, destacan cada una en su momento y por diversos motivos. Emily Barr dedica mucho tiempo a desarrollar cada una de estas figuras, y el resultado a decir verdad, luce. Es uno de los puntos fuertes de la obra sin lugar a dudas.

De Lara me ha conquistado que presente ese carácter tan sincero. Se presenta ante el lector sin filtros, sin tratar de maquillar lo que siente u opina, sin tratar de dar una imagen distinta a su realidad para agradar al lector. Esto convierte a Lara en una protagonista muy humana, plenamente consciente de su situación y que no cae en auto-engaños ni se compadece de sí misma. En ciertos sentidos este personaje puede quizá hacer las veces de anti-héroe, pero precisamente por ello me ha ganado desde el principio.

Iris, la protagonista de la segunda mitad, tiene un papel muy limitado durante el transcurso de la obra hasta que sucede algo que le hace tomar el mando. Brilla a partir del ecuador de la novela y si bien este personaje no me convencía en un inicio, fue ganándome progresivamente. Pese a que llega un punto en que la acción se vuelve cuanto menos extravagante, y la autora rompa en muchos sentidos con la coherencia que hasta ese momento iba llevando la obra, no se puede negar que se trata de una novela que nunca pierde su autenticidad.

El estilo narrativo es muy coloquial y siempre está dominado por los pensamientos de Lara e Iris respectivamente. En todo momento, el lector está condicionado por las perspectivas de ambas, es lo único que se tiene a mano para ir avanzando en la historia. Gracias a que hay dos narradoras, por así decirlo, podemos tener una visión más objetiva de todo el conjunto, sobre todo de los personajes de Sam y Olivia, lo que añade profundidad a la historia y un mejor enfoque.

En 'Extraños en el tren nocturno' apenas he hallado pasajes en los que pudiera decirse que el término medio existiera. En ocasiones, me sentía totalmente dentro de la trama, para después experimentar que la lectura se me hacía un poco cuesta arriba. Y vuelta a empezar. En esta línea, hay sorpresas que uno no ve venir. Otras en cambio, son más evidentes, aunque son las menos. 

La locura que se observa en las últimas páginas de la novela no me ha terminado de convencer, pero al menos conserva esa originalidad presente en la trama desde siempre, en otro contexto más estrafalario. Me hubiese gustado que Emily Barr conservase la prudencia un poco más. Sobre todo, debido a lo precipitado del final en sí, y en lo peliculero que es en algunos sentidos. No obstante todo ello no quita que, quien haya llegado hasta ese punto, esté deseando saber cómo terminará todo, por muy surrealista que pueda parecer todo.

Conclusión

'Extraños en el tren nocturno' es una novela original y recomendable a mi juicio. Disfruto más escribiendo reseñas de obras así porque resulta más retador hablar sobre lecturas que producen sentimientos encontrados que aquellas que van en una sola dirección. Aconsejo su lectura a quien busque algo diferente, genuino, a pesar de los peros. 

La novela de Emily Barr contiene una trama bien hilvanada e interesante que mantiene al lector en vilo hasta el final aun teniendo en cuenta las irregularidades presentes en la trama. Por eso, para mi la lectura ha supuesto una suerte de montaña rusa. Un viaje emocionante pero al que quizá le ha faltado más estabilidad. Seguiré la pista a la autora.

Valoración: 7,5/10
¿Recomendada?: .

lunes, 24 de abril de 2017

El secreto de Black Rabbit Hall, Eve Chase









Plaza & Janés, 2.016
Premios: ninguno.
Precio: 18,90 €
Adquisición: préstamo.








La autora

No hay demasiada información sobre Eve Chase en internet. Por lo visto, es el pseudónimo de una periodista que ha trabajado en numerosos medios de la prensa escrita británica. Vive en Oxford con su marido y sus tres hijos y 'El secreto de Black Rabbit Hall' es su primera novela. Le encanta leer sobre lugares con historia, que fueron el hogar de clanes de la alta sociedad británica, para más tarde escribir sobre ellos. Tiene más novelas publicadas que, si no han llegado ya al mercado en castellano, lo harán en un futuro próximo.

Sinopsis

1.968. Para Amber Alton, los veranos en Black Rabbit Hall, la hermosa y destartalada mansión familiar en la costa de Cornualles, son perfectos. Los días se reparten entre caminatas hasta la playa, paseos por el bosque y atardeceres lánguidos. Hasta que un día de tormenta, todo cambia. La idílica infancia de los cuatro niños de la familia Alton queda demolida de un solo golpe. Intensamente unidos por la desgracia, crecen deprisa, tal vez demasiado. Pero con la llegada de una glamourosa desconocida y su hijo, las lealtades de los Alton se pondrán a prueba y estallarán deseos prohibidos.

