Ediciones B, 2.013
Premios: ninguno
Precio: 21 €
Adquisición: regalo
"Nora lo puso cómodo e intentó no pensar en Simon. Era lo mismo que había ocurrido entonces. Sostenía entre sus brazos a un hombre que contaba historias. No tenía nada a su alcance para ahuyentar a la muerte, solo sus sueños. En algún momento se durmió. Tal vez también eso era un sueño, una pesadilla enviada por un espíritu celoso".
La autora
Ya presenté a esta autora, la alemana Sarah Lark, en las reseñas de las novelas 'En el país de la nube blanca' y su continuación, 'La canción de los maoríes'.
Sinopsis
Tras la muerte de su primer amor, Nora, la hija de un comerciante londinense, se une a través de un matrimonio de conveniencia a Elias, un viudo propietario de un plantación de azúcar. La vida en el Caribe, sin embargo, no es como Nora había soñado. A partir del asalto nocturno a la plantación, Nora se verá envuelta en los tumultos provocados por esclavos rebeldes relacionados con la Abuela Nanny, quien también fue esclava. Nora lo pierde todo, salvo la vida y la esperanza de encontrar de nuevo el amor y decidir libremente sobre su futuro.
Mi crítica
Aunque no he concluido la trilogía de Nueva Zelanda (me falta 'El grito de la tierra'), no quise dejar pasar la oportunidad de leer algo nuevo de Sarah Lark y por Navidades me regalaron la bilogía del Caribe, la cual tenía muchas ganas de comenzar a leer.
Nora es una muchacha ingenua y alegre que parece muy mimada e inmadura en un primer momento, pero que en el fondo tiene muy claro qué quiere y cuáles son sus objetivos en la vida. La adversidad llama a su puerta demasiado pronto, y esto, lejos de hundirla para siempre en sus miserias, le impulsa para perseguir sus sueños con más ahínco.
El amor apasionado e incondicional que experimentan algunos personajes a lo largo de pocas páginas no me gusta y me resulta muy inverosímil, contaminando mi percepción de la novela. Creo que este es uno de los mayores fallos de 'La isla de las mil fuentes'. Por el contrario, considero que uno de sus puntos fuertes se halla en lo poco previsible que es la trama: siempre discurrió por unos derroteros que, al menos yo, no intuía para nada.
A diferencia, también, de otras novelas, las relaciones entre los personajes, en general, no son estables, sino que son ambiguas. Dependiendo de las circunstancias y del paso del tiempo, amistades profundas se disuelven; mientras que en otras ocasiones los rencores van quedando atrás, permitiendo la aparición de sentimientos más nobles. Las acciones de los personajes tampoco son siempre desinteresadas o siempre perversas. En este sentido, y diciéndolo de manera simple, no existe ningún personaje “bueno” del todo y ningún personaje “malo” del todo.
En mi opinión, la trama de 'La isla de las mil fuentes' es enrevesada y retorcida. No tiene mucha verosimilitud pero se disfruta porque es al mismo tiempo impredecible y no resulta más de lo mismo para el lector. Algunos pasajes no guardan mucha lógica conforme al contexto que describen (esclavos africanos midiendo en kilómetros las distancias en una colonia inglesa), aunque son pormenores en los que pocos lectores se fijarán.
Conclusión
Reconozco que me gustó mucho más 'En el país de la nube blanca' y a día de hoy sigue siendo mi novela favorita de Sarah Lark. Sin embargo, he disfrutado de 'La isla de las mil fuentes' a pesar de que no me ha convencido en su totalidad. Todavía tengo por leer 'Las olas del destino' y espero que, al menos, me guste tanto como su predecesora.
Aunque no he concluido la trilogía de Nueva Zelanda (me falta 'El grito de la tierra'), no quise dejar pasar la oportunidad de leer algo nuevo de Sarah Lark y por Navidades me regalaron la bilogía del Caribe, la cual tenía muchas ganas de comenzar a leer.
El principio me gustó mucho. La acción no se traslada en seguida a ultramar, como sucede en otras muchas landscape. Esto propicia que el lector tenga la oportunidad de conocer mejor a la protagonista en su vida continental, y las circunstancias que se han movido en su mundo interior para impulsarla a querer vivir en tierras caribeñas.