Mi crítica

Llegué a este libro un poco por casualidad. Es cierto que el argumento me llamaba la atención relativamente (recalcando este adverbio: relativamente). No es que le tuviera especiales ganas, sin embargo la combinación de una mansión señorial y secretos familiares siempre me resulta atractiva. Por otro lado, es un punto de partida ya bastante manido. He leído tantas obras de corte similar que  ya necesito algún aliciente extra que quizá con otro tipo de historias no me haga falta.

Desde luego, con 'El secreto de Black Rabbit Hall' no he salido, ni mucho menos, de mi zona de confort. A pesar de que la novela ha ido de menos a más, no he terminado de engancharme a la trama ni lo he pasado bien leyéndola. Se me atravesó casi desde el principio e intentar remontarlo a base de fuerza de voluntad ha sido tarea prácticamente imposible. 

Coincido con otros lectores en que la novela tarda en arrancar más de lo que debería. El inicio, en lugar de resultarme interesante se me hizo tedioso. Eve Chase da mucha información al lector en las primeras páginas para que se familiarice con el ambiente y los personajes. Después, hace despegar la trama ya llegando al final del primer cuarto del libro. Considero que esto es un error, ya que debería haber combinado ambos objetivos con el fin de que el lector estuviera doblemente interesado. 

Tampoco ayudó el hecho de que los personajes, bajo mi punto de vista, no fueran lo suficientemente interesantes. Ni me sedujeron ni conecté con ellos, y para cuando la autora comienza a desarrollar sus roles dentro de la trama, no pude sentirme afectada por lo que les sucedía. Los personajes de la trama del pasado no me ganaron, pero desde luego la protagonista del presente fue la figura con la que menos conexión establecí. Se nota cuál es su reducida función en la trama y la autora no ha sabido o no ha querido revestirlo de algo más, por lo que considero que es un papel demasiado limitado para que captara mi interés.

La novela se desarrolla en dos épocas separadas por relativamente poco espacio de tiempo. Por un lado, la trama del pasado en la década de los sesenta del siglo XX. Por otro, la del presente, unos treinta años después. Ambos hilos narrativos están unidos por Black Rabbit Hall y los secretos que esconde esta mansión de Cornualles en decadencia.

Por lo visto, desde la editorial se encargaron de trazar paralelismos estúpidos entre Eve Chase, Kate Morton y Daphne Du Maurier. A mi juicio no tienen razón de ser en absoluto, y menos mal que no adquirí el libro tras haber escuchado estas comparaciones porque me hubiese llevado una decepción. Estos reclamos lo único que hacen es crear expectativas sin ningún fundamento. De hecho, el único punto en común que poseen estas tres autoras es que les gusta ambientar sus tramas en escenarios quizá similares, pero hasta ahí. Opino que si tanto desean comparar a Eve Chase con las otras dos escritoras mucho tiene que llover y mucho tiene que demostrar todavía la autora de 'El secreto de Black Rabbit Hall'.

Considero que si hay un elemento por el que se caracteriza esta obra y, entiendo, es algo relativo al estilo de la autora, son los diálogos. 'El secreto de Black Rabbit Hall' está plagada de ellos, y esto algo que resulta chocante. El motivo radica en que su presencia debería agilizar el ritmo y crear un dinamismo en el avance de la trama que realmente no existe. Salvo por lo comentado anteriormente, opino que el estilo narrativo de Eve Chase es bastante estándar, no hay demasiado más que añadir al respecto. 

A pesar de que la novela mejora ligeramente en la segunda mitad, considero que la historia desarrollada está bastante plagada de tópicos. No deja de ser un dramón sin algo que lo haga especial. Definitivamente, no recomiendo la lectura de esta obra. No obstante, admito que quien disfrute con las obras firmadas por Kate Morton tiene más posibilidades de que le guste esta novela, eso no lo negaré. Pero que nadie dé nada por sentado, ni mucho menos. 

Conclusión

Me ha costado mucho más de lo que imaginaba leer esta novela, y eso que se trata de una obra pensada para evadir al lector, en la que se supone que la autora debe seducir al que la lee con un misterio por resolver que ha de mantenerle en vilo. En cambio, he seguido una trama de avance lento que solo mejora en la segunda mitad. Es una novela entretenida relativamente hablando, pero mucho tienen que cambiar las cosas para que vuelva a repetir con la autora.

Por otro lado, soy plenamente consciente de que a muchos lectores les ha gustado esta novela. Incluso, estoy convencida de que si hubiera abordado la lectura de 'El secreto de Black Rabbit Hall' en otro momento seguramente mis impresiones hubiesen diferido de estas, pero dudo que me hubiese sentido plenamente satisfecha con la lectura en ninguna versión de esos universos paralelos. 