Nora es una muchacha ingenua y alegre que parece muy mimada e inmadura en un primer momento, pero que en el fondo tiene muy claro qué quiere y cuáles son sus objetivos en la vida. La adversidad llama a su puerta demasiado pronto, y esto, lejos de hundirla para siempre en sus miserias, le impulsa para perseguir sus sueños con más ahínco.
En general, me gustan las protagonistas fuertes y luchadoras, y Nora lo es. No me ha convencido tanto como Gwyneira, la figura central de 'En el país de la nube blanca', pero sí que me ha parecido mejor personaje que Elaine y Kura, de 'La canción de los maoríes'. En 'La isla de las mil fuentes' las tramas amorosas surgen demasiado rápido, a diferencia de lo que ocurre en otras novelas de la autora.
El amor apasionado e incondicional que experimentan algunos personajes a lo largo de pocas páginas no me gusta y me resulta muy inverosímil, contaminando mi percepción de la novela. Creo que este es uno de los mayores fallos de 'La isla de las mil fuentes'. Por el contrario, considero que uno de sus puntos fuertes se halla en lo poco previsible que es la trama: siempre discurrió por unos derroteros que, al menos yo, no intuía para nada.
Esta nueva entrega de landscape de Sarah Lark es, sin duda, la más violenta y oscura de todas las que he leído. Algunos personajes experimentan sentimientos de odio y rencor muy profundos. Al principio no me convenció este “cambio de registro”, pero poco a poco comencé a verlo de otra manera: la autora se arriesga y explora otros caminos para no caer en los tópicos más típicos del género landscape. Y, en mi opinión, casi llega a conseguirlo. Le ha faltado verosimilitud al hilo principal, y las tramas amorosas no me han convencido demasiado.
A diferencia, también, de otras novelas, las relaciones entre los personajes, en general, no son estables, sino que son ambiguas. Dependiendo de las circunstancias y del paso del tiempo, amistades profundas se disuelven; mientras que en otras ocasiones los rencores van quedando atrás, permitiendo la aparición de sentimientos más nobles. Las acciones de los personajes tampoco son siempre desinteresadas o siempre perversas. En este sentido, y diciéndolo de manera simple, no existe ningún personaje “bueno” del todo y ningún personaje “malo” del todo.
Ningún personaje me ha conquistado, salvo Nora. Los demás me han sorprendido por la cantidad de matices que presentan. Considero que Sarah Lark ha mejorado en ese aspecto con respecto a sus anteriores novelas. Sin embargo, aquí concluyen mis alabanzas: ninguno destaca por encima de los demás. Para mi, está Nora y después el resto.
En mi opinión, la trama de 'La isla de las mil fuentes' es enrevesada y retorcida. No tiene mucha verosimilitud pero se disfruta porque es al mismo tiempo impredecible y no resulta más de lo mismo para el lector. Algunos pasajes no guardan mucha lógica conforme al contexto que describen (esclavos africanos midiendo en kilómetros las distancias en una colonia inglesa), aunque son pormenores en los que pocos lectores se fijarán.
El final ha estado bien. No creo que sea tan emocionante como Sarah Lark pretende, pero sí que mantiene enganchado al lector hasta la última página. La autora ata todos los cabos sin dejar nada en el aire, algo que me ha chocado bastante teniendo en cuenta que la novela forma parte de una bilogía y que la continuación ha de estar relacionada con esta. Todo parece indicar que 'La isla de las mil fuentes' y 'Las olas del destino' se pueden leer de manera independiente sin que el lector tenga la sensación de haberse perdido algo.
Conclusión
Reconozco que me gustó mucho más 'En el país de la nube blanca' y a día de hoy sigue siendo mi novela favorita de Sarah Lark. Sin embargo, he disfrutado de 'La isla de las mil fuentes' a pesar de que no me ha convencido en su totalidad. Todavía tengo por leer 'Las olas del destino' y espero que, al menos, me guste tanto como su predecesora.
Lo mejor de 'La isla de las mil fuentes' es sin duda que no resulta predecible y que cada nuevo capítulo esconde una sorpresa para el lector. Tras escribir una trilogía, el hecho de que en la bilogía que publica a continuación logre no repetirse ni caer en los tópicos más comunes del género es algo digno de elogio. Recomiendo su lectura a los amantes del landscape.
Valoración: 7,5/10
¿Recomendada?: Sí.