Valoración: 5,5/10
¿Recomendada?: No.

viernes, 21 de abril de 2017

El año sin verano, Carlos del Amor








Espasa, 2.015
Premios: ninguno.
Precio: 19,90 €
Adquisición: préstamo.








El autor

Carlos del Amor es un periodista nacido en Murcia en 1.974. Su puesto de trabajo actualmente es Jefe Adjunto del Área de Cultura del Telediario de Televisión Española. Publicó en 2.013, en Editorial Espasa su primer libro de cuentos, titulado 'La vida a veces', una colección de veinticinco textos que hacen hincapié en lo cotidiano. El tono del libro es ante todo emocional. Dos años después, en 2.015, publicó con la misma editorial 'El año sin verano', estrenándose así en el formato de novela.

Sinopsis

Un periodista que sufre bloqueo creativo cuando está a punto de comenzar a escribir su primera novela se encuentra un día en su edificio un manojo de llaves. Pronto descubre que las llaves abren todas y cada una de las puertas de su inmueble. Es agosto no está ninguno de sus vecinos, Madrid está vacío y tiene tiempo y ganas de curiosear. Lo que en principio empieza como un pasatiempo, acaba por convertirse en su ocupación principal, cuando descubre las vidas ajenas de aquellos que tiene a su alrededor, conocidos y al mismo tiempo tan desconocidos, y, sobre todo, una historia de amor y una misteriosa muerte a la que se ve abocado, inevitablemente, a investigar.

Mi crítica

Me apetecía leer este libro porque me llamaron la atención tanto la portada como el título. Decidí darle una oportunidad aprovechando que me lo iban a prestar y que por tanto no perdería nada si no llegaba a convencerme. Y resulta que ha sido así: esta novela no encaja con mis gustos ni con mis estandartes, pero que perfectamente puede satisfacer las expectativas de otros lectores de gustos quizá no más simples pero sí menos exigentes.

La novela no me ha llegado a convencer por varios motivos. El argumento es demasiado simple y está poco desarrollado para mi gusto. Que otro autor con los mismos ingredientes pudiera ser capaz de hacer más de lo que ha hecho Carlos del Amor es algo que nunca se sabrá. Además, el planteamiento tampoco se amolda a lo que resultan ser mis preferencias: el autor se maneja en una suerte de aguas mixtas entre ficción y una simulada realidad que se parece demasiado a la realidad del autor en sí misma.

A algunos lectores esto les ha gustado mucho, incluso algunos se han llegado a plantear seriamente si esta novela no es sino una crónica de algo que le ha sucedido al autor en algún punto de su vida. Esto me ha resultado chocante y supongo que le otorga puntos a Carlos del Amor por haber sembrado la duda entre sus adeptos. A mi sin embargo no me ha terminado de convencer esta especie de realidad fingida.

El estilo narrativo de nuevo me resulta demasiado sencillo, es el adjetivo que más estoy utilizando en esta reseña para referirme a los distintos aspectos que componen la obra de Carlos del Amor. 'El año sin verano' es una novela coral en la que intervienen distintos personajes. El protagonista, en primera persona, va contando sus andanzas en un bloque de vecinos casi desierto, y hace las veces de hilo conductor de todas las subtramas (si se le pueden denominar así).

Ninguna de estas mini historias me han resultado, sinceramente, nada del otro mundo. No obstante, he de admitir que el ritmo ágil que presenta la novela hace que todo fluya de un modo bastante dinámico. Esto hace que se pierda, sin embargo, profundidad en la construcción y desarrollo de los distintos personajes que aparecen en la obra. A decir verdad, todos sin excepción se me han quedado cortos. Admito que no es fácil hallar un equilibrio entre agilidad narrativa y configuración de los personajes, y que en muchos casos los autores se decantan bien por uno o bien por otro elemento. 

No me ha gustado ese protagonismo tan desigual que se presenta entre los distintos personajes que aparecen en la obra. Tampoco la manera en que se unen cada una de las historias, pues me ha parecido un tanto forzada. La obra parece más un conjunto de relatos unidos por un personaje con ansias de saber más y no tanto una novela en sí misma, que es lo que entiendo tendría que haber sido. El final resuelve algunos interrogantes que plantean las historias pero deja muchos otros en el aire de manera un poco gratuita. Nunca me gustó ese tipo de final. 

Conclusión

Quien busque una novela para pasar un rato agradable sin pedir mucho más que eso, algo totalmente factible y respetable por supuesto, tiene ante 'El año sin verano' a un buen candidato. Dudo que vuelva a leer algo de Carlos del Amor en un futuro, simplemente porque no nos entendemos en lo que a planteamientos literarios se refiere. A diferencia de lo que les ha sucedido a otros lectores, 'El año sin verano' ni me ha enganchado, ni me ha emocionado: se deja leer y uno termina hallando el final casi sin darse cuenta, algo que muchas veces busca en lecturas ligeras.
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